Mensajes de TURON (Asturias) enviados por José Mel Z..L.:
Vi a los arboles retorcerse como seres epilepticos y a don Frutos, el cura, sacudiendo el hisopo con solemnidad mientras repetia, la hermana Lucia va camino del cielo, y sus adenanes, los del cura, me parecieron torpes y antiguos, como los de un viejo elefante, pero su voz era potente y llegaba a todos los rincones del cementerio, no dejemos que la muerte nos contamine el animo porque esto no es mas que un puro transito, decia don Frutos, y su estola volo por el aire camino del cementerio civil.
Los hombres que sujetaban las cuerdas arquearon sus espaldas y dejaron deslizarse el ataud. Las hijas de Lucia se abrazaron a su padre sollozando y don Frutos, con el pelo alborotado y los ojos inyectados de sangre, gritaba cada palabra del responso final, libera me Domine de morte aeterna. La tierra empezo a volar desde las palas de los sepultureros para caer como un azote sobre la madera brillante del ataud.
El dia del entierro de Lucia camine junto a las tumbas de mis muertos.
Hacia mucho viento y las flores volaban y a mi no me parecian flores sino palabras, unas, las que habian sido dichas, acorralandome junto a los recuerdos que me suscitaban, y otras, las que nadie habia dicho, acechandome como fantasmas en la conciencia.
Vi a los arboles retorcerse como seres epilepticos y a don Frutos, el cura, sacudiendo el hisopo con solemnidad mientras repetia, la hermana Lucia va camino del cielo, y sus adenanes, los del cura, me parecieron torpes y antiguos, como los de un viejo elefante, pero su voz era potente y llegaba a todos los rincones del cementerio, no dejemos que la muerte nos contamine el animo porque esto no es mas que un puro transito, decia don Frutos, y su estola volo por el aire camino del cementerio civil.
Fue mi abuela Leticia, en los ultimos dias de mi enfermedad, quien utilizo por primera vez para mi la palabra muerte. Yo estaba con la frente pegada a los cristales, balanceandome, con la mirada vuelta hacia el mundo que me crecia dentro. Me pregunto, cuando nos vas a hablar, hijo mio. La mire y le dije, mi hermana Tamar se fue de viaje y mi madre a ido a buscarla. La abuela me sujeto por los brazos y me dijo, tu hermana esta muerta y tu madre no sabemos donde esta, y me abrazo. Le pregunte, que ... (ver texto completo)
El dia del entierro de Lucia camine junto a las tumbas de mis muertos.
Hacia mucho viento y las flores volaban y a mi no me parecian flores sino palabras, unas, las que habian sido dichas, acorralandome junto a los recuerdos que me suscitaban, y otras, las que nadie habia dicho, acechandome como fantasmas en la conciencia.
Jose Mel.-.. acabo de darme cuenta que todas las fotografias que hacen relacion a esa fiesta no gustan, sera que a alguien no le gustan los volantes, jajaja
Pues mira Piluca, si no les gustan los volantes que se chinchen. Yo al igual que tu y que los demas turoneses que andamos por aqui, nos gusta lo nuestro, por supuesto que si, pero tambien tenemos el buen gusto y la sensatez de apreciar todo lo bueno y bonito de la cultura de otras partes de nuestra querida España, y si lo podemos disfrutar, pues tambien lo disfrutamos.
Claro que nosotros somos turoneses y lo sabemos y lo tenemos claro, y no necesitamos hacer actos de fe patriotica para darnos a ... (ver texto completo)
Jose Mel. buenas tardes, al leer este mensaje no entendia muy bien al principio lo que me querias decir con lo del color hasta que mire la foto.. que poco persona seria si me molestara por algo asi, siempre considere que es bueno que no gustemos a todo el mundo, y de echo si alguien dedica un poco de su tiempo a votar mi foto es porque no soy del todo indiferente... asi que eso ya es algo.... yo disfruto con estar aqui, y eso es lo que me importa, por lo demas animo al que tenga la misma opinion ... (ver texto completo)
Hola Piluca, ahora me entero de que andes por aqui.
Pues te dire que esta mañana cuando mire y vi lo que vi, pues me cabree con esta gentuza, si no les gusta que no lo miren y tan amigos, pero que no toquen les narices. Que vivan y que dejen vivir si su estrechez de miras y pobreza de espiritu no les llega para mas.
Por las noches ella me hablaba de largos viajes que a veces nos veiamos obligados a emprender y tambien me hablaba mi madre del cielo como uno de los destinos mas frecuentes de esos viajes que nadie podia explicar, y yo imaginaba a mi hermana Tamar sentada en las piernas tullidas de Aique chupando pastillas de leche de burra. Un dia encontre una blancanieves de goma y se la enseñe a mi madre, y le dije, esto es de Tamar, se le olvido cuando se fue de viaje, y ella no me dijo nada, pero se paso el ... (ver texto completo)
Fue mi abuela Leticia, en los ultimos dias de mi enfermedad, quien utilizo por primera vez para mi la palabra muerte. Yo estaba con la frente pegada a los cristales, balanceandome, con la mirada vuelta hacia el mundo que me crecia dentro. Me pregunto, cuando nos vas a hablar, hijo mio. La mire y le dije, mi hermana Tamar se fue de viaje y mi madre a ido a buscarla. La abuela me sujeto por los brazos y me dijo, tu hermana esta muerta y tu madre no sabemos donde esta, y me abrazo. Le pregunte, que es la muerte, y me llevo al sillon y me explico, te acuerdas de aquel ramo de rosas que puse en un jarron sobre la mesa y que acabo secando, y le dije que, si, si que me acuerdo, y ella continuo, pues eso es la muerte, la vida se acaba dentro de los cuerpos y todo se acaba, y se acaba a pesar de que lloramos y sufrimos por ello, y entonces le pregunte a la abuela que donde estaban los cuerpos que se morian, y me respondio que estaban enterrados en el cementerio, y pense que el cementerio era el cielo, pero ella me aclaro que el cielo nadie sabe lo que es y que un dia me llavaria a conocer el cementerio, que era el lugar donde estaban enterrados los cuerpos sin vida del abuelo y de Tamar y de todos los que se iban muriendo. Le pregunte a la abuela, entonces donde se a ido mi madre si Tamar esta enterrada en el cementerio, y la abuela lloro y me abrazo y solo me dio besos y caricias en lugar de palabras. Pense que los muertos no deberian existir porque solo sirven para hacernos daño y que los cementerios tampoco era bueno que existieran porque debian de ser lugares oscuros donde al fin no quedaba nadie. ... (ver texto completo)
