ESTO SON COSAS DE VIEJAS!
Niño vámonos al campo
haber si encuentro collejas,
que quiero hacer un revuelto...
¡Eso son cosas de viejas!
Le digo para escucharla
y antes de que sea de día
ya la tengo levantada
dispuesta a hacer la batida.
Ya no le duelen los huesos ... (ver texto completo)
ANES DE CANTOS
¿Qué tenía el pan de antes
que duraba varias días
horneado con la leña
que nuestro abuelo traía?
Lo amasaban las mujeres
con el puño en un lebrillo,
hay quién guarda todavía
el recuerdo desde niño.
Las calles de los pueblos ... (ver texto completo)
Participante anónimo
1 de noviembre a las 23:45
·
Al tocino me apunto

Emilia Santos
1 de noviembre a las 15:52
·
Emilia Santos
27 de octubre a las 23:04 ... (ver texto completo)
La vida no cuesta nada, no tiene precio es un viaje sin vuelta, es cada instante y cada momento.
Siempre hay que intentarlo, mejor tener decepciones que arrepentimientos.
A veces conviene cerrar un ojo, pero no es prudente cerrar ambos a la vez.
La cabeza de muchas personas de alta estatura se parece a las casas; el piso mas alto es el peor amueblado.
Las tres cosas más difíciles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Buenos días foreros-as... ¡Foreros-as... ¡Feliz Jueves!
EL AMIGO DE MI ABUELO
Mi abuelo tenía un amigo
centenario y campechano,
para ganarse el jornal
siempre le echaba una mano.
Reunía a la cuadrilla
a la hora de almorzar,
a todos bajo sus ramas
cansados de varear.
Siempre le ofrecía picón ... (ver texto completo)
LAS LÁGRIMAS DEL RICO

Una tarde de otoño, un grupo de mujeres plañideras, a quienes como tales se les había pagado previamente, lloraban desconsoladamente la muerte de una de las hijas de un acaudalado hombre.
La hermana de la fallecida, sorprendida por el espectáculo que estaban ofreciendo las mujeres en el velatorio familiar, se acercó a su madre y le preguntó:
—Querida madre, ¿cómo nosotras, que hemos sufrido la desgracia en carne propia de la repentina pérdida de mi bondadosa y amada hermana, ... (ver texto completo)
En la vida lo que vale es el contenido, no el recipiente.
Es más fácil enseñar que educar, porque para enseñar basta con saber, mientras que para educar es necesario ser ejemplo.
La guerra no es una aventura. La guerra es una enfermedad, como el tifus.
Si queremos un mundo de paz y de justicia hay que poner decididamente la inteligencia al servicio del amor.