iglesia vieja, PEDRO MARTINEZ

Nunca digas que los sueños son inútiles, porque inútil es la vida de quien no sabe soñar.
Siempre entendemos demasiado tarde a los seres que más cerca están de nosotros.
Las coincidencias a veces son señales misteriosas de la vida en las que hay que creer.
Somos un globo lleno de ilusiones en un mundo lleno de alfileres.
Nuestra mejor edad es la que tenemos ahora, ni un segundo mas, ni un segundo menos...