La vida es un
juego del que nadie puede en un momento retirarse llevándose sus ganancias.
¿Quién sería lo bastante insensato para morir sin haber dado al menos la vuelta a su cárcel?
Queremos ser más
felices que los demás, y eso es dificilísimo, porque siempre les imaginamos mucho más felices de lo que son en realidad.
Siempre me he inclinado a pensar bien de todo el mundo; evita muchos problemas.
Nunca me enfado por lo que la gente me pide, sino por lo que me niega.
La posesión de
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