Mensajes enviados por La Fueya:

Recordemos que Egipto posee veranos cálidos e inviernos suaves. Esto favoreció la ropa hecha de fibras vegetales. El algodón llego luego con los romanos y la lana casi ni se utilizaba.
Era común que los antiguos egipcios afeitaran sus cabezas por cuestiones de higiene y salud, por ello optaban por pelucas delicadas y elegantes, sobre las que colocaban perfumeros, otro símbolo de sofisticación. Estos consistían en conos de resina perfumada que se iban derritiendo con el calor sobre la peluca y a veces, sobre las ropas, pues en algunas pinturas se pueden ver representados los vestidos manchados de amarillo por el perfume.
Al kilt tradicional se le sumó la camisa y accesorios como collares elaborados, cinturones, joyas, aros, brazaletes, pectorales, sandalias, etc. y sin olvidarnos de la peluca: atributo de las clases superiores por excelencia.
Durante el Imperio Nuevo se produjo un refinamiento en las vestimentas tanto femeninas como masculinas. Los ricos y cortesanos se manifestaban a través de los lujos y grandes celebraciones, y la moda, que debía expresar la opulencia, evolucionó de simples vestidos blancos con tirantes a exquisitos vestidos plisados de telas suaves y transparentes que resaltaban los cuerpos femeninos.
Como en todo el mundo, la moda femenina sí evolucionó mucho más que la del hombre a lo largo del tiempo, mientras que para el hombre el kilt se convirtió en una suerte de lo que para nosotros hoy sería una camisa blanca: clásica, sobria e infaltable en todo guardarropa. La piel de leopardo también aparece en algunas representaciones visuales desde el Reino Antiguo en adelante. Se cree que eran utilizadas en general por sacerdotes y faraones.
En el Reino Antiguo, la vestimenta se limitaba a un faldín, un simple trozo de lino rectangular que se envolvía alrededor del cuerpo para cubrir desde la cintura hasta las rodillas. Pero los altos funcionarios, los nobles y la realeza vestían un tipo diferente de kilt, aunque no evolucionó mucho del típico taparrabos corto con los extremos cruzados y anudados en la cadera.
“Dime cómo vistes y te diré quién eres”, es una frase universal que se puede aplicar a cualquier civilización en cualquier contexto espacial y temporal, y los antiguos egipcios no son la excepción: la ropa que ellos vestían eran un símbolo de su condición social.
Ya vemos lo importante que era para los antiguos egipcios el cuidado de la estética y para esto utilizaban un sin fin de utensilios: desde pinzas para eliminar cualquier bello no deseado, cuchillas para rasurar, tarros para ungüentos, recipientes para el khol, espejos, peines y un todo lo que jamás debe faltar en un completo tocador.
La manicura y pedicura no se quedaban atrás, pues hay documentos que hablan de especialistas para estas tareas. También combatían las estrías con aceites especiales durante el embarazo, y la depilación fue el más importante de los rituales de belleza. Esta jugó un papel básico especialmente entre el clero. Y entre los tantos rituales de belleza, utilizaban la leche como desmaquillante, hidratantes a base de miel, y tomaban sesiones de masajes con esencias aromáticas.
Hasta la Dinastía IV se empleaba una sombra verde sobre los párpados y se oscurecían las cejas y pestañas con el mismo mesdemet y la ayuda de palitos realizados en madera, metal o hueso; antecedente de nuestra actual máscara de pestañas. Los labios y las mejillas también se maquillaban con oxido de hierro humedecido para dar un tono rojizo.
Desde el Periodo Predinástico los hombres y las mujeres del Antiguo Egipto se protegían y embellecían los ojos con mesdemet o khol: un polvillo negro que, mezclado con agua, se empleaba como antideslumbrante del sol, protector de enfermedades oculares y también como repelente de insectos con sólo trazar una línea alrededor de cada ojo.
