La soledad es muy hermosa... cuando se tiene alguien a quien decírselo. Aceptar la injusticia no es una virtud, sino todo lo contrario. El dinero es como el estiércol: no es bueno a no ser que se esparza. Y justo cuando la oruga pensó que era su final, se transformó en Mariposa. Hay muchas maneras de entrar en la vida de la gente, pero sólo hay una para quedarse: el respeto.