El
santo descalzo
Los vecinos del
barrio de
San Roque, en el año 1910, se asombraron al ver que un hombre muy apuesto, alto, de ojos azules y barba rubia, caminaba descalzo por las
calles del barrio. Vivía con sencillez en una
tienda oscura y húmeda, ubicada en la
calle Rocafuerte, en frente de la
iglesia. En este pequeño cuarto, tenía una zapatería, solamente poseía una mesa, unas pocas hormas, algunas suelas y otros pocos artículos más para su labor. Sus ayudantes eran dos pequeños vecinos del
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