Votando en blanco no se cambia ni a los gobernantes ni la actitud de los gobernantes. Un ejemplo: El nuevo Estatuto para
Andalucía salió elegido con un 60% de abstención y sólo un 30% de votos favorables (síes), es decir, la abstención obtuvo la MAYORíA ABSOLUTA. Y, sin embargo, el Estatuto, los gobernantes que lo propusieron, y la actitud de esos gobernantes, siguen en el mismo sitio. Nada cambió la abrumadora mayoría absoluta de la abstención. Todo sigue igual. Y ellos en el mismo sitio, engañando
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