Las muñecas y los juguetes que habia en el cuarto de Tamar se fueron a vivir a los cajones del desvan, y tambien desaparecio su cama, que tenia un cabecero como el arco iris y un edredon de mariposas, y aquella habitacion se quedo vacia durante mucho tiempo, hasta que la abuela la convirtio en el lugar donde ella plenchaba o zurcia los calcetines. Tambien la ropa de mi hermana desparecio de los armarios y todo se quedo vacio de Tamar. Cuando preguntaba por ella las contradiciones eran frecuentes. ... (ver texto completo)
Por las noches ella me hablaba de largos viajes que a veces nos veiamos obligados a emprender y tambien me hablaba mi madre del cielo como uno de los destinos mas frecuentes de esos viajes que nadie podia explicar, y yo imaginaba a mi hermana Tamar sentada en las piernas tullidas de Aique chupando pastillas de leche de burra. Un dia encontre una blancanieves de goma y se la enseñe a mi madre, y le dije, esto es de Tamar, se le olvido cuando se fue de viaje, y ella no me dijo nada, pero se paso el ... (ver texto completo)
Cuando regrese a casa, despues de aquel tiempo en el infierno, ya no estaba Tamar y todos habian envejecido y era como estar viviendo en una casa sin nadie, porque mi padre y mi madre ya no se besaban como antes, y dejaron de ir al cine los jueves. Mi padre andaba por la casa sin afeitar y a veces apoyaba la cabeza contra las bisagras de la puerta y con frases cortas me mandaba siempre a jugar. Mi madre revolvia una y otra vez los cajones, abria y cerraba los armarios, cambiba las cosas de sitio ... (ver texto completo)
Las muñecas y los juguetes que habia en el cuarto de Tamar se fueron a vivir a los cajones del desvan, y tambien desaparecio su cama, que tenia un cabecero como el arco iris y un edredon de mariposas, y aquella habitacion se quedo vacia durante mucho tiempo, hasta que la abuela la convirtio en el lugar donde ella plenchaba o zurcia los calcetines. Tambien la ropa de mi hermana desparecio de los armarios y todo se quedo vacio de Tamar. Cuando preguntaba por ella las contradiciones eran frecuentes. ... (ver texto completo)
Hola y buenos dias pàra todos.
Piluca, llegue ahora mismo, y al mirar lo que habia me tope con esta foto muy guapisima. El color que tenia me gusta mucho, pero no aqui, asi que procedi a darle el color oportuno para estar aqui, no te hagas mala leche y no hagas caso a esa gentuza, que dosfruta incordiando a los demas. Colabora tambien para canbiarle el color, y si a alguien le pica, que se rasque.
Espero poder pasar por aqui mas tarde.
Por hoy os dejo con esta foto tan bonita.
<<La vida no solo es trabajo, sino el descubrimiento constante de ilusiones y esperanzas>>
(José Mª Setien)
Gaviota antes se me paso decirte que el el pastor de quien te hable estaba de parte de los asesinos.
Muy buenas tardes a todo el mundo desde el sur, el dia por aquí no esta muy bueno que digamos, cielo con nubes, hace un ratin orbayo, el mar esta con un levante que da miedo, pero bueno hace calor y tengo a dos turoneses de Villabazal a mi lado y eso lo deja todo en que bien me encuentroooooooooooooooooooooo oo. Un abrazo para todos.
Jose Ramon, te digo lo mismo que a Piluca, cuando me pongo con los "recuerdos" casi no me entero de nada. Dales un fuerte abrazo a tus papis y que lo pasen lo mejor que puedan, bueno y otro para vosotros tambien.
BUENAS TARDES A TODOS, DESDE pOLA, CON UN DIA TRISTE Y GRIS, ESPERANDO QUE LA PRIMAVERA NOS VUELVA A TRAER EL SOL.
Hola Piluca, buenas tardes. Me perdonaras pero pasaste por aqui y como estaba entretenido ni me entere.
Eran unos barracones sombrios que estaban construidos a la vera de las compuertas gigantes del pantano de Barrios de Luna. Habia un monitor que gritaba mucho y nos decia que si nos portabamos mal la maldad de todos se juntaria y podria hacer reventar el dique de hormigon que sujetaba las aguas, asi que a muchos nos entro una diarrea violenta que nos obligaba a levantarnos varias veces durante la noche y atravesar a oscuras el campamento en busca de las letrinas.
Cuando regrese a casa, despues de aquel tiempo en el infierno, ya no estaba Tamar y todos habian envejecido y era como estar viviendo en una casa sin nadie, porque mi padre y mi madre ya no se besaban como antes, y dejaron de ir al cine los jueves. Mi padre andaba por la casa sin afeitar y a veces apoyaba la cabeza contra las bisagras de la puerta y con frases cortas me mandaba siempre a jugar. Mi madre revolvia una y otra vez los cajones, abria y cerraba los armarios, cambiba las cosas de sitio ... (ver texto completo)
Tamar murio aquella madrugada con quemaduras en el abdomen que le provocaron una parada cardiorespiratoria. Debieron de decidir pronto la forma de deshacerse de mi para que no supiera lo ocurrido porque bien temprano, el cura, don Frutos vino a buscarme para llevarme a un campamento de verano.
Eran unos barracones sombrios que estaban construidos a la vera de las compuertas gigantes del pantano de Barrios de Luna. Habia un monitor que gritaba mucho y nos decia que si nos portabamos mal la maldad de todos se juntaria y podria hacer reventar el dique de hormigon que sujetaba las aguas, asi que a muchos nos entro una diarrea violenta que nos obligaba a levantarnos varias veces durante la noche y atravesar a oscuras el campamento en busca de las letrinas.
