Confieso que yo me lo había creído. Veía a esta Selección sin ese par de jugadores realmente buenos que hacen falta para ganar un Mundial, pero con un tono de funcionamiento que nos podía llevar por lo menos hasta el sábado, a jugárnosla con
Brasil. Y no costaba tanto soñar más allá de eso. Pero ante
Francia todo se vino abajo. El funcionamiento no fue el mismo, quizá porque lo de Raúl no resultó. No se trata ahora de ser ventajista, yo mismo pensé que no era mala idea. Pero no resultó, no entró
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