Mensajes enviados por Victoria Serna,:

Amigos y enemigos
Se cuenta que cierto emperador chino, dijo a los ministros de su gobierno y a los jefes militares que lo rodeaban, pronto destruiré a mis enemigos.
Siembra en ella cariño, alegría, sinceridad fidelidad y bondad.

Camina siempre con la frente en alto, el corazón abierto y el alma presta a perdonar.

Tenemos amigos en las distintas estaciones de nuestra vida. Le damos igualmente diferentes grados de importancia y trascendencia.

Nace de inquietudes, pasatiempos o intereses comunes.
Algunas tardan años en formarse y otras tan solo con unos minutos.
Veras como con los años esta amistad se convierte en una eterna... hermandad.
Lo que hace mágica la amistad es ese don que tiene para crear esperanza, en medio de la desolación y la capacidad de hacer ver a nuestros amigos sus cualidades, recursos y espiritualidad interior.

Los amigos son la luz que día a día iluminan nuestra alma.

Siempre debemos estar agradecidos por su amistad, los de aquí, los de allá, los presentes y los ausentes, los reales y los imaginarios, a aquellos que lo han sido en momentos maravillosos e importantes y a aquellos que diciéndose amigos nos ... (ver texto completo)
Por ella paseas, a lo largo de tu vida, algunas veces es muy largo y placentero, y otras con trampas que nos hacen caer, produciéndonos heridas dolorosas, cuando esto sucede, es mejor alejarse, no sin antes aprender de esa experiencia y perdonar.
Siembra en ella cariño, alegría, sinceridad fidelidad y bondad.

Camina siempre con la frente en alto, el corazón abierto y el alma presta a perdonar.

Tenemos amigos en las distintas estaciones de nuestra vida. Le damos igualmente diferentes grados de importancia y trascendencia.

Nace de inquietudes, pasatiempos o intereses comunes.
Algunas tardan años en formarse y otras tan solo con unos minutos.
Veras como con los años esta amistad se convierte en una eterna... hermandad.
Por ella paseas, a lo largo de tu vida, algunas veces es muy largo y placentero, y otras con trampas que nos hacen caer, produciéndonos heridas dolorosas, cuando esto sucede, es mejor alejarse, no sin antes aprender de esa experiencia y perdonar.
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1 antonio 148.486
2 Victoria Serna, 123.774
Tener un AMIGO es maravilloso.
es como levantarse y sentirse
que brilla el sol, un AMIGO
es alguien con quien puedas
pasar un rato hermoso.

Un AMIGO: es alguien que piensa en ti,
y escucha lo que dices y trata de entenderte.

La AMISTAD solo podía tener lugar ... (ver texto completo)
El bienestar avanzaba, y con él una somnolencia llena de recuerdos. No sentía ya nada ni en la pierna ni en el vientre. ¿Viviría aún su compadre Gaona en Tacurú-Pucú? Acaso viera también a su ex patrón mister Dougald, y al recibidor del obraje.

¿Llegaría pronto? El cielo, al poniente, se abría ahora en pantalla de oro, y el río se había coloreado también. Desde la costa paraguaya, ya entenebrecida, el monte dejaba caer sobre el río su frescura crepuscular, en penetrantes efluvios de azahar y ... (ver texto completo)
Un jueves...

Y cesó de respirar.

FIN
- ¡Alves! -gritó con cuanta fuerza pudo; y prestó oído en vano.

- ¡Compadre Alves! ¡No me niegue este favor! -clamó de nuevo, alzando la cabeza del suelo. En el silencio de la selva no se oyó un solo rumor. El hombre tuvo aún valor para llegar hasta su canoa, y la corriente, cogiéndola de nuevo, la llevó velozmente a la deriva.

El Paraná corre allí en el fondo de una inmensa hoya, cuyas paredes, altas de cien metros, encajonan fúnebremente el río. Desde las orillas bordeadas de negros bloques ... (ver texto completo)
El bienestar avanzaba, y con él una somnolencia llena de recuerdos. No sentía ya nada ni en la pierna ni en el vientre. ¿Viviría aún su compadre Gaona en Tacurú-Pucú? Acaso viera también a su ex patrón mister Dougald, y al recibidor del obraje.

¿Llegaría pronto? El cielo, al poniente, se abría ahora en pantalla de oro, y el río se había coloreado también. Desde la costa paraguaya, ya entenebrecida, el monte dejaba caer sobre el río su frescura crepuscular, en penetrantes efluvios de azahar y ... (ver texto completo)
Los dolores fulgurantes se sucedían en continuos relampagueos y llegaban ahora a la ingle. La atroz sequedad de garganta que el aliento parecía caldear más, aumentaba a la par. Cuando pretendió incorporarse, un fulminante vómito lo mantuvo medio minuto con la frente apoyada en la rueda de palo.

