Hola a todas las buenas gentes del
pueblo del cerro, estoy seguro que me vais a acoger en vuestro
foro, puesto que conozco mucho de vuestra generosidad, naturalidad, y sencillez humana.
Gente gitana incluida e incorporada a ése bonito pueblo, que mas de una vez me invitaban o mejor dicho obligaban, a tomarme un cafelillo con aquel rico aroma, mientras esperaba la camioneta de los obreros de la
mina, no me daban tregua ni un no por respuesta, invitándome a pasar a su
casa.
Yo con mi timidez era
... (ver texto completo)