A pesar de su importante agricultura y del desarrollo de las artes, vista desde hoy la sociedad de los aztecas no parecía tener futuro. No aportaron ninguna tecnología significativa, ni ideas religiosas o teorías políticas de importancia. Esta civilización terminó repentinamente con la llegada de los españoles, a principios del siglo XVI. La sociedad azteca, afectada por enfermedades europeas transmitidas por los primeros comerciantes, se desmoronó definitivamente al enfrentarse a un pequeño ejército español equipado con armas de acero, armas de fuego y unos cuantos caballos. La crueldad de los aztecas contribuyó a su declive, ya que los españoles no tuvieron ninguna dificultad en contar con la ayuda de las otras tribus de México.