Respuestas para Miguel Angel:

Dormirse sobre los laureles: Abandonarse, luego de conseguir un éxito; no perseverar en el esfuerzo y la dedicación, descuidando lo que se ha logrado. En la Antigüedad, el laurel estaba consagrado a Apolo y a los poetas, y sus hojas se utilizaban para confeccionar guirnaldas para premiar a los ganadores de los concursos de poesía.
Dos son compañía; tres son multitud: Parece una respuesta a donde comen dos, comen tres, sólo que esta se refiere preferentemente a la relación amorosa, en la que dos siempre van a estar mucho más cómodos que tres.
Dormir la mona: Pasar la borrachera.
Dormirse sobre los laureles: Abandonarse, luego de conseguir un éxito; no perseverar en el esfuerzo y la dedicación, descuidando lo que se ha logrado. En la Antigüedad, el laurel estaba consagrado a Apolo y a los poetas, y sus hojas se utilizaban para confeccionar guirnaldas para premiar a los ganadores de los concursos de poesía.
Donde se come, no se caga: Frase propia de los argentinos que establece que debe cuidarse mucho el puesto en el que uno trabaja, tratando de evitar la provocación de hechos que puedan costarle el cargo.
Dormir la mona: Pasar la borrachera.
Donde hubo fuego, cenizas quedan: Proverbio que se aplica, con preferencia, en la relación amorosa por el que se expresa que, si dos personas han mantenido un idilio, a pesar del tiempo transcurrido las huellas no se borran, tal como sucede con las cenizas que quedan del fuego y, cada vez que se encuentran, se reaviva el recuerdo.
Donde las dan, las toman: Al que hace daño, obra mal o siembra intrigas, se le suele pagar con la misma moneda.
Donde el Diablo perdió el poncho: Muy lejos; en un lugar al que nadie llega.
Donde hubo fuego, cenizas quedan: Proverbio que se aplica, con preferencia, en la relación amorosa por el que se expresa que, si dos personas han mantenido un idilio, a pesar del tiempo transcurrido las huellas no se borran, tal como sucede con las cenizas que quedan del fuego y, cada vez que se encuentran, se reaviva el recuerdo.
Donde digo digo, no digo digo, sino digo Diego: Locución festiva originada en la sociedad española del siglo XVI, que se aplica a quien incurre en confusión o contradicción y, sobre todo, al que luego se siente obligado a rectificarse.
Donde el Diablo perdió el poncho: Muy lejos; en un lugar al que nadie llega.
Donde comen dos comen tres: Expresa la amplitud de criterio de las personas que reciben al invitado y comparten lo poco o mucho que tienen, con él.
Donde digo digo, no digo digo, sino digo Diego: Locución festiva originada en la sociedad española del siglo XVI, que se aplica a quien incurre en confusión o contradicción y, sobre todo, al que luego se siente obligado a rectificarse.
Divide y reinarás: Es una máxima política de Maquiavelo, por la que se sugiere que la mejor manera de obtener el poder es sembrando la intriga entre quienes gobiernan para lograr su separación.
Donde comen dos comen tres: Expresa la amplitud de criterio de las personas que reciben al invitado y comparten lo poco o mucho que tienen, con él.
Dios los cría y ellos se juntan: Es una afirmación muy difundida por la que se asegura que las personas tienden a unirse de acuerdo con las preferencias y gustos personales. El uso de la frase suele ser peyorativo, aunque no siempre debería serlo.
Divide y reinarás: Es una máxima política de Maquiavelo, por la que se sugiere que la mejor manera de obtener el poder es sembrando la intriga entre quienes gobiernan para lograr su separación.
Diamante en bruto: Ser algo o alguien con muchas posibilidades, pero no estar listo todavía para desarrollar una función, actividad o profesión, por falta de educación, roce o experiencia. El diamante tiene más valor cuando está labrado que cuando es bruto.
Dime con quién andas y te diré quién eres: Es una advertencia a quienes no tienen en cuenta las compañías de que se rodean. Generalmente, las personas que están con uno suelen tener los mismos valores morales y viceversa, por eso, cuando esas compañías carecen de los valores mencionados, uno es juzgado como ellos.
Desvestir a un santo para vestir a otro: Habla de las penurias que pasan algunas personas que, para cumplir con alguien, deben dejar de hacerlo con otro.
