ALICANTE, ALACANT


Tendido
CUANDO EL SOL SE VA ESCONDIENDO
Cuando la tarde termina
en la ciudad de Alicante,
el corazón determina
vivir su ritmo arrogante.

Cuando el sol se va escondiendo
entre verdes palmerales,
un frescor viene corriendo
de mil formas naturales.

Alicante te seduce
con brisas primaverales,
y en el ambiente reluce
muchos signos siderales.

La tarde se va muriendo,
la noche llega al instante,
Alicante va sintiendo
una sensación brillante.

Noches que van reflejando
muchos ritmos especiales,
y Alicante va logrando
grandes centros comerciales.

La noche parece larga
en esta ciudad marina,
donde la tarde se alarga
al divisar su colina.

Dejar que la noche llegue
entre brisas marineras,
cuando la tarde se pliegue
no se asusten las palmeras.

Cuando el sol vuelva brillando
a la alborada del día,
Alicante va adornando
cierta buena sintonía.

Alicante de emociones
que hacen vivir la alegría,
esta ciudad da razones
que son de pura armonía.
G X Cantalapiedra
HAY FLORES EN ALICANTE
Hay flores en Alicante
que son dulzura encantada,
se ven en cualquier instante
mucha flor engalanada.

Flores que viven brillando
entre palmeras altivas,
alguna flor voy soñando
en mis noches más activas.

Alicante de sonrisas
con sus luces celestiales,
sus playas tienen las brisas
de calores naturales.

Hay flores que dan dulzuras
cuando las sientes al lado,
estas flores son culturas
de algún camino evocado.

Flores llenas de colores
por ramblas alicantinas,
lugares que dan amores
en las horas más divinas.

Estas flores de Alicante
que temen el frío invierno,
tienen un brillo elegante
con un corazón muy tierno.

Cuando la tarde termina
las flores se van guardando,
hay gente que la elimina
creyendo que va a ir gozando.

Dejar que las flores brillen
con ese sentido bueno,
puede ser que las humillen
al querer darlas veneno.

Flores que vivo admirando
en jardines de Alicante,
el sol las viene animando
para tenerlas delante.
G X Cantalapiedra.
CAMINAR POR ALICANTE
Los caminos de la vida
tienen siempre sus problemas,
Alicante es elegida
para romper los esquemas.

Cuando las flores suspiran
entre brisas marineras,
hay mentes que hasta se giran
pensando en dulces esperas.

Caminar por Alicante
con sueños de primavera,
es notar cualquier instante
alguna rosa a tu vera.

Las sensaciones se viven
de algunas sufridas sendas,
y en Santa Cruz se perciben
como las bonitas prendas.

Alicante de senderos
con claridad altanera,
donde muchos marineros
tienen vida aventurera.

El corazón va notando
colores que el alma espera,
y las olas van formando
una arena placentera.

Vivir la vida sin prisa
esta ciudad te sosiega,
el mar despide una brisa
que cualquier pena se pliega.

Alicante de emociones
puede cambiar tus esquemas,
nadie sabe las razones
de quitar ciertos problemas.

El sol con sus claridades
viene marcando veredas,
donde se viven verdades
en las grandes arboledas.
G X Cantalapiedra.
QUIEN DICE QUE EN ALICANTE
Quien dice que en Alicante
tienes las horas marcadas,
puede ser que su semblante
busque frases condenadas.

Quien diga que en Alicante
no vio rosas delicadas,
debe mirar a otra parte
en sus rutas mal andadas.

Quien dice que en Alicante
hay palmeras desterradas,
se nota que es arrogante
por sus frases trastocadas.

En esta tierra de flores
entre palmeras sagradas,
se pueden lograr amores
en las tardes encantadas.

Alicante tiene flores
y mujeres muy cuidadas,
esta tierra da candores
en las pasiones privadas.

No sé qué tiene Alicante
para lograr las caricias,
es lo mismo que un sedante
que siempre deja delicias.

La claridad de esta tierra
deja sueños anhelados,
que la memoria no entierra
y los presiente añorados.

Claridades levantinas
con olores marineros,
que hacen bellas sus colinas
a muchos aventureros.

Pisar tranquilo Alicante
por los bonitos paisajes,
es lograr de buen talante
ver el Puerto y sus anclajes.
G X Cantalapiedra.
LA ALBORADA EN ALICANTE
La noche se va acabando
con la bonita alborada,
Alicante está notando
ver su ciudad encantada.

