Tiene usted razón en casi todo. Pero siempre suena más, la ultima nota del concierto. Y el caso Koldo, ha sido la ultima nota del continuo concierto de los sirvengüenzas que nos gobiernan. Y así desde los Trastamara. Que le vamos a hacer, nos ha tocado.
BUENAS TARDES..... cuanta razón tiene usted! Lógicamente, la última nota de una pieza musical, bien sea sublime y delicada o incluso ténue, es la que mas perdura siempre en el recuerdo de los amantes de la buena músíca; lo mismo que tampoco se olvida una salida de tono al principio o final de una sinfonía (error de tempo según los eruditos en el arte del bien comparar el tiempo y el sonido). He ahí la cuestión, señor usted mismo; acaba usted de poner el dedo en la llaga, su comparativa opinión es ... (ver texto completo)
Una palabra mal colocada estropea el más bello pensamiento.
No guardes nunca en la cabeza aquello que te quepa en un bolsillo.
Los pensamientos son semillas y las acciones sus brotes. Si siembras malas hierbas, no cosecharás rosas.
Educar en la igualdad para que no se pierda un solo talento por falta de oportunidades...
Buenos días señor usted mismo o como quiera llamarse.... mire usted, si entráramos a enumerar los casos de corrupción del Partido Socialista Obrero Español y del Partido Popular, así como los de otros partidos políticos de menos " calado " o " minoritarios " como por ejemplo, los integrados en el grupo SUMAR, que por cierto, cuando se les ha presentado la ocasión... también han hecho lo que han podido, entraríamos en la absurda espiral del: y tu mas, y tu mas. Ahora bien, lo que me extraña en usted ... (ver texto completo)
Tiene usted razón en casi todo. Pero siempre suena más, la ultima nota del concierto. Y el caso Koldo, ha sido la ultima nota del continuo concierto de los sirvengüenzas que nos gobiernan. Y así desde los Trastamara. Que le vamos a hacer, nos ha tocado.
Para saber un poco más

“Fue llamada Phyllis, porque así se llamaba el barco que la trajo, y Wheatley, que era el nombre del mercader que la compró. Había nacido en Senegal. En Boston, los negreros la pusieron en venta:
– ¡Tiene siete años! ¡Será una buena yegua!
Fue palpada, desnuda, por muchas manos.
A los trece años, ya escribía poemas en una lengua que no era la suya. Nadie creía que ella fuera la autora.
A los veinte años, Phillips fue interrogada por un tribunal de dieciocho ilustrados ... (ver texto completo)
Hoy llueve en el pueblo agua temporal, como decimos por aquí.
Cuando leemos demasiado deprisa o demasiado despacio, no entendemos nada.
Es asombroso que la Humanidad todavía no sepa vivir en paz, que palabras como 'competitividad' sean las que mandan frente a palabras como ' ¡convivencia!
Las únicas personas que necesitas en tu vida son aquellas que te demuestren que te necesitan en la suya.
Puedes arrancar al hombre de su país, pero no puedes arrancar el país del corazón del hombre.
Buenos días foreros... ¡Feliz Sábado!
No se quien lo dijo, pero lo dijo. Hay quien ve una mota en ojo ajeno, y no ve un palo en el suyo.
Cuantos han dimitido en el partido opuesto al actual gobierno por causas que, estudiadas a fondo serian mucho más graves fiscal, monetaria, y moralmente, como hacerse un reparación en su sede con dinero negro, reconocido por los mismos arquitectos que dirigieron la obra. por la construcción de lo que había de ser La Ciudad de la Justicia y que después de gastar una pasta gansa, ahí está parada, tal ... (ver texto completo)
Es curioso, la facilidad con que se borra la memoria a determunadas personas o lo selectiva que la aplican. Ya nadie habla del escándalo de las mascarillas de los amigos de alcaldisimo y el hermano de la presidentalisina de Madrid. Se decide construir un hospital con un presupuesto millonario, se multiplica por tres, dicho presupuesto, el mencionado hospital no se utiliza ni como almacén para guardar las jeringuillas de las vacunas anticovid y nadie dice nada.
En Valencia se blanquea el dinero a ... (ver texto completo)
LA ZORRA GOLOSA

Había una zorra que vivía en un bosque muy frecuentado por cazadores. Aunque era muy recelosa y huía a esconderse cuando presentía algún peligro, solía merodear a su alrededor porque sabía que traían buenas viandas y casi siempre dejaban algún resto. Pero cuál fue su sorpresa cuando un día descubrió que había algo más que las sobras: en el interior de un tronco hueco habían escondido un cesto lleno de deliciosa comida, para saborearla cuando acabasen la dura jornada de cacería.
Fue ... (ver texto completo)