Mi hermanaTamar murio un año despues que Aique, pero a ella no la vi muerta porque intentaron ocultarmelo durante mucho tiempo. Tamar tenia unos ojos enormes que se humedecian al menor contratiempo, porque ella era fragil y a menudo caia enferma con catarros y anemias. Murio en el mes de julio. Mi madre estaba en la cocina preparando la cena y Tamar alcanzo con la mano el mango de la sarten y el aceite hirviendo le cayo encima. Yo andaba por el camino de Foz jugando con otros niños y cuando llegue ... (ver texto completo)
Tamar murio aquella madrugada con quemaduras en el abdomen que le provocaron una parada cardiorespiratoria. Debieron de decidir pronto la forma de deshacerse de mi para que no supiera lo ocurrido porque bien temprano, el cura, don Frutos vino a buscarme para llevarme a un campamento de verano.
Ya en casa, no pude dejar de pensar en la muerte, en como ella hacia a los seres imprescindibles, y recorde la primera vez que yo habia visto un muerto, cuando aun no habia cumplido los siete años. Habia sido el cadaver de un hombre que se llamaba Aique y que en vida habia arrastrado una cojera de nacimiento. Aquel hombre nos traia todas las tardes la leche a casa y a veces a mi me sentaba sobre sus piernas lisiadas y me cantaba canciones, me cantaba muchas veces aquella cancion que decia, tengo ... (ver texto completo)
Mi hermanaTamar murio un año despues que Aique, pero a ella no la vi muerta porque intentaron ocultarmelo durante mucho tiempo. Tamar tenia unos ojos enormes que se humedecian al menor contratiempo, porque ella era fragil y a menudo caia enferma con catarros y anemias. Murio en el mes de julio. Mi madre estaba en la cocina preparando la cena y Tamar alcanzo con la mano el mango de la sarten y el aceite hirviendo le cayo encima. Yo andaba por el camino de Foz jugando con otros niños y cuando llegue ... (ver texto completo)
Pense que habia llegado el momento de que me fuera. Firme el certificado de defuncion y cuando estaba firmando, el se aprosimo a mi y me dijo casi al oido, todo eso es inutil, pero no puedo decirles que se vayan, deberia hacerlo, pero no soy capaz. De nuevo le puse la mano en el hombro, pero el se acerco tanto a mi que no pude evitar convertir su acercamiento en un abrazo.
Ya en casa, no pude dejar de pensar en la muerte, en como ella hacia a los seres imprescindibles, y recorde la primera vez que yo habia visto un muerto, cuando aun no habia cumplido los siete años. Habia sido el cadaver de un hombre que se llamaba Aique y que en vida habia arrastrado una cojera de nacimiento. Aquel hombre nos traia todas las tardes la leche a casa y a veces a mi me sentaba sobre sus piernas lisiadas y me cantaba canciones, me cantaba muchas veces aquella cancion que decia, tengo ... (ver texto completo)
Por hoy os dejo con esta foto tan bonita.
<<La vida no solo es trabajo, sino el descubrimiento constante de ilusiones y esperanzas>>
(José Mª Setien)
Hay alguien (me parece que sigue vivo), que va de pastor, en una ocasion hace unos años, una de sus obejas le pidio que las tratara a todas por igual, (una parte de ese rebaño se dedicaba a matar a la otra parte), dicha obeja le pidio al pastor que fuera igual con todo el rebaño.
El pastor le contesto que quien le habia dicho a ella que un padre tenia que querer igual a todos sus hijos.
Lo cierto es que la parte asesina, siguio asesinando a la otra parte.
¿Porque piensas que te comento esto?.
Te dire que el nombre de ese pastor lo tienes puesto en tu mensaje. ... (ver texto completo)
Ah ¡no Lucia era la paciente del médico.... Tengo que repasar todo otra vez...
Por cierto Gaviota, no me hablaste mas de la "fiesta del oso". ¿Te sigue gustando?, ¿o tengo que pensar que no te gusta y dejaste de visitarla?.
Ah ¡no Lucia era la paciente del médico.... Tengo que repasar todo otra vez...
Aqui no me aclaro lo que me quieres decir, si es que me quieres decir algo.
Lucia era una madre de familia, que estaba pachuchina y que como en tantas otras ocasiones habria merecido tener mejor suerte, pero como la vida es como es, y no siempre es justa, pues nos fastidia como quiere y cuando quiere y nos obliga a seguir viviendo, pues nos tenemos que fastidiar y aguantar y seguir adelante.
Buenas noches José Mel, no sé si me estoy enterando, leticia es la madre de German? y Gracia Lumet, es la madre del que cuenta la historia que es el médico?
Vaya lío que me traigo....
Hola y buenos dias para todos.
Carajo Gaviota, me estas faciendo un lio.
Leticia es la madre de Germam y la suegra de Gracia.
Leticia es la güela del medicu.
German es el padre del medicu, y el hijo de Leticia, y el marido de Gracia.
El medicu ye nietu de Leticia, y fiu de German y de Gracia.
No se si me explique, de no ser asi me lo dices y procurare hacerlo mejor.
ye que yo soy nuevu en esti asuntu ppero pareciome que yera obligao independientemente decomo se haya portao bueno pasemos aotra cosa ¿como ta el tu hemanu? tuve desapaeciu porque tuve problemas con el ordenador entrome un virus y tuve que volver areconfirmalu
Trasgu ¿por donde andes?, ¿que ye que ya te cansaste de asomar por aqui, o que?.
La pregunta que me hiciste ayer al pasar por la otra acera, te dire que todo sigue igual, o sea fastidiao.
Comenzaron a llegar mujeres lividas que fueron construyendo un enredo de lamentos alrededor de la cama. Una de ellas, con las encias inflamadas, movio con destreza las palabras, que parecia haberse sacudido la polvora, y engancho a las demas en el remolino triste de los misterios de un rosario doloroso. El marido de Lucia, derrotado por el tormento de aquella hora larga y amarrado por el reuma al escaño de la cocina, me dijo, para morir solo basta un descuido, y le pregunte, de quien, un descuido ... (ver texto completo)
Pense que habia llegado el momento de que me fuera. Firme el certificado de defuncion y cuando estaba firmando, el se aprosimo a mi y me dijo casi al oido, todo eso es inutil, pero no puedo decirles que se vayan, deberia hacerlo, pero no soy capaz. De nuevo le puse la mano en el hombro, pero el se acerco tanto a mi que no pude evitar convertir su acercamiento en un abrazo.
Despues del reconocimiento del cadaver me sente en una silla dura, en un rincon de la sala. Una de las hijas de Lucia me trajo una copa de vino dulce, que bebi de un solo trago. Luego cerre los ojos e imagine a mi madre atravesando las vias, abrasada por la luz de los focos de la maquina del tren y traslade a su rostro de aquellos ultimos segundos el rostro de Lucia.