Vienen sus brisas marinas
envueltas con la alborada,
y miramos las colinas
con claridad anhelada.

La claridad da reflejos
que suelen dejar la calma,
nada nos parece lejos
al ver la ciudad con alma.

La alborada en el Castillo
con sus piedras adornadas,
y el mar lanzando su brillo
sobre laderas marcadas.

La alborada en Alicante
con sus grandes claridades,
el sol parece arrogante
y quiere dejar verdades.

Silencios de la alborada
sobre la ciudad dormida,
Alicante es añorada
a la vez que distinguida.

Se va rompiendo la noche
cuando llega la alborada,
nadie quiere poner broche
a la claridad llegada.

Alicante no es derroche
de claridad admirada,
tan solo se va la noche
cuando llega la alborada.

Se acarician las palmeras
abrazando la alborada,
ellas no quieren quimeras
en esta tierra adorada.
G X Cantalapiedra,
SE FUE BUSCANDO UNA FLOR
Se fue buscando una rosa
por las calles de Alicante,
en su tarde silenciosa
quiso sentirse elegante.

Era una flor armoniosa
que le marcó su talante,
sin ser la rosa dichosa
de la ciudad de Alicante.

La tarde se fue deprisa
sin explicar su lenguaje,
el mar nos dejó la brisa
de tan bonito paisaje.

Soñaba con ver de nuevo
aquella flor expectante,
llevaba en su pecho fuego
de aquel calor de Alicante.

Miradas al horizonte,
siempre soñando un instante
que su amor fuera el resorte
de su vida en Alicante.

Sin encontrar a su amor
con la ciudad por delante,
a veces notó el candor
que se vive en Alicante.

Cuando miró las palmeras
acariciando la tarde,
quiso ver las primaveras
y ver el sol que allí arde.

Cuando regresó la noche
por las ramblas de Alicante,
su mente se hizo el reproche
de no querer ser constante.

Aquella flor que soñaba
siendo mujer elegante,
el supo que la adoraba
en aquel sufrido instante.
G X Cantalapiedra.
ALICANTE CON LA LUZ DEL MEDITERRÁNEO
Alicante es elegante
lo dicen los marineros,
que la ven fresca y brillante
con signos aventureros.

Como una novia bonita
que la recibe su amante,
es esa flor exquisita,
hoy la ciudad de Alicante.

No vale buscar más rosas
por ramblas y palmerales,
veras las horas dichosas
en sus calles más normales.

La luz del Mediterráneo
brilla sobre sus colinas,
en invierno ves verano
con las horas más divinas.

La Plaza de Los Luceros
revive mil fantasías,
sin buscar los agoreros
que rompen sus melodías.

La luz dejando sus brillos
por esos bellos paisajes,
donde los pueblos sencillos
ya no quieren vasallajes.

Siento la luz en mis ojos
rellenos de sintonía,
sin querer verles tan rojos
que provoquen agonía.

Claridades del destino
sin ver a nadie arrogante,
queriendo el hilar tan fino
que admiro siempre Alicante.

Luz que brilla en la mañana
sobre el Postiguet altivo,
Alicante es vida sana
donde se vive el festivo.
G X Cantalapiedra.
EL FRÍO CORRE ALICANTE
Entre veredas perdidas
y algún barco más distante,
el frío deja elegidas
ciertas playas de Alicante.

Vientos venidos del Norte
con sus brisas heladoras,
no precisan pasaporte
para dañar muchas horas.

Este Alicante sencillo
lleno de luces brillantes,
el frío deja ese brillo
de ver las playas distantes.

Corren los vientos celosos
por las Ramblas de Alicante,
rompiendo sueños gozosos
en cualquier penoso instante.

Viene el viento machacando
las palmeras levantinas,
y el mar se queda mirando
divisando las colinas.

Estos días del invierno
el corazón se lamenta,
nunca este frío es eterno
aunque parezca tormenta.

Las arenas van volando
en playas alicantinas,
el invierno va dejando
penas sobre sus cortinas.

Este enero congelado
viene por las dos Castillas,
es un tiempo no apreciado
que no deja maravillas.

Enero se ira pasando
con sus malas letanías,
y Alicante va mostrando
algunas noches muy frías.
G X Cantalapiedra.
SOLEDADES DE ALICANTE
Hay soledades buscadas
que llegan en el silencio,
y soledades formadas
al recibir un desprecio.