Los antiguos egipcios no sólo eran coquetos, sino que además muy cuidadosos y responsables en temas de estética y salud. El clima de Egipto no es muy favorable y entre tanto aire desértico y el calor intenso, los antiguos se las rebuscaron para mantener un cuidado minucioso de su higiene y belleza, utilizando desodorantes, pastillas para el aliento y perfumes. Las mujeres contaban con varios tipos de productos naturales para cuidar su piel y combatir arrugas, a la vez que evitaban exponerse al sol ... (ver texto completo)
Desde luego, no es la capital egipcia el único sitio en donde fueron construidos los templos islámicos. En el interior del Templo de Luxor, por ejemplo, hay una mezquita llamada Abu Al-Haggag, y también en el Monasterio de Santa Catalina, en la península del Sinaí.
Entre las más destacables de las mezquitas cairotas, se encuentran la de Amr Ibn El-Aas, en la parte copta de la ciudad, que puede ser visitada. Al-Azhar es también una muy importante, pero no es posible acceder a ella. La Mezquita de Alabastro es seguramente la más impresionante de todas.
De diseño inconfundible y una belleza capaz de seducir a todo visitante, las mezquitas pueden responder a estilos muy diferentes. Influenciada por los sucesivos imperios que dominaron Egipto, la construcción de estos edificios se ha enmarcado en líneas del orden otomano, mameluco, fatimí, entre otras.
Denominada la “ciudad de los 1000 minaretes”, El Cairo es hogar de innumerables mezquitas, cuyas torres son conocidas como “minarete” o “alminares”. Hoy el apodo le queda chico, ya que hay de seguro más de mil de esas torres en toda la ciudad, pero sigue siendo significativo.
Musulmanes y coptos representan hoy una mayoría innegable en el territorio egipcio. Y las mezquitas, símbolo del culto del Islam, son también magníficas piezas de arquitectura. Muy pocas abren sus puertas al público, pero todas ellas son dueñas de un encanto indescifrable que las convierte en un componente mágico del viaje a Egipto.
El primer período histórico asociado con Egipto suele ser el faraónico, que debido a sus imponentes edificaciones, a su atrapante mitología y al poderío ilimitado de sus gobiernos han quedado grabados en la mente de todos los que alguna vez hemos conocido algo de ellos. Sin embargo, ya mucho tiempo ha transcurrido desde esa época, y la historia siguió su curso en Egipto que, tras abandonar las antiguas creencias, se identificó con las nuevas religiones, introducidas por sus habitantes medievales.
Desde su apertura al público madrileño la conservación del templo ha estado rodeada de polémica. El edificio fue usado de forma indiscriminada para pases de cine de verano, para representaciones teatrales, para anuncios publicitarios, para spots musicales. La contaminación y el climograma de Madrid, así como el vandalismo, han dejado huellas profundas en el edificio. La voz de alarma la han dado los Congresos de Egiptología Ibérica que se han ido celebrando (Madrid, Barcelona, La Laguna) y -recientemente- ... (ver texto completo)
Tres bloques exteriores fueron tratados químicamente para protegerlos y reforzarlos (la gola del segundo pilono, un capitel y un tambor de columna). En el interior del edificio se instaló aire acondicionado para crear una atmósfera seca constante. Y como recuerdo del río que tuvo el templo en sus proximidades (el Nilo), se construyó un estanque de poca profundidad a lo largo de los pilonos de acceso al templo. Los trabajos de reconstrucción del monumento duraron dos años. Su inauguración tuvo lugar ... (ver texto completo)
En primer lugar se levantó una base de piedra (a modo de podio) con el fin de aislar los bloques originales del templo y que el suelo no tuviera contacto con ellos. Sobre el basamento se empezó la reconstrucción, siguiendo la técnica llamada anastylosis; es decir, colocando en su lugar los elementos originales hallados y añadiendo las partes de reconstrucción con una piedra de diferente color, para poder distinguir los elementos antiguos y originales de los nuevos. La piedra nueva se trajo de Villamayor, ... (ver texto completo)