Comenzaron a llegar mujeres lividas que fueron construyendo un enredo de lamentos alrededor de la cama. Una de ellas, con las encias inflamadas, movio con destreza las palabras, que parecia haberse sacudido la polvora, y engancho a las demas en el remolino triste de los misterios de un rosario doloroso. El marido de Lucia, derrotado por el tormento de aquella hora larga y amarrado por el reuma al escaño de la cocina, me dijo, para morir solo basta un descuido, y le pregunte, de quien, un descuido de quien, y el me respondio, del que muere, por supuesto, y me lo dijo con los ojos, amarillos y blandos. Lo senti aprisionado y arañado por aquella circunstancia y le puse la mano en el hombro para transmitirle mi afecto, y el me dijo, pero lo peor de todo es no creer en Dios, y los dos miramos hacia el cuarto donde estaba Lucia, o lo que aun quedaba de Lucia, y escuchamos el murmullo de las avemarias que venia del fondo. Ella si creia, me dijo. ... (ver texto completo)
ya habia leido un mensaje tuyo en el que nos decias lo de la otra novela. pero como que no, porque sigo un poco esta y despues estoy leyendo yo otro libro, y no me gusta estar metida en tantas historias, porque luego me lio. asi que con esta tengo bastnte, que a veces cuando no entro en unos dias tengo que andar buscandola y seguro que hay parrafos que se me escaparon, pero bueno tratare de volver a coger el hilo de nuevo. y ahora ya te digo hasta mas tarde porque voy a hacer unas cosas por aqui ... (ver texto completo)
Hasta luego Piluca y a pasarlo bien.
buenas tardes Jose Mel.. me sorprendio no verte estos dias por aqui con tus escritos, supongo que otros menesteres te mantuvieron ocupado, ya vi que habias disfrutados unos dias de tus pequeños, y seguro que eso te llena de placer, porque no hay nada que saque lo mejor nuestro que los niños, y mas cuando son de la sangre,
Hola y buenas tardes para todos.
Piluca casi no me entero de que andes por aqui.
Si estos dias los pase algo enredaducu, pero ya ando por aqui otra vez. Los pitufinos pasaron una semanina por aqui, pero se hizo muy corta porque paso muy pronto.
Ya vi que andais de romeria por ahi y me alegro de que lo paseis bien, eso ye muy bueno asi que hay que disfrutarlo.
Te dire que estoy poniendo otra novela en el foro de Carcarosa y que esta muy bien tambien.
En aquel cuarto humedo y oscuro lo que mas sobresalia eran las miradas de las personas que rodeaban el cadaver. Las palabras que susurraban y que yo no entendia me parecian irrigadas de polvora y reventando en los labios de los dolientes antes de ser pronunciadas. Adverti por encima de todos una especie de niebla que podia haber sido el olor gasificado de la muerte o tambien pense que podria ser la emanacion viciada de tantos cerebros empeñados en la inutil tarea de imaginarse la nada, pero no era ... (ver texto completo)
Despues del reconocimiento del cadaver me sente en una silla dura, en un rincon de la sala. Una de las hijas de Lucia me trajo una copa de vino dulce, que bebi de un solo trago. Luego cerre los ojos e imagine a mi madre atravesando las vias, abrasada por la luz de los focos de la maquina del tren y traslade a su rostro de aquellos ultimos segundos el rostro de Lucia.
Quien si se murio, justo el dia en que mi abuela salio del Hospital, fue Lucia, aquella paciente que padecia un cancer de colon y que me habia regalado las obras completas de Hernan Hesse por Navidad. Una de sus hijas vino a buscarme y me explico que su madre habia perdido el conocimiento. Cuando llegue a su casa ya estaba muerta y recorde las palabras que me habia dicho semanas atras en la consulta, nadie tiene el tiempo que necesita.
En aquel cuarto humedo y oscuro lo que mas sobresalia eran las miradas de las personas que rodeaban el cadaver. Las palabras que susurraban y que yo no entendia me parecian irrigadas de polvora y reventando en los labios de los dolientes antes de ser pronunciadas. Adverti por encima de todos una especie de niebla que podia haber sido el olor gasificado de la muerte o tambien pense que podria ser la emanacion viciada de tantos cerebros empeñados en la inutil tarea de imaginarse la nada, pero no era ... (ver texto completo)
Sin embargo mi abuela supero aquella acometida y a los pocos dias volvio a casa con la vejez acomodada definitivamente en sus huesos, con su sentido del silencio aun mas pronunciado y con un regimen especial de comidas para lo que definitivamente se diagnostico como una diverticulitis.
Quien si se murio, justo el dia en que mi abuela salio del Hospital, fue Lucia, aquella paciente que padecia un cancer de colon y que me habia regalado las obras completas de Hernan Hesse por Navidad. Una de sus hijas vino a buscarme y me explico que su madre habia perdido el conocimiento. Cuando llegue a su casa ya estaba muerta y recorde las palabras que me habia dicho semanas atras en la consulta, nadie tiene el tiempo que necesita.
Recordando cosas de mi abuela pase el resto de la tarde en el Hospital, sentado en un sillon de hule que habia en su habitacion, mientras ella dormia, hasta que llego mi padre, a la hora de la cena. Como esta, me pregunto, y le conteste, bien, esta bien. Eso le dije, aunque en aquel momento yo no estuviera seguro de que la crisis de mi abuela se debiera unicamente a un trastorno pasajero de la edad.
Sin embargo mi abuela supero aquella acometida y a los pocos dias volvio a casa con la vejez acomodada definitivamente en sus huesos, con su sentido del silencio aun mas pronunciado y con un regimen especial de comidas para lo que definitivamente se diagnostico como una diverticulitis.
A mi padre, los primeros años, le daban ataques de colera con frecuencia y la emprendia a golpes con las cosas de la casa, y yo, acurrucado en algun rincon veia como las venas de las sienes se le hinchaban y tenia miedo de que le reventaran, pero la abuela se acercaba a el silenciosa, como una pelusa de las que volaban debajo de los colchones, y le decia, German, calmate German, si las cosas no son culpables, y le tocaba la cabeza con las manos y entonces yo veia como la sangre de las venas de mi ... (ver texto completo)
Recordando cosas de mi abuela pase el resto de la tarde en el Hospital, sentado en un sillon de hule que habia en su habitacion, mientras ella dormia, hasta que llego mi padre, a la hora de la cena. Como esta, me pregunto, y le conteste, bien, esta bien. Eso le dije, aunque en aquel momento yo no estuviera seguro de que la crisis de mi abuela se debiera unicamente a un trastorno pasajero de la edad.