Diamante en bruto: Ser algo o alguien con muchas posibilidades, pero no estar listo todavía para desarrollar una función, actividad o profesión, por falta de educación, roce o experiencia. El diamante tiene más valor cuando está labrado que cuando es bruto.
Destapar la olla: Descubrir una verdad que permanecía oculta por intereses personales, como quien destapa una olla y, a causa de la fuerza del vapor de su contenido, éste surge salpicando a quien la destapó.
Desvestir a un santo para vestir a otro: Habla de las penurias que pasan algunas personas que, para cumplir con alguien, deben dejar de hacerlo con otro.
Derecho al pataleo: La última oportunidad que le queda a quien se siente defraudado en sus derechos: protestar y protestar... acción expresada metafóricamente a través del verbo patalear.
Descubrir el pastel: Se utiliza para expresar que una cosa que se procuraba mantener oculta salía a la luz.

El origen de la expresión también podría ser otro relacionado con los naipes, ya que el vocablo pastel define "una fullería en el juego que consiste en barajar y disponer los naipes de modo que se tome el que los reparte lo principal del juego o se le dé a otro su parcial".
Dejar con un palmo de narices: Sorprender a alguien, chasquearlo, privándolo de algo que esperaba conseguir.
Dejar de plantón: Dejar esperando a alguien; no acudir a una cita. El "plantón" era un soldado o integrante de una fuerza del orden que hacía guardia en un puesto y, por extensión, toda persona que ejercía la vigilancia de la puerta de un edificio. La comparación surge porque, al estar tanto tiempo apoyado sobre las "plantas" de los pies, la persona parecía estar echando raíces en el lugar.
Decíamos ayer...: Frase pronunciada por el poeta español fray Luis de León, luego de salir de la cárcel después de cinco años de castigo y al reanudar sus clases en la Universidad de Salamanca. La locución se utilizaba irónicamente.
Dejar con un palmo de narices: Sorprender a alguien, chasquearlo, privándolo de algo que esperaba conseguir.
Deberle a cada santo una vela: Ser deudor de muchas personas. La comparación surge de la costumbre de algunos creyentes católicos de formular promesas a distintos santos, consistentes en el encendido de velas a cada una de las imágenes.
Decíamos ayer...: Frase pronunciada por el poeta español fray Luis de León, luego de salir de la cárcel después de cinco años de castigo y al reanudar sus clases en la Universidad de Salamanca. La locución se utilizaba irónicamente.
De todo, como en botica: Significa que hay variedad, provisión o surtido de varias cosas, como en las antiguas "boticas" (almacenes) de España, en las que había toda clase de artículos. Para otros, "botica" era el nombre dado en Sevilla a las casas de citas en las que, por un lado, se vendían remedios y por otro, había de todo.
Deberle a cada santo una vela: Ser deudor de muchas personas. La comparación surge de la costumbre de algunos creyentes católicos de formular promesas a distintos santos, consistentes en el encendido de velas a cada una de las imágenes.
De tal palo, tal astilla: Se usa para realizar una comparación entre integrantes de una misma familia y, por lo general, es utilizada para justificar los defectos y virtudes de un/a hijo/a respecto de su padre/madre y otros familiares. El origen sería la frase a tal padre, tal hijo, incluida por Petronio en su "Satyricon, 58", sentido que el refrán en inglés reproduce literalmente.
De todo, como en botica: Significa que hay variedad, provisión o surtido de varias cosas, como en las antiguas "boticas" (almacenes) de España, en las que había toda clase de artículos. Para otros, "botica" era el nombre dado en Sevilla a las casas de citas en las que, por un lado, se vendían remedios y por otro, había de todo.
De puño y letra: Sirve para adjudicar la autoría de un escrito, al expresar que está hecho por la mano del que lo escribió o firmó.
De tal palo, tal astilla: Se usa para realizar una comparación entre integrantes de una misma familia y, por lo general, es utilizada para justificar los defectos y virtudes de un/a hijo/a respecto de su padre/madre y otros familiares. El origen sería la frase a tal padre, tal hijo, incluida por Petronio en su "Satyricon, 58", sentido que el refrán en inglés reproduce literalmente.