La tarea de los arqueólogos españoles bajo la dirección de Martín Almagro fue difícil, pues el Servicio de Antigüedades de Egipto sólo entregó un plano y un croquis del alzado del monumento, junto con algunas fotografías sin referencia de ninguna clase. Más de cien bloques habían perdido la numeración y muchos fragmentos llevaban una marca que no correspondía al plano. Finalmente, y tras varios titubeos, la reconstrucción del templo fue una anastilosis, lo cual levantó ex-novo la fachada hispóstila, ... (ver texto completo)
Una vez desmontado el templo en 1961, fue llevado a la isla Elefantina, junto a Asuán, la antigua Siena. Allí permanecieron la mayoría de los bloques de piedra hasta el mes de abril de 1970, en que de nuevo viajaron; esta vez, rumbo a Alejandría. El día 6 de junio de dicho año, las cajas embaladas que contenían los bloques del templo de Debod fueron embarcadas en el buque Benisa y llegaron al puerto de Valencia (España) el día 18 de ese mismo mes. Desde Valencia fueron transportadas en camiones hasta ... (ver texto completo)
En el año 1960 se instituyó en España un grupo de salvamento para los monumentos de Nubia. Se llamó Comité Español y su director fue el profesor y arqueólogo español Martín Almagro Basch, que colaboró en la excavación de los yacimientos de Nubia en Egipto y Sudán. Sin embargo, las obras de excavación en el yacimiento ocupado por el del templo de Debod no las llevó a cabo el Comité Español, sino el Servicio de Antigüedades de Egipto y un equipo de la Misión Arqueológica polaca. La Unesco encargó el ... (ver texto completo)
En el asentamiento que se conoce como Debod, los restos más antiguos se remontan al Imperio Medio. Ciertas evidencias apuntan a la existencia de un pequeño lugar sagrado en la zona, probablemente una capilla, fechada en el Imperio Medio. Por desgracia se desconoce a qué divinidad se rendía culto. Se ha especulado con Jnum y Satis, que son dioses de la Primera Catarata. El lugar era periódicamente visitado por expediciones regias encargadas de la explotación mineral en los uadis cercanos. De esta ... (ver texto completo)
El templo de Debod se encontraba situado en la pequeña localidad que llevaba este nombre (Debod), en las orillas del río Nilo, próximo a la primera catarata, en la Baja Nubia, «país del oro», al sur de Egipto, muy cerca del lugar donde el Nilo corta al Trópico de Cáncer. Un poco más al norte, en la isla de Filé, se encontraba el gran santuario de la diosa Isis. El templo de Debod formaba indirectamente parte de ese santuario, aunque su culto estaba dedicado al dios Amón de Debod. Teológicamente ligado ... (ver texto completo)
Tiene una antigüedad de unos 2.200 años. Su núcleo más antiguo fue erigido bajo el faraón Ptolomeo IV Filópator, y decorado posteriormente por el rey nubio Adijalamani de Meroe hacia 200-180 a. C., dedicado a Amón de Debod ("Amani", en idioma kushita) e Isis. Posee importantes añadidos de época ptolemaica y romano-imperial (del siglo I a. C. al II d. C.).
El Templo de Debod fue un regalo de Egipto a España (año 1968), en compensación por la ayuda española, tras el llamamiento internacional realizado por la Unesco para salvar los templos de Nubia, principalmente el de Abu Simbel, en peligro de desaparición debido a la construcción de la presa de Asuán. Egipto donó cuatro de los templos salvados a distintas naciones colaboradoras: Dendur a los Estados Unidos (se encuentra actualmente en el Metropolitan Museum de Nueva York), Ellesiya a Italia, Taffa ... (ver texto completo)
El Templo de Debod es un templo del antiguo Egipto localizado actualmente en Madrid (España). Está situado al oeste de la Plaza de España, junto al Paseo del Pintor Rosales (Parque del Oeste), en un alto donde se encontraba el Cuartel de La Montaña (en el que se produjo un sangriento episodio de la Guerra Civil Española). Al ser trasladado a España, se situó de manera que conservase aproximadamente la misma orientación que en su lugar de origen, de este a oeste.