Pero el hombre no quería morir, y descendiendo hasta la costa subió a su canoa. Sentose en la popa y comenzó a palear hasta el centro del Paraná. Allí la corriente del río, que en las inmediaciones del ... (ver texto completo)
- ¡Alves! -gritó con cuanta fuerza pudo; y prestó oído en vano.

- ¡Compadre Alves! ¡No me niegue este favor! -clamó de nuevo, alzando la cabeza del suelo. En el silencio de la selva no se oyó un solo rumor. El hombre tuvo aún valor para llegar hasta su canoa, y la corriente, cogiéndola de nuevo, la llevó velozmente a la deriva.

El Paraná corre allí en el fondo de una inmensa hoya, cuyas paredes, altas de cien metros, encajonan fúnebremente el río. Desde las orillas bordeadas de negros bloques ... (ver texto completo)
Llegó por fin al rancho y se echó de brazos sobre la rueda de un trapiche. Los dos puntitos violeta desaparecían ahora en la monstruosa hinchazón del pie entero. La piel parecía adelgazada y a punto de ceder, de tensa. Quiso llamar a su mujer, y la voz se quebró en un ronco arrastre de garganta reseca. La sed lo devoraba.

- ¡Dorotea! -alcanzó a lanzar en un estertor-. ¡Dame caña1!

Su mujer corrió con un vaso lleno, que el hombre sorbió en tres tragos. Pero no había sentido gusto alguno.

- ... (ver texto completo)
Los dolores fulgurantes se sucedían en continuos relampagueos y llegaban ahora a la ingle. La atroz sequedad de garganta que el aliento parecía caldear más, aumentaba a la par. Cuando pretendió incorporarse, un fulminante vómito lo mantuvo medio minuto con la frente apoyada en la rueda de palo.

Pero el hombre no quería morir, y descendiendo hasta la costa subió a su canoa. Sentose en la popa y comenzó a palear hasta el centro del Paraná. Allí la corriente del río, que en las inmediaciones del ... (ver texto completo)
A la deriva
[Cuento. Texto completo]
Horacio Quiroga

El hombre pisó algo blancuzco, y en seguida sintió la mordedura en el pie. Saltó adelante, y al volverse con un juramento vio una yaracacusú que, arrollada sobre sí misma, esperaba otro ataque.

El hombre echó una veloz ojeada a su pie, donde dos gotitas de sangre engrosaban dificultosamente, y sacó el machete de la cintura. La víbora vio la amenaza, y hundió más la cabeza en el centro mismo de su espiral; pero el machete cayó de lomo, dislocándole ... (ver texto completo)
Llegó por fin al rancho y se echó de brazos sobre la rueda de un trapiche. Los dos puntitos violeta desaparecían ahora en la monstruosa hinchazón del pie entero. La piel parecía adelgazada y a punto de ceder, de tensa. Quiso llamar a su mujer, y la voz se quebró en un ronco arrastre de garganta reseca. La sed lo devoraba.

- ¡Dorotea! -alcanzó a lanzar en un estertor-. ¡Dame caña1!

Su mujer corrió con un vaso lleno, que el hombre sorbió en tres tragos. Pero no había sentido gusto alguno.

- ¡Te pedí caña, no agua! -rugió de nuevo-. ¡Dame caña!

- ¡Pero es caña, Paulino! -protestó la mujer, espantada.

- ¡No, me diste agua! ¡Quiero caña, te digo!

La mujer corrió otra vez, volviendo con la damajuana. El hombre tragó uno tras otro dos vasos, pero no sintió nada en la garganta.

-Bueno; esto se pone feo -murmuró entonces, mirando su pie lívido y ya con lustre gangrenoso. Sobre la honda ligadura del pañuelo, la carne desbordaba como una monstruosa morcilla. ... (ver texto completo)
A la deriva
[Cuento. Texto completo]
Horacio Quiroga

El hombre pisó algo blancuzco, y en seguida sintió la mordedura en el pie. Saltó adelante, y al volverse con un juramento vio una yaracacusú que, arrollada sobre sí misma, esperaba otro ataque.

El hombre echó una veloz ojeada a su pie, donde dos gotitas de sangre engrosaban dificultosamente, y sacó el machete de la cintura. La víbora vio la amenaza, y hundió más la cabeza en el centro mismo de su espiral; pero el machete cayó de lomo, dislocándole las vértebras.

El hombre se bajó hasta la mordedura, quitó las gotitas de sangre, y durante un instante contempló. Un dolor agudo nacía de los dos puntitos violetas, y comenzaba a invadir todo el pie. Apresuradamente se ligó el tobillo con su pañuelo y siguió por la picada hacia su rancho.

