Yo también estoy de acuerdo en hacer lo que se pueda para mantener el
albergue abierto. Gracias a su apertura, mi hermana y yo, hemos vuelto al
pueblo y no sólo físicamente. Actualmente disponemos de una
casa que se compró mi hermana, pero, la oportunidad del primer encuentro, tras muchos años de ausencia y quimera, nos la dio él.
No dispongo de buena
información sobre el tema, sé que el problema es de ruidos. El día de la
procesión, hablamos algo sobre esto con Pepe (el señorito) y nos comentó
... (ver texto completo)