A veces me contaba historias del abuelo Constante, de como habia entrado en la mina a los doce años, de camo se habia muerto escupiendo carbon a lo cuatenta y cuatro. Son recuerdos de mal vivir, decia ella. No creia en los psicologos y discutia con mi padre cuando el se empeñaba en que yo siguiera visitandolos, aun despues de haber recuperado el habla. Son feriantes del alma, German, te lo dice tu madre, son feriantes del alma. Ella y mi madre no habian tenido una relacion estrecha, pero yo sabia ... (ver texto completo)
A mi padre, los primeros años, le daban ataques de colera con frecuencia y la emprendia a golpes con las cosas de la casa, y yo, acurrucado en algun rincon veia como las venas de las sienes se le hinchaban y tenia miedo de que le reventaran, pero la abuela se acercaba a el silenciosa, como una pelusa de las que volaban debajo de los colchones, y le decia, German, calmate German, si las cosas no son culpables, y le tocaba la cabeza con las manos y entonces yo veia como la sangre de las venas de mi ... (ver texto completo)
Salvo cuando cosia, siempre estaba de pie, erguida, infatigable, con su extrema delgadez y su larga coleta blanca, con la vejez merodeando a su alrededor, pero sin que esta se atreviera a dejar en ella su huella definitiva. A menudo nos preguntaba si todo iba bien, y lo hacia como si fuera ella el guardian de nuestras vidas. Sonreia igual que cantaba, sin separar los labios, como si no quisiera dejar la boca distraida. Lo primero que hacia al levantarse era arrancar la hoja del almanaque de San Antonio ... (ver texto completo)
A veces me contaba historias del abuelo Constante, de como habia entrado en la mina a los doce años, de camo se habia muerto escupiendo carbon a lo cuatenta y cuatro. Son recuerdos de mal vivir, decia ella. No creia en los psicologos y discutia con mi padre cuando el se empeñaba en que yo siguiera visitandolos, aun despues de haber recuperado el habla. Son feriantes del alma, German, te lo dice tu madre, son feriantes del alma. Ella y mi madre no habian tenido una relacion estrecha, pero yo sabia ... (ver texto completo)
Mi abuela Leticia habia sido una de tantas mujeres, en el numeroso grupo de viudas de la mina que abarrotaban los pueblos de las cuencas, a quienes habia sorprendido la muerte del marido con el amor a medio probar y sin haber tenido tiempo para saborear las primeras esperanzas. Habia sido una de aquellas mujeres de luto que hubieron de afanarse cada dia el resto de sus vidas en mantener abierto y abonado el surco de la voluntad para la cosecha de unos hijos asombrados, quienes, a pesar de crecer ... (ver texto completo)
Salvo cuando cosia, siempre estaba de pie, erguida, infatigable, con su extrema delgadez y su larga coleta blanca, con la vejez merodeando a su alrededor, pero sin que esta se atreviera a dejar en ella su huella definitiva. A menudo nos preguntaba si todo iba bien, y lo hacia como si fuera ella el guardian de nuestras vidas. Sonreia igual que cantaba, sin separar los labios, como si no quisiera dejar la boca distraida. Lo primero que hacia al levantarse era arrancar la hoja del almanaque de San Antonio ... (ver texto completo)
Me dispuse para dejar la consulta y al quitarme la bata blanca pense que yo no habia robado el fuego de Jupiter, que no, que no lo habia robado, y lo dije en voz alta, no he robado el fuego de Jupiter, y me fui pensando en un poema que hablara del lenguaje de Pandora y del fuego del padre Jupiter y de todas las mujeres de mi vida.
Mi abuela Leticia habia sido una de tantas mujeres, en el numeroso grupo de viudas de la mina que abarrotaban los pueblos de las cuencas, a quienes habia sorprendido la muerte del marido con el amor a medio probar y sin haber tenido tiempo para saborear las primeras esperanzas. Habia sido una de aquellas mujeres de luto que hubieron de afanarse cada dia el resto de sus vidas en mantener abierto y abonado el surco de la voluntad para la cosecha de unos hijos asombrados, quienes, a pesar de crecer ... (ver texto completo)
Entro Angela para despedirse y le pregunte si conocia a Pandora y ella se quedo pensativa y me respondio que no, que no recordaba una paciente con ese nombre, y le dije que no se trataba de una paciente sino de la dueña de las cajas desde las que haciamos las señales de humo. Angela se acerco a mi y me miro soprendida, pero yo sonrei y le dije que se trataba de una broma, esta usted muy raro ultimamente, doctor, esto me dijo, y desaparecio.
Me dispuse para dejar la consulta y al quitarme la bata blanca pense que yo no habia robado el fuego de Jupiter, que no, que no lo habia robado, y lo dije en voz alta, no he robado el fuego de Jupiter, y me fui pensando en un poema que hablara del lenguaje de Pandora y del fuego del padre Jupiter y de todas las mujeres de mi vida.
Cuando ya todos se habian ido y me quede solo en la consulta, pense en la caja de Pandora y en todas las mujeres de mi vida. Pense en Laura, en mi madre, en mi abuela y tambien pense en mi hermana Tamar y decidi que todas eran imprescindibles, precisas, inmediatas, y que todas estaban hechas de la misma tierra que habia empleado Vulcano para moldear a Pandora con las facciones y la fuerza vital de Minerva, y que todas me habian ido dejando sus cajas para que yo las abriera y que abrirlas era como ... (ver texto completo)
Entro Angela para despedirse y le pregunte si conocia a Pandora y ella se quedo pensativa y me respondio que no, que no recordaba una paciente con ese nombre, y le dije que no se trataba de una paciente sino de la dueña de las cajas desde las que haciamos las señales de humo. Angela se acerco a mi y me miro soprendida, pero yo sonrei y le dije que se trataba de una broma, esta usted muy raro ultimamente, doctor, esto me dijo, y desaparecio.
