España como siempre... Cuando nos habíamos hecho más ilusiones, cuando parecía que España podía romper su maldición en los Mundiales, viene Francia y nos da un golpe mortal. ¡Vaya mazazo! España como siempre, sin dar la talla en el momento culminante, decepcionando a la hora de la verdad. Esta vez no llegan ni a cuartos, caen víctimas de su impotencia atacante y de una segunda parte donde fueron barridos por el rival. En todo el partido, excepción del penalty transformado por Villa, no chutaron ni una sola vez entre los tres palos. Así es imposible ganar a Francia ni a nadie. De nada sirvió una excelente primera parte, tras el descanso fueron a menos, los cambios no sirvieron da nada y hasta el abuelo Zidane nos humilló con un golazo final. Triste despedida de Alemania, regresan con el orgullo herido y la cabeza baja. Luis si tiene palabra se irá a casa y la revolución ha servido de poco.
FALLO DE ATAQUE. Mucho dominio del balón pero poca profundidad. La clave de la derrota hay que buscarla en un poder atacante nulo, siempre sometido a la veterana defensa gala que por experiencia y coraje les ganó la partida. Fernando Torres, tras un par de partidos en la gloria, volvió a la tierra para mostrar sus limitaciones cuando se encuentra delante una defensa de verdad. Lo mismo vale para Villa, su velocidad y regate de poco sirvieron. Raúl jugó en terreno de nadie confirmando lo que todos sabemos, sus mejores tiempos han pasado. Cuando entraron Joaquín y Luis García pareció que iba a cambiar la decoración. Fue un falso espejismo. De nada sirve dominar si no se chuta. Francia echando mano de su veteranía nos machacó en un par de jugadas. Por mucho que gesticulara Luis en la banda aquello no tenía arreglo. Daba la sensación de que los franceses dominaban la situación y les bastó una jugada a balón parado para que Vieira arruinará nuestras expectativas en el primer partido serio, ante el primer rival de peso, hemos caído sin que se pueda culpar al árbitro o a la mala suerte. Quizás tengamos que reconocer que éste es el nivel del fútbol español, sin extranjeros somos una medianía.
FINAL DE UNA ETAPA. Decepción en Corea 2002, decepción en la Eurocopa de Portugal 2004 y tercera decepción consecutivas en Alemania 2006. Luis encajó la derrota con entereza al confesar que no había nada que objetar al triunfo francés y que dos errores costaron la eliminación. O sea, como siempre, estamos cansados de ser comparsas, de hinchar el globo de la ilusión para que después se pinche a la primera. Si el Mundial comenzaba en octavos como dijo Luis, debut y despedida. Final de otra etapa que no ha sido más que otra travesía del desierto, un camino que no conduce a ninguna parte. Si Luis cumple su palabra y se marcha, no estaría de más que en la Federación el presidente le imitara y también tomara la misma decisión. Pasaron todos los grandes a cuartos menos España. Tantas decepciones seguidas constituyen un fracaso.
EL TUNO NEGRO!
FALLO DE ATAQUE. Mucho dominio del balón pero poca profundidad. La clave de la derrota hay que buscarla en un poder atacante nulo, siempre sometido a la veterana defensa gala que por experiencia y coraje les ganó la partida. Fernando Torres, tras un par de partidos en la gloria, volvió a la tierra para mostrar sus limitaciones cuando se encuentra delante una defensa de verdad. Lo mismo vale para Villa, su velocidad y regate de poco sirvieron. Raúl jugó en terreno de nadie confirmando lo que todos sabemos, sus mejores tiempos han pasado. Cuando entraron Joaquín y Luis García pareció que iba a cambiar la decoración. Fue un falso espejismo. De nada sirve dominar si no se chuta. Francia echando mano de su veteranía nos machacó en un par de jugadas. Por mucho que gesticulara Luis en la banda aquello no tenía arreglo. Daba la sensación de que los franceses dominaban la situación y les bastó una jugada a balón parado para que Vieira arruinará nuestras expectativas en el primer partido serio, ante el primer rival de peso, hemos caído sin que se pueda culpar al árbitro o a la mala suerte. Quizás tengamos que reconocer que éste es el nivel del fútbol español, sin extranjeros somos una medianía.
FINAL DE UNA ETAPA. Decepción en Corea 2002, decepción en la Eurocopa de Portugal 2004 y tercera decepción consecutivas en Alemania 2006. Luis encajó la derrota con entereza al confesar que no había nada que objetar al triunfo francés y que dos errores costaron la eliminación. O sea, como siempre, estamos cansados de ser comparsas, de hinchar el globo de la ilusión para que después se pinche a la primera. Si el Mundial comenzaba en octavos como dijo Luis, debut y despedida. Final de otra etapa que no ha sido más que otra travesía del desierto, un camino que no conduce a ninguna parte. Si Luis cumple su palabra y se marcha, no estaría de más que en la Federación el presidente le imitara y también tomara la misma decisión. Pasaron todos los grandes a cuartos menos España. Tantas decepciones seguidas constituyen un fracaso.
EL TUNO NEGRO!