Las palabras nobles de senciridad ante el respeto de unos y otros de Volanges en estas paginas, me recuerdan a ese padre y gran amigo que siempre puso orden en nuestro grupo de aficionados a la musica de cuerda. Nunca se enfadó con ninguno y de el partia de tocar en Silillos, la Peñalosa. Las serenatas solicitadas por los enamorados en molinos y casillas.
Los domingos que no se salia fuera tocamos en el callejon y su padre Julio que tocaba la bandurria fue siempre nuestro profesor y ensañanos en ... (ver texto completo)
Los domingos que no se salia fuera tocamos en el callejon y su padre Julio que tocaba la bandurria fue siempre nuestro profesor y ensañanos en ... (ver texto completo)