El dolor en el pie aumentaba, con sensación de tirante abultamiento, y de pronto el hombre sintió dos o tres fulgurantes puntadas que, como relámpagos, habían irradiado desde la herida hasta la mitad de la pantorrilla. Movía la pierna con dificultad; una metálica sequedad de garganta, seguida de sed quemante, le arrancó un nuevo juramento. ... (ver texto completo)
Un saludo Victoria que sepas que no se te olvida.
Que tenga un buen dia amiga mia y dale recuerdos a tu Eduardo.
Buenas tardes Luis-Mo, gracias y yo tampoco, me olvido de los buenos ratos que pasamos, en Rioturbio, una pena que este ahora tan solo.
Se que trabajas y eso es importante,
Que tengas una feliz tarde y cuidado con la lluvia,
Un besinnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn
Buenos dias Rosa, Goyo
Un placer ver tus saludos, y un chiste muy bueno, jaajjaajja
Que tengais un feliz dia, y no os mojeis, ya que por Madrid se que tambien llueve
Un besooooooooooooooo
Buenas tardes Teo, hoy tarde entro, pero no toco otra que salir, y esta tarde mas de lo mismo,
Ahora ya no llueve, pero sique muy nublado
Que tengas un dia muy feliz
Un abrazooooooooooooooooooo
Hola Victoria ¿te importaria decirme a qué obra pertenecen estos fragmentos y su autor? me suena a Garcia Marquez pero no estoy segura; me encanta la literatura sudamericana por lo que agradeceria me contestaras. Un saludo, espero tu respuesta. MARISOL
Buenas tardes Marisol
Me encanto poder ayudarte, al menos esta vez,
Feliz tarde y a disfrutarla
Un abrazoooooooooooooo
Para mí, octubre, dentro de la primavera por aquí, es el mes más bonito.
¡Feliz noche y un besooooooooooooooooooooooooooo ooooooooooooo! (¿alcanzará para cruzar el Atlántico?)
Buenos dias Noemi Cecilia
Un feliz dia te deseo,
Nosotros hoy tenemos un dia de lluvia
Un besoooooooooooooo
Gracias Victoria, ya lo encontré, te agradezco la rápida que has sido en contestar. Un saludo cariñoso MARISOL.
Hola Marisol.
La verdad que no me importo ponerlo, esta vez si lo sabia, ya que lo copie al final del escrito,
Hay dias que pongo cosas que luego, ni yo se encontrar, ya que mi ordenador no me guarda nada, jaajaj bueno que yo no se como hacerlo, y si no lo apunto,,, adios Madrid,
Mi yerno me hizo algo, en este cacharro, que al cerrarlo, vuela todo lo cuadado
En buestro pueblo soleis poner cosas muy interesante, y suelo leeros,
Feliz dia para todos, y os dejo esta poesia
Un besooooooooooooooooo

Reencuentro ... (ver texto completo)
Buenos dias Fina,
Espero que estes bien
Feliz dia y te mando un besooooooooooooooo

Aunque nunca antes te vi, jamás desvié mi camino hacia ti. Estabas en mi poesía, en mis cantares y en mis silencios. Hasta que un día de diciembre te encontré, sabia que eras tu, pues vi en tu mirar flotar la armonía y ese algo inexplicable que te identificaría.

Y el estar frente a frente, me mirabas con atenta indiferencia, quise tomar el hilo que vi. desprenderse en ti y me volví en tu red, densa, cautivo ... (ver texto completo)
Buenos dias Jara, Topo, Ana, Susana, Luis, y a los amigos de Acebo
Un feliz dia hoy con lluvia
Un besoooooooooooooooooooo

Bailas hermosa, bailas sin parar, la música te rodea y bailas, cierras los ojos sintiendo y bailas, bailas sin parar, te beso, te abrazo, y bailas, nos juramos amor, me juraste amor, y no paraste de bailar.

Suaves eran tus palabras, sonidos que soñaron, sueños que ilusionaron tu presencia, mirada que pretendieron poseerte, mares que significaron tu presencia, secretos ... (ver texto completo)
Buenos dias Jack,Ñirre, Julia, y a los amigos de Talaveruela
Un feliz dia para todos,
Llueve hoy por Barcelona
Un besoooooooooooooooooooo

Brisa Fresca

Como brisa fresca llegaste a mi un día
y entre letra y letra conocí tu vida
contaste tu historia te conté la mía ... (ver texto completo)
Buenos dias señores, por fin llego la lluvia y los coracoles, salud y alegría y pa mañana migas con uvas ¡
Buenos dias Enrique
Un bonito dia te deseo, y aqui tambien llueve,
Un besoooooooooooooooooooo
Buenos dias Marisol,
Encantada de tu visita y te deseo un feliz dia
Aqui te dejo el enlace donde puedes mirar lo que me precuntas, estaba al final del escrito
Un saludo

