Es verdad que está haciendo mucho frio. Está todo precioso lleno de chorretes blancos, sobre todo si se ve a través de la
ventana. En la
calle no te dan ganas de pararte a contemplarlo, porque si lo haces te puedes quedar allí tieso y lleno de chorretes blancos. Esta semana que he estado fuera, en algún
pueblo de la provincia, he visto, en lo que la
niebla me ha dejado, algún paraje impresionante, pero cuando he vuelto a
casa, me picaban las piernas al entrar en calor, como cuando de pequeños estábamos
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