Manuela, el anhelo de estar en el pueblo ha sido compensado con el LOW COST FESTIVAL, qué placer estar en tu cama, fresquita -el tiempo acompaña- con ventanas y contraventanas cerradas a cal y canto, y aún así tener la posibilidad de escuchar a todos los grupos participantes, tengamos en cuenta que los asistentes al festival van cambiando de escenario, pero los vecinos teníamos el privilegio de oírlos al unísono, es impagable. Sobre las 5 acabó el concierto, pero sabedores de que les echamos de menos, ... (ver texto completo)