Mensajes enviados por sensi:

Yo también tenía miedo… pero hablé

Mi nombre es Amina Kalume, nací en un pequeño poblado al este del Congo, donde el sol calienta la tierra, pero no alcanza a calentar los corazones de quienes callan lo que nunca debió suceder.
Tenía 17 años cuando me prometieron con un hombre que doblaba mi edad. Mi madre me dijo que era “un buen partido”. Tenía vacas, tierras, un coche. Yo solo tenía miedo.
— ¿No puedes decir que no? —le pregunté a mi madre.
Ella bajó la mirada.
—Amina, tú sabes que aquí ... (ver texto completo)
Nadie pierde a nadie, porque nadie posee a nadie. Esa es la verdadera experiencia de la libertad: tener lo más importante del mundo, sin poseerlo.
En la vida es importante tener un amigo que sea, a la vez, espejo y sombra. El espejo nunca miente y la sombra nunca se aleja.
Si no conoces la historia completa, cierra la boca.
¡Sé feliz hoy! Aunque únicamente sea para molestar a los envidiosos y chismosos.
Buenos días foreros. as... ¡Feliz Viernes!
Buenas noches Antonia. felices sueños. un abrazo
Las amigas verdaderas se critican a la cara, y se defienden a las espaldas.
Una de las más bellas cualidades de la verdadera amistad es entender y ser entendido.
Una respuesta honesta es una muestra de amistad verdadera.
Los amigos nunca se vuelve enemigos, si lo hacen, nunca fueron tus amigos.
Antonia buenas noches, que tengas buen descanso. un abrazo.
EL COFRE QUE NO SE LLENABA

En la aldea de Tsukihara vivía un comerciante llamado Noboru, famoso por su ambición. Había heredado una pequeña tienda de su padre, pero nunca estaba satisfecho. Cada año compraba más tierras, más mercancías, más animales de carga. Aun así, siempre murmuraba:
—No es suficiente.
Un día, escuchó que en el templo cercano el maestro Enso enseñaba cómo alcanzar la verdadera abundancia. Intrigado, subió la colina con paso altivo.
—Maestro —dijo inclinándose apenas—, he ... (ver texto completo)
Si tomas la vida como viene, no sólo estarás mejor, sino también serás más feliz.
Si la vida me pinta los días en blanco y negro, yo le sonrío a colores.
Aprende a cargar con lo que te gusta y con aquello que a ratos se hace difícil.
Así aprenderás a caminar..
Aprende a cargar con lo que te gusta
y con aquello que a ratos se hace difícil. Así aprenderás a caminar..
A menudo las palabras engañan, mientras que los silencios sólo cuentan verdades.
EL RÍO QUE NO SE DEJA ATRAPAR

En el pueblo de Minato, el río era a la vez bendición y amenaza. Sus aguas regaban los campos, pero cada primavera, cuando la nieve de las montañas se derretía, el cauce crecía con furia y destruía los cultivos cercanos.
Un año, tras una crecida especialmente fuerte, los aldeanos se reunieron en la plaza. Estaban cansados de perderlo todo. Un campesino llamado Riku golpeó la mesa y dijo:
— ¡Construyamos muros más altos! ¡Encadenemos al río para que no vuelva a salirse!
Muchos ... (ver texto completo)
Un sabio dijo: No tengas miedo de perder a quien no se siente afortunado de tenerte.
Mejor ser antipáticamente sincero que ser simpáticamente falso.
No hay en el mundo persona más libre que aquella que puede abrazar lo que ama y soltar lo que le hace daño.
Y para que nada nos salga mal, mejor no le contemos a nadie.
Buenas noches Antonia, feliz descanso. un abrazo.
LAS LLAVES DE LA FELICIDAD

En una oscura y oculta dimensión del Universo se encontraban reunidos todos los grandes dioses de la antigüedad dispuestos a gastarle una gran broma al ser humano. En realidad, era la broma más importante de la vida sobre la Tierra.
Para llevar a cabo la gran broma, antes que nada, determinaron cuál sería el lugar que a los seres humanos les costaría más llegar. Una vez averiguado, depositarían allí las llaves de la felicidad.
-Las esconderemos en las profundidades ... (ver texto completo)
Estamos acostumbrados a pensar que, se recoge lo que se siembra, pero he llegado a la conclusión de que, lo que se recoge es lo que se cuida.
El amor verdadero es la única riqueza que no se compra ni se vende. Se regala a quien lo merece, y se quita a quien no lo valora.
Descubrir cuál es la vida que queremos llevar y cómo conseguirla es algo que todos perseguimos en la vida.
La vida sería infinitamente más feliz si pudiéramos nacer a los 80 años y acercarnos gradualmente a los 18 años.
Buenos días días foreros-as... ¡Feliz Lunes!
Buenas noches Antonia. felices sueños.. un abrazos
SEGUIRÉ SIENDO TU CABALLO