La riqueza de la colección del Metropolitano se debe en gran parte a las obras de arte encontradas, puesto que en aquel momento, el departamento de antigüedades de Egipto repartía los hallazgos con las misiones arqueológicas extranjeras. Pero se ha ido complementando con donaciones particulares, intercambios y copras durante todos los años de su existencia.
Cuando los egipcios regalaron a Estados Unidos el templo de Dendur por su colaboración en el rescate de los templos nubios inundados con la presa de Assuán, (al mismo tiempo que a nosotros nos otorgaron el de Debod), se construyó en el MET una estructura de cristal que protegiera al templo de la contaminación de la ciudad y para que contara con la humedad que necesita gracias a un lago artificial construido para su mejor conservación.
Además, otras dos salas en las que se encuentran una serie de pinturas murales de tumbas, templos, palacios etc., que nos proporcionan el placer de visitar los lugares egipcios en el propio museo. y ese esprecisamente el objetivo de esta serie de post, conocer egipto desde otros viajes y paises del mundo que visitamos.
El museo tiene tres pisos, y la colección egipcia se encuentra en el principal, a la derecha del hall central. Alberga unas 40.000 piezas colocadas por orden cronológico. Las salas de exposición muestran las piezas principales colocadas con gran belleza y detrás de estas salas hay unas habitaciones, llamadas estudios, con vitrinas atestadas de obras menos importantes. Así, el museo nos enseña su colección completa.
Sus salas abarcan desde tesoros de la antigüedad clásica, a pinturas y esculturas de casi todos los maestros de Europa, además de una gran colección de obras estadounidenses. Tienen desde arte de civilizaciones tan dispares como la africana o la asiática, hasta obras de la bizantina o la islámica. Ademas, el museo encierra grandes obras de arte europeo del siglo XIX, especialmente de los pintores impresionistas y post-impresionistas. Pero a nosotros lo que nos interesa en este post es el arte egipcio.
En nuestro último post de la serie “Arte egipcio en el mundo”, que venimos publicando estos días aquí, nos vamos hasta Nueva York. Porque en mitad de la ciudad de los rascacielos hay un rincón que ofrece una de las mujeres muestras de arte egipcio que podemos encontrar fuera del país del Nilo. Nos referimos al MET, uno de los más destacados museos de arte del mundo. Situado en la zona de Manhattan, su colección es de más de dos millones de obras de arte de todo el mundo.
Por ultimo, un detalle curioso a destacar, es el comportamiento que la mayoría de los habitantes o lugareños poseen frente a los animales muertos. Estos, no son enterrados o depositados en algún lugar donde luego serán quemados sino que son arrojados rápidamente al Nilo, sin importar su tamaño, como una forma de quitarlos del paso sin perder tiempo. Lamentablemente, esta clase de acciones refleja, para el visitante, una insalubre imagen a la hora de cuidar su recurso de agua mas importante.
Ahora, disminuyendo un poco mas nuestra mirada, podremos notar que Egipto también se encuentra habitado por otra clases de animales, los insectos, como por ejemplo las cucarachas, los escorpiones y los escarabajos, siendo estos últimos los mas abundantes y representados en la antigua cultura egipcia.
Por otro lado se destacan los cocodrilos, sobre todo en la región de Asuan. Allí, estas peligrosas bestias de gran tamaño suelen recorrer el Nilo a la vista de los turistas, como si de un habitante mas se tratara. Por si fuera poco, sus crías son comercializadas en el mercado, es decir, pueden ser adquiridas fácilmente como animales domésticos. Además, al transitar por la orilla también podremos apreciar hipopótamos, tortugas de caparazón blando y toda clase de aves.