¿Te atreves?
http://www. clubcultura. com/clubliteratura/clubescrito res/juanrulfo/index. htm
Y este otra pagina, espero sea de tu agrado

Visitá la siguiente página donde encontrarás más cuentos de este genial escritor uruguayo, afincado hasta su muerte en Argentina: http://www. ciudadseva. com/textos/cuentos/esp/quiroga /hq. htm
Buenos dias Marisol,
Encantada de tu visita y te deseo un feliz dia
Aqui te dejo el enlace donde puedes mirar lo que me precuntas, estaba al final del escrito
Un saludo

¿Te atreves?
http://www. clubcultura. com/clubliteratura/clubescrito res/juanrulfo/index. htm
Alicia fue extinguiéndose en su delirio de anemia, agravado de tarde, pero que remitía siempre en las primeras horas. Durante el día no avanzaba su enfermedad, pero cada mañana amanecía lívida, en síncope casi. Parecía que únicamente de noche se le fuera la vida en nuevas alas de sangre. Tenía siempre al despertar la sensación de estar desplomada en la cama con un millón de kilos encima. Desde el tercer día este hundimiento no la abandonó más. Apenas podía mover la cabeza. No quiso que le tocaran ... (ver texto completo)
Jordán se acercó rápidamente y se dobló a su vez. Efectivamente, sobre la funda, a ambos lados del hueco que había dejado la cabeza de Alicia, se veían manchitas oscuras.

-Parecen picaduras -murmuró la sirvienta después de un rato de inmóvil observación.

-Levántelo a la luz -le dijo Jordán.

La sirvienta lo levantó, pero enseguida lo dejó caer, y se quedó mirando a aquél, lívida y temblando. Sin saber por qué, Jordán sintió que los cabellos se le erizaban.

- ¿Qué hay? -murmuró con la voz ronca.

-Pesa mucho -articuló la sirvienta, sin dejar de temblar.

Jordán lo levantó; pesaba extraordinariamente. Salieron con él, y sobre la mesa del comedor Jordán cortó funda y envoltura de un tajo. Las plumas superiores volaron, y la sirvienta dio un grito de horror con toda la boca abierta, llevándose las manos crispadas a los bandós. Sobre el fondo, entre las plumas, moviendo lentamente las patas velludas, había un animal monstruoso, una bola viviente y viscosa. Estaba tan hinchado que apenas se le pronunciaba la boca.

Noche a noche, desde que Alicia había caído en cama, había aplicado sigilosamente su boca -su trompa, mejor dicho- a las sienes de aquélla, chupándole la sangre. La picadura era casi imperceptible. La remoción diaria del almohadón había impedido sin duda su desarrollo, pero desde que la joven no pudo moverse, la succión fue vertiginosa. En cinco días, en cinco noches, había vaciado a Alicia.

Estos parásitos de las aves, diminutos en el medio habitual, llegan a adquirir en ciertas condiciones proporciones enormes. La sangre humana parece serles particularmente favorable, y no es raro hallarlos en los almohadones de pluma.

¿Querés leer más cuentos como este?
Visitá la siguiente página donde encontrarás más cuentos de este genial escritor uruguayo, afincado hasta su muerte en Argentina: http://www. ciudadseva. com/textos/cuentos/esp/quiroga /hq. htm ... (ver texto completo)
- ¡Jordán! ¡Jordán! -clamó, rígida de espanto, sin dejar de mirar la alfombra.

Jordán corrió al dormitorio, y al verlo aparecer Alicia dio un alarido de horror.

- ¡Soy yo, Alicia, soy yo!

Alicia lo miró con extravió, miró la alfombra, volvió a mirarlo, y después de largo rato de estupefacta confrontación, se serenó. Sonrió y tomó entre las suyas la mano de su marido, acariciándola temblando.

Entre sus alucinaciones más porfiadas, hubo un antropoide, apoyado en la alfombra sobre los dedos, ... (ver texto completo)
Alicia fue extinguiéndose en su delirio de anemia, agravado de tarde, pero que remitía siempre en las primeras horas. Durante el día no avanzaba su enfermedad, pero cada mañana amanecía lívida, en síncope casi. Parecía que únicamente de noche se le fuera la vida en nuevas alas de sangre. Tenía siempre al despertar la sensación de estar desplomada en la cama con un millón de kilos encima. Desde el tercer día este hundimiento no la abandonó más. Apenas podía mover la cabeza. No quiso que le tocaran ... (ver texto completo)
Fue ese el último día que Alicia estuvo levantada. Al día siguiente amaneció desvanecida. El médico de Jordán la examinó con suma atención, ordenándole calma y descanso absolutos.