Entre en casa para buscar el maletin haciendome preguntas acerca de aquel miedo de Laura.
Llegue tarde a la consulta. Todos me preguntaron por mi abuela y uno de los pacientes me explico que mi abuela y el habian ido juntos a la escuela, hasta que les mataron al maestro en la revuelta del treinta y cuatro, y recordo ese paciente, que se llamaba Silvino, lo bien que ella recitaba de memoria el "Tren expreso" de Campoamor.
Muchos de los pacientes que fueron entrando me dijeron cosas buenas sobre ... (ver texto completo)
Cuando ya todos se habian ido y me quede solo en la consulta, pense en la caja de Pandora y en todas las mujeres de mi vida. Pense en Laura, en mi madre, en mi abuela y tambien pense en mi hermana Tamar y decidi que todas eran imprescindibles, precisas, inmediatas, y que todas estaban hechas de la misma tierra que habia empleado Vulcano para moldear a Pandora con las facciones y la fuerza vital de Minerva, y que todas me habian ido dejando sus cajas para que yo las abriera y que abrirlas era como recordar y que, al hacerlo, se habian ido volando los olores, pero que los dolores se habian quedado porque las cajas, en aquel momento de mi vida, eran como heridas abiertas. ... (ver texto completo)
Laura llego al mediodia y se ofrecio para llevarme a casa en su coche, pues yo debia pasar la consulta de la tarde. Don Justo se quedo a comer con mi padre en la cafeteria del hospital. Apenas hablamos durante el viaje. Me atrevi a rozar su nuca con mis dedos, y ella primero giraba el cuello en circulo, despacio, como agradeciendome la caricia, pero despues me ordeno, deja la mano quieta, y enrojeci y no dije nada hasta llegar a casa. Paro el coche y tiro de la palenca del freno de mano con violencia, ... (ver texto completo)
Entre en casa para buscar el maletin haciendome preguntas acerca de aquel miedo de Laura.
Llegue tarde a la consulta. Todos me preguntaron por mi abuela y uno de los pacientes me explico que mi abuela y el habian ido juntos a la escuela, hasta que les mataron al maestro en la revuelta del treinta y cuatro, y recordo ese paciente, que se llamaba Silvino, lo bien que ella recitaba de memoria el "Tren expreso" de Campoamor.
Muchos de los pacientes que fueron entrando me dijeron cosas buenas sobre ... (ver texto completo)
Al amanecer desperto rezando una oracion extraña en la que le pedia a Dios que diera cuenta al abuelo de la enfermedad de ella, y me explico, tu abuelo siempre fue muy distraido, y yo le dije, abuela, no te vas a morir, al menos por ahora, y ella replico, nunca se sabe, y no dejaba de recomponer el embazo de la sabana.
Luego vino un celador a buscarla para llevarla a que le hicieran las pruebas definitivas, una rectosigmoidoscopia, que es un nombre irreverente que no deberia existir, y tambien un ... (ver texto completo)
Laura llego al mediodia y se ofrecio para llevarme a casa en su coche, pues yo debia pasar la consulta de la tarde. Don Justo se quedo a comer con mi padre en la cafeteria del hospital. Apenas hablamos durante el viaje. Me atrevi a rozar su nuca con mis dedos, y ella primero giraba el cuello en circulo, despacio, como agradeciendome la caricia, pero despues me ordeno, deja la mano quieta, y enrojeci y no dije nada hasta llegar a casa. Paro el coche y tiro de la palenca del freno de mano con violencia, ... (ver texto completo)
Lo saque al pasillo para que se ventilara y para explicarle que no habia motivos para la alarma, pues se trataba de una efimera falta de oxigenacion del cerebro. Me pregunto, entonces no se va a morir, y le respondi, claro que no, aunque tendra que vivir de otra manera.
Cuando volvimos a la habitacion, la enfermera le inyectaba una dosis de cloruro morfico, asi que pronto se quedo dormida, encogida y arrugada bajo las sabanas como una de aquellas manzanas que ella guardaba en el desvan para el invierno.
Al amanecer desperto rezando una oracion extraña en la que le pedia a Dios que diera cuenta al abuelo de la enfermedad de ella, y me explico, tu abuelo siempre fue muy distraido, y yo le dije, abuela, no te vas a morir, al menos por ahora, y ella replico, nunca se sabe, y no dejaba de recomponer el embazo de la sabana.
Luego vino un celador a buscarla para llevarla a que le hicieran las pruebas definitivas, una rectosigmoidoscopia, que es un nombre irreverente que no deberia existir, y tambien un ... (ver texto completo)
Ya en la cama, durante unos minutos, perdio la lucidez y comenzo a comentar asuntos de antepasados muertos y a hacernos preguntas sobre sucesos lejanos de los que ninguno teniamos referencias. Nos dijo, es gente que conozco, y mi padre y yo nos miramos, y ella siguio diciendo, mi madre me contaba como se fabricaban la nubes y como nacia la lluvia y tambien me explicaba mi madre como una se podia defender contra la desidia, porque ella no sabia leer, pero conocia el camino de las cosas buenas y tambien ... (ver texto completo)
Lo saque al pasillo para que se ventilara y para explicarle que no habia motivos para la alarma, pues se trataba de una efimera falta de oxigenacion del cerebro. Me pregunto, entonces no se va a morir, y le respondi, claro que no, aunque tendra que vivir de otra manera.
Cuando volvimos a la habitacion, la enfermera le inyectaba una dosis de cloruro morfico, asi que pronto se quedo dormida, encogida y arrugada bajo las sabanas como una de aquellas manzanas que ella guardaba en el desvan para el invierno.
Aun estaba despierto cuando la abuela Leticia entro en mi habitacion sujetandose el vientre con ambas manos y con los cabellos perdidos en un sofoco de sudor sobre la frente. Algo me esta quemando aqui dentro, me dijo, y la mueca del dolor le desfiguro la cara. La osculte y pense en una colitis isquemica. Llame a mi padre y entre los dos la subimos al coche para llevarla al hospital.
Alli le hicieron una placa simple de abdomen y una analitica de sangre.
