¡ACEPTEN A LAS PERSONAS COMO SON!
Una anciana tenía dos ollas grandes, cada una colgada en los extremos de un palo que llevaba al cuello.
Una de las ollas tenía una grieta, mientras que la otra olla estaba perfecta y siempre entregaba una porción completa de agua. Al final de las largas caminatas desde el riachuelo hasta la casa, la olla rota llegó medio llena.
Durante dos años completos esto sucedió a diario, con la
mujer trayendo a casa solo una vasija y media de agua.. Por supuesto, la ... (ver texto completo)
Una anciana tenía dos ollas grandes, cada una colgada en los extremos de un palo que llevaba al cuello.
Una de las ollas tenía una grieta, mientras que la otra olla estaba perfecta y siempre entregaba una porción completa de agua. Al final de las largas caminatas desde el riachuelo hasta la casa, la olla rota llegó medio llena.
Durante dos años completos esto sucedió a diario, con la
mujer trayendo a casa solo una vasija y media de agua.. Por supuesto, la ... (ver texto completo)