-No sé -le dijo a Jordán en la puerta de calle, con la voz todavía baja-. Tiene una gran debilidad que no me explico, y sin vómitos, nada... Si mañana se despierta como hoy, llámeme enseguida.

Al otro día Alicia seguía peor. Hubo consulta. Constatóse una anemia de marcha agudísima, completamente inexplicable. Alicia ... (ver texto completo)
- ¡Jordán! ¡Jordán! -clamó, rígida de espanto, sin dejar de mirar la alfombra.

Jordán corrió al dormitorio, y al verlo aparecer Alicia dio un alarido de horror.

- ¡Soy yo, Alicia, soy yo!

Alicia lo miró con extravió, miró la alfombra, volvió a mirarlo, y después de largo rato de estupefacta confrontación, se serenó. Sonrió y tomó entre las suyas la mano de su marido, acariciándola temblando.

Entre sus alucinaciones más porfiadas, hubo un antropoide, apoyado en la alfombra sobre los dedos, que tenía fijos en ella los ojos.

Los médicos volvieron inútilmente. Había allí delante de ellos una vida que se acababa, desangrándose día a día, hora a hora, sin saber absolutamente cómo. En la última consulta Alicia yacía en estupor mientras ellos la pulsaban, pasándose de uno a otro la muñeca inerte. La observaron largo rato en silencio y siguieron al comedor.

-Pst... -se encogió de hombros desalentado su médico-. Es un caso serio... poco hay que hacer...

- ¡Sólo eso me faltaba! -resopló Jordán. Y tamborileó bruscamente sobre la mesa. ... (ver texto completo)
Su luna de miel fue un largo escalofrío. Rubia, angelical y tímida, el carácter duro de su marido heló sus soñadas niñerías de novia. Ella lo quería mucho, sin embargo, a veces con un ligero estremecimiento cuando volviendo de noche juntos por la calle, echaba una furtiva mirada a la alta estatura de Jordán, mudo desde hacía una hora. Él, por su parte, la amaba profundamente, sin darlo a conocer.

Durante tres meses -se habían casado en abril- vivieron una dicha especial.

Sin duda hubiera ella ... (ver texto completo)
Fue ese el último día que Alicia estuvo levantada. Al día siguiente amaneció desvanecida. El médico de Jordán la examinó con suma atención, ordenándole calma y descanso absolutos.

-No sé -le dijo a Jordán en la puerta de calle, con la voz todavía baja-. Tiene una gran debilidad que no me explico, y sin vómitos, nada... Si mañana se despierta como hoy, llámeme enseguida.

Al otro día Alicia seguía peor. Hubo consulta. Constatóse una anemia de marcha agudísima, completamente inexplicable. Alicia ... (ver texto completo)
Su luna de miel fue un largo escalofrío. Rubia, angelical y tímida, el carácter duro de su marido heló sus soñadas niñerías de novia. Ella lo quería mucho, sin embargo, a veces con un ligero estremecimiento cuando volviendo de noche juntos por la calle, echaba una furtiva mirada a la alta estatura de Jordán, mudo desde hacía una hora. Él, por su parte, la amaba profundamente, sin darlo a conocer.

Durante tres meses -se habían casado en abril- vivieron una dicha especial.

Sin duda hubiera ella ... (ver texto completo)
Dicen que su tío Fidencio, el del molino, le arrimó una paliza que por poco lo deja parálisis, y que él, de coraje, se fue del pueblo.
Lo cierto es que no lo volvimos a ver sino cuando apareció de vuelta aquí convertido en policía. Siempre estaba en la plaza de armas, sentado en la banca con la carabina entre las piernas y mirando con mucho odio a todos. No hablaba con nadie. No saludaba a nadie. Y si uno lo miraba, él se hacía el desentendido como si no conociera a la gente.
Fue entonces cuando ... (ver texto completo)
Allí lo dejaron pasar la noche. Cuando amaneció se fue. Dicen que antes estuvo en el curato y que hasta le pidió la bendición al padre cura, pero que él no se la dio.
Lo detuvieron en el camino. Iba cojeando, y mientras se sentó a descansar llegaron a él. No se opuso. Dicen que él mismo se amarró la soga en el pescuezo y que hasta escogió el árbol que más le gustaba para que lo ahorcaran.
Tú te debes acordar de él, pues fuimos compañeros de escuela y lo conociste como yo.