Ya en la cama, durante unos minutos, perdio la lucidez y comenzo a comentar asuntos de antepasados muertos y a hacernos preguntas sobre sucesos lejanos de los que ninguno teniamos referencias. Nos dijo, es gente que conozco, y mi padre y yo nos miramos, y ella siguio diciendo, mi madre me contaba como se fabricaban la nubes y como nacia la lluvia y tambien me explicaba mi madre como una se podia defender contra la desidia, porque ella no sabia leer, pero conocia el camino de las cosas buenas y tambien ... (ver texto completo)
<<Tobias se esta quedando ciego. Estuvimos unas semanas trabajando para las monjas. Yo empaquetaba tarros de mermelada. Los metia en cajas de carton, doce tarros en cada caja, seis arriba y seis abalo. Tobias les ponia una etiqueta y un precinto y yo los iba metiendo en las cajas. Se equivocaba constantemente y yo tenia que ayudarlo. Pegaba la etiqueta torcida o se le rompian los precintos. Al final, sor Angela dijo que nos cambiaramos de sitio para que fuera el quien colocara los tarros en las cajas. ... (ver texto completo)
Aun estaba despierto cuando la abuela Leticia entro en mi habitacion sujetandose el vientre con ambas manos y con los cabellos perdidos en un sofoco de sudor sobre la frente. Algo me esta quemando aqui dentro, me dijo, y la mueca del dolor le desfiguro la cara. La osculte y pense en una colitis isquemica. Llame a mi padre y entre los dos la subimos al coche para llevarla al hospital.
Alli le hicieron una placa simple de abdomen y una analitica de sangre.
Bueno, por ahora me tengo que ir, pero decirte que estuve en la FIESTA DEL OSO,
y seguiré pasando cuando pueda.
Me alegro de que hayas ido a esa fiesta, pero no es de extrañar, pues si no recuerdo mal es en un pueblo que conoces y hasta ganasteis angun premio de baile.
Ya pase hoy por alli y ya les deje algo de lo que les prometi.
Hola José Mel, si, me acuerdo que era un bar, tenia como una terraza pequeña, pero no me acuerdo como se llamaban los dueños. Fijate donde está, y no nos daba pereza subir. Yo tendría unos diez y seis años, como tú me llevas ocho, creo, pues no eras tan vieyu para echar un baile... Para bailar con moverte un poco ya vale, no es tan dificil. Algún baile te habrás echado con tu mujer....
Por delante de la terraza pasaba la via de la Llama.
Fijate como seria que cuando tu tenias esos años nacio mi primer hijo.
buenas noches a todos los turoneses, despues de unos cuantos dias de ausencia, veo que la gente que mantiene este foro en activo todavia continua por aqui, cosa que es de agradecer, muchos nos fuimos alejando un poco por unas causas o por otras, pero es bueno volver y ver que nada se paro, que esta ventana sigue abierta aqui todos los dias, y tan solo es cuestion de acercarse a ella un momento a lo largo del dia... JOSE MEL estos dias que con las fiestas en pola y alguna otra cosa que tuve que hacer, ... (ver texto completo)
Hola y buenas tardes para todos.
Piluca como ya leiste por aqui, los pitufinos pasaron una semana aqui, asi que esos dias no puse nada de la novela, asi que te sera facil volver a retomar el hilo y seguir con ella.
Por lo que se ve aquí, el padre del protagonista necesitó tomar una copa de más para contarle a su hijo, algo más sobre su madre.
Me figuro que todo esto lo escribes tú, quiero decir, que no es de cortar y pegar. Tiene mucho mérito.
¿Estas segura de que es el padre?, ¿y si no lo fuera?.
Pero bueno no me hagas mucho caso, ya sabes como soy.
Asi fue como aquella noche mi padre me ofrecio, por primera vez en toda mi vida, una imagen real de mi madre, un recuerdo en el que ella aparecia ante mi como una mujer normal y verdadera, y le dije, esto hubiera sido la solucion, y el pregunto, el que, y le dije, padre me hubieras evitado mucho dolor si me hubieras hablado asi de ella, si hubieras compartido conmigo las cosas buenas de ella, y el dijo, bueno, a veces las cosas no son tan faciles, y se levanto y camino balanceandose hacia su cuarto.
Tambien ... (ver texto completo)
<<Tobias se esta quedando ciego. Estuvimos unas semanas trabajando para las monjas. Yo empaquetaba tarros de mermelada. Los metia en cajas de carton, doce tarros en cada caja, seis arriba y seis abalo. Tobias les ponia una etiqueta y un precinto y yo los iba metiendo en las cajas. Se equivocaba constantemente y yo tenia que ayudarlo. Pegaba la etiqueta torcida o se le rompian los precintos. Al final, sor Angela dijo que nos cambiaramos de sitio para que fuera el quien colocara los tarros en las cajas. Tobias no dijo nada, porque el nunca dice nada, pero se que se puso muy triste, y a mi me contagio su tristeza. Al terminar la faena le dije que no se preocupara por sus ojos, que mientras yo tuviera los mios el veria todo lo que hubiera que ver. Se le escurrieron por la cara algunas lagrimas. Pero los dias siguientes ya no estaba tan triste mientras iba empaquetando los tarros de mermelada. Quiero mucho a Tobias porque con el aprendi a estar en el mundo, a colocarme detras del plato donde esta la gente y mirar desde fuera, como si yo fuera el mundo. Tobias fue conductor de autobuses, pero tiene su propia filosifia. Cuando le pregunto donde adquirio esos pensamientos, el siempre me contesta que los fue atrapando sugun iban pasando. Este metodo que invento Tobias nos da mucha seguridad para vivir de la forma en que lo hacemos, pues nos permite descubrir espacios y sucesos de nuestra vida y tambien de nuestro caracter que nunca antes habiamos conocido. Es como salir fuera de uno a formar parte del mundo para verse mejor desde alli. Siempre vamos andando a todos los sitios. Un mundo paseando por otro mundo. A menudo nos ocurre que nos ponemos los dos a sacar de muy atras los recuerdos, algunos recuerdos y convertirlos en una especie de sacramento. Los ponemos, por ejemplo, encima de un banco del parque, como si fueran mariposas de colores raros o sellos del extranjero. Es una forma entretenida y provechosa de mirarse desde fuera, porque Tobias dice que los recuerdos no son el mundo, ni siquiera la gente que nos rodea es el mundo. El dice que el mundo somos nosotros dos. Repasamos cada recuerdo minuciosamente por si alguno hubiera sido