También se encuentra el denominado burro o asno, mas conocido por la mayoría de los visitantes, razón por la cual no atrae mucho la atención, pero que a diferencia de otras regiones suele ser utilizado con mas frecuencia.
Sin lugar a dudas, en primer lugar se encuentra el camello. Aquellos turistas que no han conocido un animal de esta clase, suelen quedar sorprendidos al ver su tamaño lo cual resulta excelente para el comerciante egipcio quien rápidamente ofrece un paseo sobre el. El camello se adapta fácilmente a climas áridos y por esta razón suele ser utilizado como animal de carga y por supuesto, como un medio de transporte en Egipto.
Al igual que muchos países, Egipto posee sus animales autóctonos o, en todo caso, comunes de observar a la hora de transitar por las calles, los monumentos, y los mercados.
En cuanto a la tumba de Maya, todavía se especula si fuera la nodriza de verdad, otros apuntan a que fuese la esclava Kira, mientras que existen los que sostienen, que fuera la misma reina Nefertiti.
Este león ha sido el primer ejemplar embalsamado, sin duda por la coloración de sus huesos, similares a las de los demás animales allí encontrados, lo que indica, que fue momificado. Los antiguos egipcios, practicaban la momificación de animales masivamente, el león aparece en muchos textos egipcios y ha sido venerado, ya que para los egipcios, la figura del animal tenía sentido protector.
En el mismo sitio en la tumba de Maya aparece otro descubrimiento, nunca antes encontrado; la tumba consta de dos niveles, el de la capilla, en el que figuran relieves de la propietaria y el de las habitaciones funerarias, ocupadas por algunas tumbas de animales, pero sobre todo de gatos; es allí en una de las habitaciones contiguas, donde apareció, lo que en principio se pensó como un gato de proporciones desmedidas y que resultó ser un león, el cual yacía en el suelo, rodeado de otros felinos y ... (ver texto completo)
En la segunda de las cámaras, aparecen personajes cercanos y claves en la vida de Tutankamon. A la tercera de las cámaras no pudieron acceder, por miedo a que se derrumbase, es donde esperan encontrar la cámara funeraria con el sarcófago y la momia, para desvelar la verdadera identidad de Maya.
Akenaton tuvo seis hijas con Nefertiti, pero necesitaba un varón, para su sucesión en el trono, por lo que apuntan algunas fuentes Nefertiti, eligió a una de las esclavas más bellas, Kira, para su unión con Akenaton, de la que nació Tutankamon, Kira muere tras el parto y tiempo después su padre Akenaton, con lo cual el joven Tutankamon, pasa a ser rey. La nodriza, permaneció a su lado y fue enterrada cerca de Tutankamon, como personaje importante.
Esta tumba será la única en la que aparezca el rostro de Tutankamon y la única consagrada por entero a una mujer, que no pertenecía a la realeza, es aquí, donde se abren los interrogantes, sobre la madre real de Tutankamon.
En la primera de las tres cámaras, aparece una imagen tallada en piedra caliza de una joven dando de mamar a un niño, se trataba de Maya, la nodriza, con una inscripción que dice “Real nodriza, que alimentó el cuerpo de dios”, ese dios era el joven rey Tutankamon, las inscripciones jeroglíficas, llevan las palabras Tutankamon y Nebkheprure, nombre que adoptó el niño rey, con tan solo nueve años de edad, en 1333 antes de C.
Se dirigen al Bubasteion, cementerio de gatos, presidido por la diosa gata Bastet, es allí, dónde inesperadamente, hallan una tumba humana, a más de 20 metros de profundidad, rodeada de templos funerarios, dedicados a animales sagrados.
En 1996 una expedición francesa, a cargo del arqueólogo francés Alain Zivie, director del Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Francia, descubren varios hallazgos en el complejo funerario de Sakkara Seguido por su intuición, al descubrir años antes, la tumba de Aper-el, gobernador y visir de la provincia del norte, durante el reinado de Akenaton y su hijo Tutankamon, le lleva a la pista de que puede haber más tumbas de esa dinastía.