Acércate, acércate a mí, compañera de mi vida. No consientas que los suspiros de la nieve nos separen.
Siéntate conmigo junto a la estufa, pues el fuego es el fruto más sabroso del invierno. Cuéntame los cuentos del pasado, pues mis oídos se han cansado de los gemidos del viento y de los rugidos del huracán.
Cierra puertas y ventanas; el cielo oscuro, cargado de negras nubes, ensombrece mi corazón; y la aldea acurrucada, como una mujer entristecida bajo los copos de nieve, abruma y congoja ... (ver texto completo)
Siéntate conmigo junto a la estufa, pues el fuego es el fruto más sabroso del invierno. Cuéntame los cuentos del pasado, pues mis oídos se han cansado de los gemidos del viento y de los rugidos del huracán.
Cierra puertas y ventanas; el cielo oscuro, cargado de negras nubes, ensombrece mi corazón; y la aldea acurrucada, como una mujer entristecida bajo los copos de nieve, abruma y congoja ... (ver texto completo)