-Te reto a leer a Juan ... (ver texto completo)
Quizá entonces se vió malo, o quizá ya era de nacimiento.
Lo expulsaron de la escuela antes del quinto año, porque lo encontraron con su prima "la Arremangada" jugando a marido y mujer detrás de los lavaderos, metidos en un aljibe seco. Lo sacaron de las orejas por la puerta grande entre el risón de todos, pasándolo por una fila de muchachos y muchachas para avergonzarlo. Y él pasó por allí, con la cara levantada, amenazándolos a todos con la mano y como diciendo: "Ya me las pagarán caro".
Y después ... (ver texto completo)
Dicen que su tío Fidencio, el del molino, le arrimó una paliza que por poco lo deja parálisis, y que él, de coraje, se fue del pueblo.
Lo cierto es que no lo volvimos a ver sino cuando apareció de vuelta aquí convertido en policía. Siempre estaba en la plaza de armas, sentado en la banca con la carabina entre las piernas y mirando con mucho odio a todos. No hablaba con nadie. No saludaba a nadie. Y si uno lo miraba, él se hacía el desentendido como si no conociera a la gente.
Fue entonces cuando ... (ver texto completo)
Era cuñado de Nachito Rivero, aquel que se volvió tonto a los pocos días de casa­do y que Inés, su mujer, para mantenerse tuvo que poner un puesto de tepeche en la garita del camino real, mientras Nachitose vivía tocando canciones todas refinadas en una mandolina que le prestaban en la peluquería de don Refugio.
Y nosotros íbamos con Urbano a ver a su hermana, a bebernos el tepeche que siempre le quedábamos a deber y que nunca le pagábamos, porque nunca teníamos dinero. Después hasta se quedó sin ... (ver texto completo)
Quizá entonces se vió malo, o quizá ya era de nacimiento.
Lo expulsaron de la escuela antes del quinto año, porque lo encontraron con su prima "la Arremangada" jugando a marido y mujer detrás de los lavaderos, metidos en un aljibe seco. Lo sacaron de las orejas por la puerta grande entre el risón de todos, pasándolo por una fila de muchachos y muchachas para avergonzarlo. Y él pasó por allí, con la cara levantada, amenazándolos a todos con la mano y como diciendo: "Ya me las pagarán caro".
Y después ... (ver texto completo)
Ese Urbano Gómez era más o menos de nuestra edad, apenas unos meses más grande, muy bueno para jugar a la rayuela y para las trácalas. Acuérdate que nos vendía clavellinas y nosotros se las comprábamos, cuando lo más fácil era ir a cortarlas al cerro. Nos vendía mangos verdes que se robaba del mango que estaba en el patio de la escuela y naranjas con chile que compraba en la portería a dos centavos y que luego nos las revendía a cinco. Rifaba cuanta porquería y media traía en el bolso: canicas ágata, ... (ver texto completo)
Era cuñado de Nachito Rivero, aquel que se volvió tonto a los pocos días de casa­do y que Inés, su mujer, para mantenerse tuvo que poner un puesto de tepeche en la garita del camino real, mientras Nachitose vivía tocando canciones todas refinadas en una mandolina que le prestaban en la peluquería de don Refugio.
Y nosotros íbamos con Urbano a ver a su hermana, a bebernos el tepeche que siempre le quedábamos a deber y que nunca le pagábamos, porque nunca teníamos dinero. Después hasta se quedó sin ... (ver texto completo)
La debes haber conocido, pues era muy discutidora y cada rato andaba en plei­to con las vendedoras en la plaza del mercado porque le querían dar muy caros los jitomates, pegaba gritos y decía que la esta­ban robando. Después, ya pobre, se le veía rondando entre la basura, juntando rabos de cebolla, ejotes ya sancochados y alguno que otro cañuto de caña "para que se les endulzara la boca a sus hijos". Tenía dos, como ya te digo, que fueron los únicos que se le lograron. Después no se supo ya de ella.
Ese Urbano Gómez era más o menos de nuestra edad, apenas unos meses más grande, muy bueno para jugar a la rayuela y para las trácalas. Acuérdate que nos vendía clavellinas y nosotros se las comprábamos, cuando lo más fácil era ir a cortarlas al cerro. Nos vendía mangos verdes que se robaba del mango que estaba en el patio de la escuela y naranjas con chile que compraba en la portería a dos centavos y que luego nos las revendía a cinco. Rifaba cuanta porquería y media traía en el bolso: canicas ágata, ... (ver texto completo)
Acuérdate de Urbano Gómez, hijo de don Urbano, nieto de Dimas, aquél que dirigía las pastorelas y que murió recitando el "rezonga ángel maldito" cuando la época de la gripe. De ésto hace ya años, quizá quince. Pero te debes acordar de él. Acuérdate que le decíamos "el Abuelo" por aquello de que su otro hijo, Fidencio Gómez, tenía dos hijas muy juguetonas: una prieta y chaparrita, que por mal nombre le decían "la Arremangada", y la otra que era rete alta y que tenía los ojos zarcos y que hasta se ... (ver texto completo)
La debes haber conocido, pues era muy discutidora y cada rato andaba en plei­to con las vendedoras en la plaza del mercado porque le querían dar muy caros los jitomates, pegaba gritos y decía que la esta­ban robando. Después, ya pobre, se le veía rondando entre la basura, juntando rabos de cebolla, ejotes ya sancochados y alguno que otro cañuto de caña "para que se les endulzara la boca a sus hijos". Tenía dos, como ya te digo, que fueron los únicos que se le lograron. Después no se supo ya de ella.
Acuérdate de Urbano Gómez, hijo de don Urbano, nieto de Dimas, aquél que dirigía las pastorelas y que murió recitando el "rezonga ángel maldito" cuando la época de la gripe. De ésto hace ya años, quizá quince. Pero te debes acordar de él. Acuérdate que le decíamos "el Abuelo" por aquello de que su otro hijo, Fidencio Gómez, tenía dos hijas muy juguetonas: una prieta y chaparrita, que por mal nombre le decían "la Arremangada", y la otra que era rete alta y que tenía los ojos zarcos y que hasta se decía que ni era suya y que por más señas estaba enferma del hipo. Acuérdate del relajo que armaba cuando estábamos en misa y que a la mera hora de la Elevación soltaba un ataque de hipo, que parecía como si es­tuviera riendo y llorando a la vez, hasta que la sacaban fuera y le daban tantita agua con azúcar y entonces se calmaba. Esa acabó casándose con Lucio Chico, dueño de la mezcalera que antes fue de Librado, río arriba, por donde está el molino de linaza de los Teódulos.

