La vanidad es tan fantástica, que hasta nos induce a preocuparnos de lo que pensarán de nosotros una vez muertos y enterrados. El Amigo verdadero es el amigo de las horas difíciles. Para ser viejo y sabio, primero hay que ser joven y estúpido. Hasta mañana si Dios quiere, que descanses un abrazo. Cuando me preguntaron sobre algún arma capaz de contrarrestar el poder de la bomba atómica yo sugerí la mejor de todas: La paz."
(Albert Einstein)