Yo nunca lo consideré un contrario, simplemente, no coincidimos en la forma de pensar.
A mis contrarios los elijo yo, a usted no lo elegí, se entrometió.
Como podrá observar en mi escrito (los
arboles no le dejan ver el bosque) yo no comparo, explico, hasta es posible que tenga usted razón en lo del ranking, no lo sé. Sin embargo, no hace mención a los dos últimos regalos de mi escrito.
Con sus teorías me llevará al convencimiento de que Catalunya es una pobre región que envía a sus pobres
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