La primera vez que Noah, de cinco años, se acercó al establo, no quiso bajarse del coche. Llevaba gorrito de lana hasta las cejas y el ceño fruncido. No hablaba mucho desde que su madre se había ido. Su padre lo miró desde el asiento del conductor, con ese gesto triste que tienen los hombres cuando no saben cómo ayudar.
—Solo mira un rato, hijo. Si no te gusta, nos vamos.
Desde el interior del corral, un caballo anciano observaba. Era un percherón de pelo grisáceo y ... (ver texto completo)
Quizá la clave para ser realmente libre sea reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites.
Las cosas pasan, es verdad, pero siempre le pasan a alguno y no a otros, y se lamentan los que las padecen.
La vida es un viaje, y hoy es un nuevo paso en tu camino.
La vida te da 24 horas de posibilidades, ¿que harás con ellas hoy?
Buenas noches Antonia
Que la luna ilumine tu descanso y te regale sueños tan brillantes como su luz en el cielo. un abrazo.
LA MUJER DEL UNIFORME AZUL

Cada mañana, Clara empujaba un carrito de limpieza por los pasillos de un hospital privado. Su uniforme azul estaba impecable, su moño bien hecho y su sonrisa lista, aunque por dentro estuviera rota.
—Buenos días, doña Clara —decía siempre el guardia.
—Buenos días, mi amor —respondía ella con voz dulce, aunque hubiera llorado horas antes por no saber si llegaría a fin de mes.
A Clara la conocían todos, pero nadie sabía realmente quién era.
Un día, mientras limpiaba ... (ver texto completo)
También hay crisis para recibir una sonrisa. La gente siempre está enojada por algo.
Sé como la sal, que su presencia no se siente pero su ausencia hace que todo pierda su sabor.
Tendremos paz en el mundo cuando cada uno de nosotros haya construido la paz en su hogar.
Es necesario soñar para poder vivir!
Buenas noches Antonia felices sueños. un abrazo.
Buscando la verdad

Una vez un hombre que buscaba la verdad, llegó a un lugar donde ardían
innumerables velas de aceite. Las cuidaba un anciano que, ante su curiosidad respondió que ese era el lugar de la verdad absoluta.
Aquél le preguntó qué significaban sus palabras.
Cada vela refleja la vida de los individuos sobre la tierra: a medida que se consume el aceite, menos tiempo de vida les queda.
El hombre preguntó si le podía indicar cuál era la de él.
Al descubrir que su llama estaba a punto de apagarse, aprovechó un instante de descuido del anciano y cogió la vela de al lado para echar un poco de aceite en la suya. A punto de alzar la vela, su mano fue detenida por la del viejo:
¿Creí que buscaba Vd. la verdad? Y el hombre respondió, mirando, ya, con mas detenimiento:
A veces cuando se ve la verdad, siempre momentánea, resulta tan molesta aceptarla, que viene el impulso de cambiarla.
Sucede en la vida, que ante traiciones, engaños, infidelidades¦ Se se investiga para confirma algunas sospechas y al descubrirlas, sale un impulso para contrariarlas.
En este caso lo observado es tan molesto que perturba, hay un gran disturbio al descubrir estos acontecimientos.
Entonces se pone en marcha una negación, o se coge aquella parte que más beneficia, y se deja la que perjudica.
Descubrir un hecho puede ser terrible, pero¦ ¿No es mucho más doloroso convivir con la mentira? ... (ver texto completo)
Anoche entró un ladrón en casa, buscaba dinero, me levanté de la cama y nos pusimos a buscar los dos.
Dicen que lo bueno tarda y yo llevo esperando tanto tiempo que lo bueno ya no quiere venir.
La vida es una obra de arte en constante creación, ¡pinto mi mundo a mi manera!
No tengo todo calculado, ni mi vida resuelta. Solo tengo una sonrisa y espero una devuelta.
Buenos días foreros-as ¡Feliz Viernes!
Era invierno en Madrid, de esos inviernos que calan los huesos. Yo volvía del trabajo cansado, arrastrando los pies por la estación de Atocha. Entre el bullicio vi a un hombre sentado en un rincón, cubierto apenas con una manta rota. Tendría poco más de cincuenta años, pero la calle lo había envejecido. Me llamó la atención que tiritaba sin parar.
Seguí de largo. Mi cabeza murmuraba: “No puedes ayudar a todos, ya tienes bastante con lo tuyo”. Pero al dar dos pasos más recordé que en mi mochila llevaba ... (ver texto completo)