Acuérdate que a su madre le decían "la Berenjena" porque siempre andaba meti­da en líos y de cada lío salía con un muchacho. Se dice que tuvo su dinerito, pero se lo acabó en los entierros, pues todos los hijos se le morían recién nacidos y siempre les mandaba cantar alabanzas, llevándolos al panteón entre música y coros de monaguillos que cantaban "hosannas" y "glorias" y la canción esa de "ahí te mando Señor otro angelito". De eso se quedó pobre, porque le resultaba caro cada funeral, por eso de las canelas que les daba a los invitados del velorio. Sólo le vivieron dos, el Urbano y la Natalia, que ya nacieron pobres y a los que ella no vio crecer, porque se murió en el último parto que tuvo, ya de grande, pegada a los cincuenta años. ... (ver texto completo)
Esa de negro que sonríe desde la pequeña ventana del tranvía se asemeja a Mme. Lamort -dijo.

No es posible, pues en París no hay tranvías. Además, esa de negro del tranvía en nada se asemeja a Mme. Lamort. Todo lo contrario: es Mme. Lamort quien se asemeja a esa de negro. Resumiendo: no solo no hay tranvías en París sino que nunca en mi vida he visto a Mme. Lamort, ni siquiera en retrato.

-Usted coincide conmigo -dijo-, porque tampoco yo conozco a Mme. Lamort.

-Quién es usted? Deberíamos ... (ver texto completo)
Qué es un antipoeta:
un comerciante en urnas y ataúdes?
un sacerdote que no cree en nada?
un general que duda de sí mismo?
un vagabundo que se ríe de todo
hasta de la vejez y de la muerte?
un interlocutor de mal carácter?
un bailarín al borde del abismo?
un narciso que ama a todo el mundo?
un bromista sangriento ... (ver texto completo)
Qué es la antipoesía:
un temporal en uma taza de té?
una mancha de nieve en una roca?
un azafate lleno de excrementos humanos
como lo cree el padre Salvatierra?
un espejo que dice la verdad?
un bofetón al rostro
del Presidente da la Socieda de Escritores?
(Dios lo tenga en su santo reino)
una advertencia a los poetas jóvenes? ... (ver texto completo)
Qué es un antipoeta:
un comerciante en urnas y ataúdes?
un sacerdote que no cree en nada?
un general que duda de sí mismo?
un vagabundo que se ríe de todo
hasta de la vejez y de la muerte?
un interlocutor de mal carácter?
un bailarín al borde del abismo?
un narciso que ama a todo el mundo?
un bromista sangriento
deliberadamente miserable?
un poeta que duerme en una silla?
un alquimista de los tiempos modernos?
un revolucionario de bolsillo?
un pequeno burgués?
un charlatán? un dios?
un inocente?
un aldeado de Santiago de Chile?
Subraye la frase que considere correcta. ... (ver texto completo)
5. El derecho a leer cualquier cosa. Se pueden leer malas novelas. A cierta edad pueden estimular el saludable vicio de la lectura.

6. El derecho al bovarismo. La satisfacción inmediata y exclusiva de las sensaciones. No porque una joven coleccione novelas rosas acabará tragándose una cuchara de arsénico.

