EL ALICANTINO BARRIO DE BENALÚA:
Cuadrícula de luz y de memoria, Benalúa despierta en la mañana, con el rumor de huertos en su historia y el sol entrando por cada ventana.
La plaza es el latido del obrero, refugio de palmeras y de charlas, donde el tiempo se vuelve más ligero y las prisas no logran alcanzarla.
Se respira el aroma del café, el eco del mercado en cada esquina, un barrio que mantiene viva la fe y al compás del trasiego diario se ilumina.
Cuna de fiesta, de "fogueres" y arte, orgullo ... (ver texto completo)
Cuadrícula de luz y de memoria, Benalúa despierta en la mañana, con el rumor de huertos en su historia y el sol entrando por cada ventana.
La plaza es el latido del obrero, refugio de palmeras y de charlas, donde el tiempo se vuelve más ligero y las prisas no logran alcanzarla.
Se respira el aroma del café, el eco del mercado en cada esquina, un barrio que mantiene viva la fe y al compás del trasiego diario se ilumina.
Cuna de fiesta, de "fogueres" y arte, orgullo ... (ver texto completo)