LEYENDAS GRANAINAS.. El príncipe Al Kamel... Sexta parte.
...... Retirose el sabio Eben Bonabben aturdido, dejando al príncipe abismado en la más profunda perplejidad. En vano intentaba éste apartar tal idea de su imaginación, pues, persistía aquella sobreponiendose a sus pensamientos, atormentandole y deshaciéndole en vanas conjeturas.
"Seguramente --se decía así mismo al escuchar los armoniosos gorjeos de los pajarillos -- no hay tristeza en esos trinos, sino que, por el contrario, todo es ternura y regocijo, si el amor es la musa de tantas calamidades y odios,
¿Porqué estos pájaros están abatidos en la soledad o despedasandose los unos a los otros, y no que están revoloteando alegremente por entre los árboles y regocijándose juntos entre las flores? "
Hallándose cierta mañana recostado el príncipe en su lecho, meditando sobre tan inexorable materia, abierta la ventana de su cuarto para respirar la suave brisa de la mañana, que se elevaba saturada por la fragancia de los naranjos del valle del Río Dauro, dejándose oír débilmente los trinos de los ruiseñores, que seguían cantando sobre el mismo tema. Embebido y suspirando se hallaba nuestro regio cautivo, cuando he hay que oye un revoloteo por el aire, era un hermoso palomo que, perseguido por un gavilán, se entró por la ventana y cayó rendido al suelo, en tanto que su perseguidor, no pudiendo hacerlo presa se fue volando por las montañas.
Levantó el príncipe al ave fatigada, la acarició y abrigó en su seno. Luego que la hubo tranquilizado con sus halagos, la metió en una jaula de oro ofreciéndole con sus propias manos hermoso trigo blanco y agua cristalina. El pobre palomo, sin embargo, no quería comer y permanecía melancólico y triste, exhalando lastimeros quejidos.
¿Que te pasa? --le dijo-- Ahmed, ¿no tienes todo lo que puedes desear?
¡Ay, no! --le replicó el palomo-- me veo separado de mi amada compañera, y en la hermosa época de la primavera, época del amor!
¡Del amor!... --replicó Ahmed--. Ave querida,
¿podrías explicarne que es el amor?
¡Perfectamente príncipe mío!
" El amor es el tormento de uno, la felicidad de dos y la lucha e inemistad de tres;
es un encanto que atrae a dos seres y los une por irresistibles simpatias, haciéndolos felices cuando están juntos, pero desgraciados cuando están separados "
¿Acaso no existe un ser con quién tu te encuentres ligado por ese vínculo del amor?
Si, yo amo a mi anciano maestro Eben Bonabben más que a todos los demás seres, pero suele parecerme con frecuencia fastidioso, y me creo más feliz a veces sin su compañia.
No es ésa la simpatía que yo hablé, yo me refería al amor, el gran misterio y principio de la vida, al sueño exaltado de la juventud, a sombría delicia de la edad madura. Mira a tu alrededor, ¡oh, príncipe! y verás como en ésta deliciosa estación toda la naturaleza está respirando ese tierno amor. Cada ser tiene su compañero, el pajaro más insignificante canta a su pareja, hasta el mismo escarabajo corteja a su amante en el polvo, y aquellas mariposas que ves revoloteando por encima de la torre y jugando en el aire, todos son felices con su amor.
¡Ay, príncipe mío!
¿has malgastado los preciosos días de tu vida sin saber lo que era el amor?....
Fin de la sexta parte.
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