7. El derecho a leer en cualquier lugar. Un ejemplo vale más que mil palabras: el soldado Fulano se presenta voluntario para limpiar las letrinas. Es un trabajo despreciable pero rápido. Un ... (ver texto completo)
8. El derecho a hojear. Coger cualquier volumen de la biblioteca y hojearlo. Se puede abrir Proust, Shakespeare o Chandler por cualquier parte; seguro que proporciona cinco minutos interesantes.

9. El derecho a leer en voz alta. Leer en voz alta para uno mismo o para los otros es un ejercicio estimulante.

10. El derecho a callarnos. Absoluto derecho a no opinar sobre lo que se ha leído.

Daniel Pennac
Libro "Como una Novela
3. El derecho a no terminar un libro. Hay 36.000 motivos para abandonar una novela antes del final: la historia no interesa, sensación de haberla leído antes, no gusta el tema... ¿Un libro se nos cae de la mano? Que se caiga.

4. El derecho a releer. Se puede releer simplemente por el placer de la repetición, la alegría del reencuentro.
5. El derecho a leer cualquier cosa. Se pueden leer malas novelas. A cierta edad pueden estimular el saludable vicio de la lectura.

6. El derecho al bovarismo. La satisfacción inmediata y exclusiva de las sensaciones. No porque una joven coleccione novelas rosas acabará tragándose una cuchara de arsénico.

7. El derecho a leer en cualquier lugar. Un ejemplo vale más que mil palabras: el soldado Fulano se presenta voluntario para limpiar las letrinas. Es un trabajo despreciable pero rápido. Un ... (ver texto completo)
El decálogo imprescindible: los derechos del lector
1. El derecho a no leer. La libertad de escribir no debe ir acompañada del deber de leer. Se evitará considerar a priori a cualquier individuo que no lee, un bruto potencial o un cretino contumaz.

2. El derecho a saltarse las páginas. Uno puede saltarse perfectamente los párrafos, páginas o partes del libro que no le interesan.
3. El derecho a no terminar un libro. Hay 36.000 motivos para abandonar una novela antes del final: la historia no interesa, sensación de haberla leído antes, no gusta el tema... ¿Un libro se nos cae de la mano? Que se caiga.

4. El derecho a releer. Se puede releer simplemente por el placer de la repetición, la alegría del reencuentro.
El decálogo imprescindible: los derechos del lector
1. El derecho a no leer. La libertad de escribir no debe ir acompañada del deber de leer. Se evitará considerar a priori a cualquier individuo que no lee, un bruto potencial o un cretino contumaz.

2. El derecho a saltarse las páginas. Uno puede saltarse perfectamente los párrafos, páginas o partes del libro que no le interesan.
David Lebón
(Serú Girán)

Mundo Agradable

Quiero despertar en un mundo agradable
quiero darme libertad
ya no quiero dar lo que no tiene sentido
sólo quiero aquí estar.

Todas las personas pueden mejorar
todos los caminos pueden ayudar
Si estás ahí, si lo deseás.

Este es mi sueño y el de muchos más
esta es mi casa donde quiero estar
calmar mi sed, viajar en paz.

Necesito darme un espacio en el tiempo
ser muy claro al hablar
sin informaciones que castiguen mi centro
sólo quiero alcanzar.

Todas las ideas pueden mejorar
todos los proyectos pueden ayudar.
Si estás así, si lo deseás.

Este es mi sueño y el de muchos más
ésta es mi casa donde quiero estar
calmar mi sed, viajar en paz. ... (ver texto completo)
Cuando vosotros entràis en invierno, nosotros, al verano. Ahora esta primavera se està presentando màs pareja y màs bonita.
¡Feliz noche y un besoooooooooooooooo!
jaajajj que tonta soy es verdad mientras aqui es otoño por Argentina es primavera, y mientras aqui es invierno alle es verano, jaajajj gracias
Me alegro de que la primavera sea bonita, ya de por si es una estacion linda de verdad.
Un besooooooooooooooooooooooo
usabas la metáfora ganzúa

para abrir los cerrojos y los odios
con la urgencia inconsolable de quien quiere regresar al asombro de los libres.
... el hecho es que llegaste
temprano al buen humor
al amor cantando
al amor decantado
al ron fraterno
a las revoluciones
pero sobre todo llegaste temprano
demasiado temprano
a una muerte que no era la tuya
y que a esta altura no sabrá que hacer
con tanta vida. " ... (ver texto completo)
QUE ES EL AMOR?

Es una fuerza misteriosa y sobrenatural que atrae a dos personas y une a dos almas fundiéndolas en una sola. Amor es un lazo de unión entre individuos de distinto sexo y es la emoción despertada por las cualidades del ser amado, que produce las mas agradables sensaciones, es el ardiente afecto del hombre y la mujer, y viceversa. Es una pasion antigua, tanto como el genero humano.