Vemos los pueblos de España como un lugar idílico, bonito, con un paisaje y unos ecosistemas únicos. Lo son, pero no olvidemos que allí viven seres humanos. Cuando hablamos de despoblación, estamos hablando de un problema de servicios, de desequilibrio y de falta de oportunidades. Hablamos de que España ha alcanzado el estado del bienestar en su conjunto en las últimas décadas, pero eso no ha llegado a las zonas rurales: no disfrutamos de una sanidad, una educación y unos servicios sociales iguales ... (ver texto completo)