Hay cerca de mi
casa una peña (que no peñasco) de jóvenes, y se traen unas cantinelas que vaya vaya. Anoche a las tantas, una
joven o varias, cantando como una ola de rocío jurado, a pleno pulmón. La verdad, no lo hacía mal la chiguita, pero es que a esas horas no se aprecia la
música como se debiera. Tuvimos que cerrar la
ventana, y menos mal, porque esta
noche hemos pasado casi frío. Es que esto no hay quién lo entienda, ayer afixiadicoa como los pájaros y hoy con la rebeca.