De pe a pa: Totalmente, sin dejar nada por hacer.
De perillas: Que viene justo, oportunamente. La locución alude a la perilla o parte superior del arco formado por los fustes de la silla de montar.
De golpe y porrazo: De improviso, precipitadamente, sin reflexión, de pronto.
De la noche a la mañana: Hacer algo sin previo aviso; sorprender por lo inesperado de una resolución, como si uno se acostara con una idea y amaneciera con otra.
Darles margaritas a los cerdos: Frase bíblica (Evangelio de San Mateo, VII, 6) que significa desperdiciar cosas buenas en personas que no lo merecen. En realidad, ha habido un error de traducción del latín al castellano, ya que la palabra original es «margaron», que equivale a «perla» (de ahí, «margarina», por el color), de manera que la expresión real es darles perlas a los cerdos, que indudablemente, sería un desperdicio mayor que si les diésemos simplemente margaritas.
De enero a enero, la plata es del banquero: Frase de advertencia para el apostador en cualquier juego, a través de la cual se asegura que, al cabo de los doce meses de un año, la ganancia será siempre para la banca, aunque algún apostador afortunado pueda -circunstancialmente- obtener alguna ganancia.
Dar vuelta la página: Soslayar, olvidar algo, pasar a otro tema, como cuando alguien realmente da vuelta a la página de un libro y deja atrás lo leído.
Darles margaritas a los cerdos: Frase bíblica (Evangelio de San Mateo, VII, 6) que significa desperdiciar cosas buenas en personas que no lo merecen. En realidad, ha habido un error de traducción del latín al castellano, ya que la palabra original es «margaron», que equivale a «perla» (de ahí, «margarina», por el color), de manera que la expresión real es darles perlas a los cerdos, que indudablemente, sería un desperdicio mayor que si les diésemos simplemente margaritas.
Dar gato por liebre: Antiguamente, las hospederías gozaban de una dudosa fama, sobre todo en materia de viandas. La literatura está plagada de alusiones a este particular. Entre otras acusaciones, los venteros eran a menudo sospechosos de echar un asno en adobo y venderlo como ternera, y de servir platos cuyo contenido no se sabía si era conejo, liebre, cabrito o gato. Era tanta la desconfianza en estos establecimientos que llegó a hacerse habitual entre los comensales la práctica de un conjuro previo ... (ver texto completo)
Dar vuelta la página: Soslayar, olvidar algo, pasar a otro tema, como cuando alguien realmente da vuelta a la página de un libro y deja atrás lo leído.
Dar cuerda a alguien: Otorgarle mayor libertad a una persona, al igual que cuando a un animal atado se le alarga la cuerda que lo retiene para que pueda moverse una mayor distancia, sin necesidad de abandonar el lugar. No debe confundirse con dar manija a alguien, aplicada para significar que se está azuzando a una persona para que reaccione contra otra, con motivo o sin él o para que crea lo que otra quiere que crea.
Dar gato por liebre: Antiguamente, las hospederías gozaban de una dudosa fama, sobre todo en materia de viandas. La literatura está plagada de alusiones a este particular. Entre otras acusaciones, los venteros eran a menudo sospechosos de echar un asno en adobo y venderlo como ternera, y de servir platos cuyo contenido no se sabía si era conejo, liebre, cabrito o gato. Era tanta la desconfianza en estos establecimientos que llegó a hacerse habitual entre los comensales la práctica de un conjuro previo a sentarse a comer. Puestos de pie, los clientes recitaban así delante del asado:

"Si eres cabrito, mantente frito; si eres gato, salta del plato."

Una de las estafas más comunes era dar carne de gato por la de liebre. De ahí que este dicho se utilice cuando se intenta engañar en la calidad de una cosa por medio de otra inferior que se le asemeja. ... (ver texto completo)
Curarse en salud: Ser precavido y cauto para evitar un daño o perjuicio posterior. Hacer algo, antes de verse forzado a cumplirlo.
Dar cuerda a alguien: Otorgarle mayor libertad a una persona, al igual que cuando a un animal atado se le alarga la cuerda que lo retiene para que pueda moverse una mayor distancia, sin necesidad de abandonar el lugar. No debe confundirse con dar manija a alguien, aplicada para significar que se está azuzando a una persona para que reaccione contra otra, con motivo o sin él o para que crea lo que otra quiere que crea.
