Será bastante sencillo comprender por qué fue a parar a Dunedin nuestro legionario francés.
Le quedaban dos lugares en la tierra, a él y a Therése:
el nicho contiguo al que ocupara la niña en "La Piedad" o una casa en el otro extremo del mundo.
Al empezar la primavera del año del duelo, después de estudiar distintas residencias de la Alianza Francesa en el Africa, Canadá y hasta una modesta delegación en Martinica, les pareció razonable una residencia universitaria en Dunedin.
El señor Servant
... (ver texto completo)
¿Quién de nosotros cree con certeza que alguna vez pisará la luna?
¿Dejará de amarla por eso?
Sin embargo, este año, 2004, al cumplirse el cuarenta y ocho aniversario de la primera solicitud, se ha quebrado el curso de los acontecimientos.
Junto con el documento, ha llegado una nota del Registro Civil de Rosario, comunicando con todo pesar al doctor Servant que ya no podrán en el futuro, remitirle nuevas copias, en ninguna fecha ni caso.
Que cincuenta partidas solicitadas, le decían, es el número máximo que autoriza el reglamento de registro a entregar por cada nacido vivo.
Que además, habiéndose comprobado que la titular del documento era persona fallecida, el número se reducía a veinte, con lo cual el exceso ya había producido una irregularidad administrativa.
En cualquier caso, le hacían saber que por esta vez no habría sumario ni castigos y saludaban atentamente.
El doctor Servant ha muerto esa noche de un síncope cardíaco.
... (ver texto completo)