profanado, que nunca se sabe, pues el frio y el hambre y los dolores y la gente sin alma que cada dia te encuentras le juegan muy malas pasadas a la memoria. Las memorias se dietraen con cualquier cosa. Tambien los momentos de malhumor y el desanimo de los dias sin suerte y la angustia esa que te penetra cuando no eres capaz de salirte fuera para mirarte desde alli y que es como una soga que te anuda las tripas, tambien todo eso puede llegar a arruinarte algunos de los mejores recuerdos. Tobias me dijo que el ir perdiendo la vista no le iba a afectar a la memoria, que al contrario, que quiza la memoria se volviera mas limpia al no estar tan distraida o que tambien pudiera ser que se volviera mas impertinente al tomar protagonismo. A Tobias y a mi nos gusta cuidar los mejores recuerdos para que no perezcan. A los malos no nos importa darles la espalda, y son siempre ellos los que se resisten a desaparecer. El abandono su casa y su familia hace muchos años, al poco de morir su hija en accidente de trafico. Ella era lo unico que merecia la pena. Los demas dice el que eran como tumores que le iban quitando la vida. Lo dejo todo, incluso el trabajo, porque no fue capaz de volver a coger un volante. Empezo por regresar tarde a casa. Algunas veces se encontraba la puerta cerrada y, por no llamar, dormia en las escaleras. Tantos consejos le daban, tanto le suplicaban y lo recriminaban, que acabo por no escucharlos. Oia todo, menos las palabras de ellos. Dice que a veces los miraba y solo veia como movian los labios. Un dia no regreso y no tardo en convertirse en un habitante de la calle. Ahora estamos bien. Hace tiempo que estamos bien, desde que vivimos juntos en la pension de la señora Camila. En realidad, desde que nos conocimos estamos bien, pero ahora estamos mucho mejor, casi mejor del todo, por lo menos en algunos momentos. La vida es como un trapo que se va haciendo tiras. Unas veces son muestras propias cegueras las que rasgan el trapo. Otras es cosa del azar o del destino o como quiera llamarse. La mayoria de los recuerdos de Tobias tienen que ver con su hija. El fue un padre estupendo. Yo, sin embargo, no he sido una buena madre. Mi hija Tamar murio por mi culpa. Si, creo que fue asi, no se puede decir de otra manera. Es un delito grave. German me castigo por ello, aunque su condena no fue suficiente. Supongo que hubiera sido necesarea una penitencia mayor. Me lo repetia una y otra vez. Me advertia que solo nos quedaba uno y que me cuidara bien de que no le pasara nada. Era una amenaza nacida de su desesperacion. Para mi era como haber roto el jarron mas valioso que habia sobre la tierra y como si al instante de producirse la catatrofe dejara sobre mis manos torpes otro jarron tan fragil y maravilloso como el anterior. Algo asi debia de ser. Yo le explicaba a Justo mis sentimientos, pero el nunca decia nada porque le daba miedo implicarse mas. Creo que al final le daba miedo incluso escucharme. Al menos se que mi hijo ha crecido a salvo. Ese libro suyo que resulto premiado y que tantas veces lei me lo confirmo otra vez, hace ya mucho tiempo. Para mi fue como una recompensa. Luego hace unos años, conoci a Amelia, una mujer muy alegre que se gana la vida de feria en feria leyendo el futuro de la gente en las cartas. Fue una noche que compartimos litera en el albergue, por las ferias de San Isidro. Hablando y hablando, porque ella es muy parlenchina, supe que era del mismo lugar en el que durante algo mas de ocho años yo habia tenido familia y casa. Conocia a Leticia y a German. Por ella supe algunas cosas de ellos. Me hablo de lo buen medico que era mi hijo. Fue aquel para mi uno de los momentos mas felices de los ultimos años. Amelia no queria creer que yo era la misma mujer que un dia habia abandonado a German y que tanto habia dado que hablar. Tuvo que repartir sus cartas encima de la colchoneta para mirarlas y tambien tuvo que mirarme a mi muy dentro de los ojos para saber que era cierto lo que yo estaba diciendo, que yo era la madre de quien trataba de vez en cuando su diabetes. La hice jurar por Dios y por sus cartas y por todo lo sagrado que nunca diria a nadie que me habia visto. Ella dijo que si, que lo juraba, que nunca se lo diria a nadie, pero yo no puedo saber si ella cumplio su promesa. Tampoco puedo saber si creyo cuanto le dije. Vuelvo a buscarla todas las ferias, pero hasta ahora no he tenido suerte. Quiza se haya muerto, porque estaba muy delicada. A veces una noticia asi basta para justificar una vida, o al menos parte de esa vida. La noticia de hoy es que Tobias se esta quedando ciego. Esa noticia, como no es buena, no justifica nada. Algun dia ire a buscar a mi hijo. Pero creo que necesito alguna señal, algo que me diga que es bueno que yo vuelva. Tobias dice que los regresos no son posibles y que donde no te quieren es mejor no estar. Casi siempre le doy la razon a Tobias, pero hay dias en que no puedo darsela, porque tengo el animo de otra manera y no soy capaz de salirme a la parte de fuera para ser el mundo junto a Tobias y mirarme desde el. Hoy me dijo Tobias que las señales no existen, pero yo creo que lo dice porque se esta quedando ciego. Tambien me dijo que no entiende como pude ponerle ese nombre a mi hijo y yo le digo que se llama de la unica forma que podria llamarse el hijo de Gracia Lumet. A nadie le gustaba ese nombre, salvo a Justo. Cuando nacio, a Justo le gustaba ir por las tardes a sentarse cerca de el, pero nunca le hacia caricias ni le decia nada. Un dia nos dijo que el niño lloraba como una persona mayor. German le dijo: seguro que tu, de niño, tambien tenias esa forma de llorar. Me rei tanto, que Justo se puso rojo de la vergüenza. Fueron tiempos muy extraños, tiempos en los que cada dia el mundo se iba estrechando un poco mas>>. ... (ver texto completo)
Por lo que se ve aquí, el padre del protagonista necesitó tomar una copa de más para contarle a su hijo, algo más sobre su madre.
Me figuro que todo esto lo escribes tú, quiero decir, que no es de cortar y pegar. Tiene mucho mérito.
De lo que haga o haya hecho el padre, asi como el hijo, no te dire nada hasta que lo leas en el desarrollo de la novela.