Cuatro ojos ven más que dos: Las resoluciones consultadas salen mejor. Uno solo puede equivocarse, mientras que más de una persona pueden ver con mayor claridad las dificultades.
Curarse en salud: Ser precavido y cauto para evitar un daño o perjuicio posterior. Hacer algo, antes de verse forzado a cumplirlo.
Cuanto más pronto, mejor: Para qué demorar los acontecimientos, ya sean buenos o malos. Si son buenos, los disfrutaremos antes; si no lo son, cuanto antes los superemos, mejor.
Cuatro ojos ven más que dos: Las resoluciones consultadas salen mejor. Uno solo puede equivocarse, mientras que más de una persona pueden ver con mayor claridad las dificultades.
Cuanto más alto subas, más duro será el caer (o más ruido harás cuando caigas): Advertencia para quienes, en su carrera ascendente, se consideran autosuficientes y se vanaglorian de lograr el éxito sin ayuda de otros, sin tener en cuenta que, en el momento del fracaso, el efecto habrá de ser resonante.
Cuanto más pronto, mejor: Para qué demorar los acontecimientos, ya sean buenos o malos. Si son buenos, los disfrutaremos antes; si no lo son, cuanto antes los superemos, mejor.
Cuando (o donde) menos se piensa salta la liebre: Para cazar liebres, el perro avanza sigilosamente por el campo hasta que, en determinado momento, la presa salta y comienza su huida para evitar ser abatida por el disparo del arma del hombre. Para ello, hay que estar preparado, esperando ese momento. En la vida, sucede lo mismo: debemos estar listos para enfrentar momentos cruciales.
Cuanto más alto subas, más duro será el caer (o más ruido harás cuando caigas): Advertencia para quienes, en su carrera ascendente, se consideran autosuficientes y se vanaglorian de lograr el éxito sin ayuda de otros, sin tener en cuenta que, en el momento del fracaso, el efecto habrá de ser resonante.
Cuando las ranas críen pelos: O sea, nunca. Poca es la posibilidad de que, naturalmente, a las ranas les crezca el vello sobre su piel, por eso, la frase se usa para expresar la escasa (o ninguna) posibilidad de que algo suceda.
Cuando (o donde) menos se piensa salta la liebre: Para cazar liebres, el perro avanza sigilosamente por el campo hasta que, en determinado momento, la presa salta y comienza su huida para evitar ser abatida por el disparo del arma del hombre. Para ello, hay que estar preparado, esperando ese momento. En la vida, sucede lo mismo: debemos estar listos para enfrentar momentos cruciales.
Cuando hay hambre no hay pan duro: Cuando hay necesidad y se pasan momentos de apremio, no debemos exigir lo que exigiríamos en situaciones normales.
Cuando las ranas críen pelos: O sea, nunca. Poca es la posibilidad de que, naturalmente, a las ranas les crezca el vello sobre su piel, por eso, la frase se usa para expresar la escasa (o ninguna) posibilidad de que algo suceda.
Costar un ojo de la cara: Ser algo muy caro, excesivamente costoso, tanto que para pagarlo habría que entregar uno de los ojos.
Costar un triunfo: Lograr algo luego de muchísimo esfuerzo. La expresión está tomada del juego de naipes en donde se llaman triunfos las mejores cartas que permiten ganar una mano.
Cortar el bacalao: Ser el que manda en una sociedad o cualquier grupo de personas. El bacalao fue, durante mucho tiempo, un elemento básico en la alimentación de los pobres, por eso, la misión de cortarlo era reservada a los jefes de familia.
Cortar por lo sano: Significa erradicar lo malo, lo insano de una cosa. Cuando una planta está enferma, se corta la rama desde la última parte que permanece sana y de esta manera se asegura que lo enfermo será extirpado.
Contra viento y marea: Luchar contra la adversidad, comparando la acción con la lucha del marino que se enfrenta una tempestad en la que tiene en contra al viento y a la marea.
Correr con el caballo del comisario: Contar con ayuda oficial para obtener resultados positivos en algún asunto. En las antiguas carreras de caballos (cuadreras) había una de las competencias dedicada al comisario del pueblo, cuyo caballo invariablemente "ganaba" la prueba.