Mensajes enviados por sensi:

Pero lo malo del sueño no es el sueño. Lo malo es eso que llaman despertarse.
Si dejas que un idiota te amargue el día, el idiota eres tú.
Los sentimientos no se pueden ignorar, por injustos que parezcan.
Hay momentos en los que la vida te pide silencio, no como castigo, sino como retorno.
Si quieres ser feliz durante un año, gana la lotería. Si quieres ser feliz de por vida, ama lo que haces.
A veces tienes que hacerte el tonto para engañar al tonto que cree que te está engañando a ti.
Lo que duele, duele pero... enseña. Y lo que enseña, transforma.
Buenos días foreros-as... ¡Feliz Jueves!
—Shhh… está hablando —susurró el niño, con el oído pegado al tronco.
Era delgado, de rostro sereno y ojos que parecían saber más de lo que decía. Estaba abrazado a un árbol en medio del parque central de Nairobi, como si fuera su mejor amigo.
Amira, que paseaba por allí en su primer día de vacaciones, se detuvo con ternura.
— ¿Quién está hablando?
—Este —respondió él, acariciando la corteza—. Dice que hoy está triste porque nadie se ha sentado bajo su sombra.
— ¿Y tú puedes entender lo que dice?
El ... (ver texto completo)
Cada día sabemos más y entendemos menos.
El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad.
Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.
Buenas noches Antonia. felices sueños. un abrazo.
Hiroshi, 63 años, había sido jardinero en los templos del este de la ciudad durante toda su vida.
Recortaba arbustos, barría hojas, cuidaba piedras con la paciencia con la que otros cuidan a sus hijos.
Pero la vejez, las deudas y una jubilación injusta lo dejaron sin trabajo, sin casa y sin propósito.
Dormía bajo un puente, envuelto en mantas que otros desechaban.
Y durante semanas, nadie pronunció su nombre.
Hasta que un día, mientras miraba el río desde lo alto del puente —pensando en no volver ... (ver texto completo)
Y con la arena del tiempo, unos hacen playa y otros desiertos.
No hay secreto que el tiempo no revele.
Si quieres que tu secreto sea guardado, guárdalo tú mismo.
No confíes tu secreto ni al más íntimo amigo; no podrías pedirle discreción si tú mismo no la has tenido.
Cambia, aunque sea lentamente, porque la dirección es más importante que la velocidad.
De los topos, aprendimos a hacer túneles.
De los castores, aprendimos a hacer diques.
De los pájaros, aprendimos a hacer casas.
De las arañas, aprendimos a tejer.
Del tronco que rodaba cuesta abajo, aprendimos la rueda.
Del tronco que flotaba a la deriva, aprendimos la nave.
Del viento, aprendimos la vela.
¿Quién nos habrá enseñado las malas mañas?
¿De quién aprendimos a atormentar al prójimo y a humillar al mundo?
¡No hay naciones! Solo hay humanidad, y si no llegamos a entender eso pronto, no habrá naciones, porque no habrá humanidad
Afortunadamente, siempre hay otro día, otros sueños, otras cosas, otras personas... Siempre hay otro comienzo detrás de cada final.
Tenía unos once años cuando mi abuela me dijo algo que se quedó grabado en mi corazón para siempre.
Era un día de escuela como cualquier otro.
Caminé de regreso a casa de mis abuelos, como siempre, pero ese día estaba callada. Algo me había dolido.
Mi abuela, con su mirada atenta, lo notó enseguida.
No me preguntó nada. Simplemente me llevó a la cocina, preparó un chocolate caliente, puso unas galletas en un plato y esperó.
Después de unos minutos, le conté:
“Pensé que una niña en la escuela ... (ver texto completo)
Sii por Navidad nos saludamos.
Dijo Platón que los buenos son los que se contentan con soñar aquello que los malos hacen realidad.
Si no tienes enemigos es señal que la fortuna te ha olvidado.
Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos porque uno termina pareciéndose a ellos.
Buenas noches Antonia, felices sueños.. un abrazo.
No tengo todo calculado, ni mi vida resuelta. Solo tengo una sonrisa y espero una devuelta.
La vida es corta… Sonríele a quien llora, ignora a quien te critica y sé feliz con que te importa.
Las cosas buenas llegan para aquellos que saben esperar.
Aprendí que el «nunca más» nunca se cumple, y el «para siempre», siempre termina.
Buenas noches Antonia. feliz descanso. un abrazo
Cuando lo encontraron, estaba enrollado como una piedra, al borde de la vía del tren en las afueras de Ankara, Turquía. Nadie sabía de dónde había salido, ni cuántas noches llevaba allí. Solo era “el niño del abrigo verde”.
Tenía unos siete años, quizá menos. No hablaba. No lloraba. Solo apretaba los labios y observaba con una desconfianza que cortaba el aire. Tenía una herida mal curada en el pie, los dedos de las manos sucios de hollín, y una mirada vieja, más vieja que cualquiera de los policías ... (ver texto completo)
La risa no es un mal comienzo para la amistad. Y está lejos de ser un mal final.
¡Cuántas cosas hay en una risotada! Es la clave secreta con que se descifra un hombre entero.
La raza humana tiene un arma verdaderamente eficaz: la risa.
El hombre sufre tan terriblemente en el mundo que se ha visto obligado a inventar la risa.
Buenas noches Antonia.. felices sueños. un abrazo
En un barrio donde todo era cemento, verjas oxidadas y ventanas con rejas, empezó a aparecer algo raro: puertas pintadas. No puertas reales, no. Eran murales. Pequeños. Hermosos. En paredes rajadas, en muros de fábricas abandonadas, en la parte trasera de supermercados. Algunas con escalones, otras con aldabas antiguas o conredores de flores que nadie había regado nunca.
La gente las notaba, pero nadie sabía quién las hacía.
Hasta que una madrugada, Adrián —que regresaba de una fiesta, con el alma ... (ver texto completo)
Cuando el trabajo es placer, ¡la vida es alegría!. Cuando el trabajo es un deber, la vida es esclavitud.
Que la vida nos libre de los lobos vestidos de ovejas, de la envidia disfrazada de sonrisa y la falsedad disfrazada de amigo.
Vida es todo lo que haces con pasión: todo lo demás, es tiempo que pasa.
Hay muchas maneras de entrar en la vida de la gente, pero sólo hay una para quedarse: el respeto.
Buenas noches Antonia. que descanses bien. un abrazo.
— ¿Sabes qué es lo más difícil de envejecer?
— ¿Qué?
— Que uno se vuelve invisible.
Mientras uno es joven, es alguien: bello, seductor, carismático, fuerte... o al menos, notado.
Pero todo eso termina por desvanecerse.
Y uno se convierte en “el señor mayor” con la chaqueta gastada, o “la señora” con el abrigo y el sombrero desteñidos.
Es como si ya no existiéramos realmente. Nos volvemos transparentes.
— Pero ¿sabes? Te noté en cuanto entraste en la habitación...
Esta frase proviene de una ... (ver texto completo)
Los muertos son los únicos que ven el final de la guerra.
La guerra es siempre una derrota de la humanidad.
Gracias a la guerra uno no sólo puede morir por sus ideales, sino que incluso puede morir por los ideales de otro
Cuando los ricos se hacen la guerra, son los pobres los que mueren.