Del romantico encuentro de la burra de Pepe millones con el burro que la cubrió, nació un burriquito que le pusimos, Fortunato, era la diversión del
pueblo, sobre todo para las feminas, que cuando lo paseaba por las
calles salian y se horrorizaban cuando el animal estaba en celo, pués tenía mas Picha que cuerpo, llegó la hora de castrarlo y ante tal aberración decidi venderlo a un hombre de
Mures y este lo vendió a otro de
Cordoba y el pobre animal termino en la
calle junto a la Mezquita arrastrando
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