El ser humano es como las cuatro estaciones del año.
Cuando ríe, se parece al verano,
cuando se alegra, a la primavera,
cuando se enfría, al invierno,
cuando sus sueños se derrumban…
se asemeja al otoño. El verdadero progreso es el que pone la tecnología al alcance de todos. Entre todos los maestros, la necesidad es la más escuchada y la que mejor enseña No te preocupes por lo que yo tengo, sino por lo que a ti te falta. El camino hacía la riqueza depende fundamentalmente de dos palabras: trabajo y ahorro.