Después de vivir tantos años en una gran ciudad como es Barcelona, he de estar agradecido, porque me dió la oportunidad de trabajar y formar una familia, pero la seguridad y tranquilidad del pueblo, solo se puede valorar cuando no la tienes, el mejor lugar para criar los hijos es sin duda el pueblo, allí se puede valorar que las cosas no son porque si, que solo el trabajo te permite obtener tus necesidades. Los niños que se crian en la ciudad no saben valorar lo que tienen. En el pueblo son más humildes ... (ver texto completo)