ORACIONES FINALES PARA TODOS LOS DÍAS
Oración final
¡Gloriosísima y bienaventurada
Santa Mónica, grande en la paciencia, magnánima en la esperanza y dichosa en el triunfo, mujer sabia y prudente, que supiste edificar tu
casa y en ella resplandeciste como el sol cuando amanece en las alturas del
cielo, y en todo fuiste ejemplo esclarecido de mujer cristiana! Ahora, que estás ya en la «tierra de los que viven para siempre», «donde no hay llantos, ni gemidos, ni dolor alguno», acuérdate de las
... (ver texto completo)