Acabo de volver de las fiestas de ácula, que han sido estupendas como todos los años. Felicito a los mayordomos por el fenomenal trabajo que han hecho. Me ha encantado volver a ver a toda esa gente aculeña con la que pasé veranos de película en la infancia y la adolescencia que ahora está repartida por toda España y, en algún caso más allá del Atlántico. Lo realmente especial de ácula es que estemos donde estemos, hay tres días mágicos al año en que todos volvemos a juntarnos en nuestra mítica "placeta", ... (ver texto completo)