En el 987, la nobleza francesa proclamó rey a Hugo Capeto. La razón principal fue que su feudo, centrado en París, era más bien débil, por lo que pensaron que no supondría una amenaza. Hugo fundó la dinastía de los reyes capetos, quienes lentamente y a lo largo de dos siglos recuperaron el poder mediante la creación de seguros caminos reales, engrandeciendo sus dominios, fomentando el comercio, y otorgando cartas reales a las nuevas ciudades y feudos. Aliándose con la Iglesia, los Capetos consiguieron ... (ver texto completo)