Si llegan las soledades
sin esperar su llegada,
conocerás las verdades
en la fría madrugada.

Soledades de palmeras
que tienen cansado el alma,
quizá con las primaveras
su gruñir se quede en calma.

Alicante teme al frío
de la dura madrugada,
hay soledades sin río
en la noche destemplada.

Hay soledades sin besos
con clamores de esperanza,
la soledad con regresos
siempre tiene buena danza.

Soledades que se pierden
buscando nuevos destinos,
cuando las penas se encienden
sientes diferentes signos.

Soledades levantinas
aferradas al destino,
nadie las ve tan divinas
ni quiere su desatino.

Soledades de las noches
donde brillan los luceros,
que nadie las ponga broches
ni las hablen de dineros.

Soledades sin tapujos,
soledad cuanto te quiero,
los amores son de lujos
si el amor es verdadero.
G X Cantalapiedra.
LAS PALMERAS DE ALICANTE
Con sonrisa permanente
y su semblante marcado,
son ese tan buen ambiente
de un Alicante encantado.

Las palmeras de Alicante
son un símbolo adorado,
sus palmas nos dan el cante
de un sentimiento buscado.

Tienen la luz reluciente
sin que el sol las haga daño,
las suele mirar la gente
en cualquier fecha del año.

Palmeras llenas de vida
en lugares destacados,
no existe ruta perdida
con amores anhelados.

Las palmeras de Alicante
siguen sembrando pasiones,
alguna se ve arrogante
marcando sus conclusiones.

El sol calienta sus palmas
entre rayos decorosos,
ellas conocen las calmas
de los momentos dichosos.

Palmeras con sus caricias
en los más bellos jardines,
algunas hacen delicias
entre distintos confines.

Alicante de palmeras
que hacen las ramblas mejores,
animando primaveras
con sus brisas y temblores.

Palmeras de La Explanada
con sus vientos marineros,
es la ruta más soñada
de algunos barcos veleros.
G X Cantalapiedra.
EN LA COSTA DE LEVANTE
En la costa levantina
mejor dicho en Alicante,
el frío marca rutina
con su sentido arrogante,

Estas fechas del invierno
que suelen dar mal talante,
no saben que es el infierno
ni respetan a Alicante.

Esas brisas invernales
llenas de gripes constantes,
algunos las ven normales
en los sufridos instantes.

La costa se ve metida
entre vientos invernales,
y alguna senda perdida
cuenta los sueños fatales.

Este enero viene frío
corriendo los arrabales,
va dejando escalofrío
entre sus malos modales.

La gripe viene corriendo
no respeta palmerales,
a veces llega exigiendo
llenar camas de hospitales.

Esa costa levantina
donde el sol brilla a raudales,
no precisa medicina
con calores naturales.

Vientos llegados del norte
vienen marcando distancia,
no precisan pasaporte
ni predicar elegancia.

Llegan corriendo la costa
en las noches solitarias,
y la gripe se ve angosta
con horas estrafalarias.
G X Cantalapiedra.
EL MES DE ENERO EN ALICANTE
Las flores siguen brotando
en Las Ramblas de Alicante,
con sus colores brillando
en un ambiente elegante.

Las brisas del mes de enero
tienen vientos invernales,
lamentando que el dinero
tenga sombras naturales.

Alicante de sonrisas
en sus playas mañaneras,
donde notas ciertas brisas
de las sendas marineras.

Palmeras que son testigos
de los vientos invernales,
que aquí no son los castigos
ni cierran muchos portales,

Primavera de Alicante
en estos meses de invierno,
donde el sol más arrogante
presume de ser más tierno.

Playas que siguen brillando
con sus olas levantinas,
donde se va divisando
lo bello de sus colinas.

Este enero delicado
con promesas incumplidas,
va en Alicante dejando
muchas horas elegidas.

Que brille la luz radiante
con esa fuerte energía,
y que se note Alicante
con su buena sintonía.

Las brisas del mes de enero
siempre suelen dar porfía,
y el poderoso dinero
quiere mandar cualquier día.
G X Cantalapiedra.
ALICANTE EN DÍAS COMO ESTOS
Cuando el Sol pega con fuerza
sobre las altas palmeras,
el clima siempre se esfuerza
en soñar con primaveras.

Alicante de bandera
marcando temperatura,
ciudad que siempre te espera
sin querer dar amargura.

Cuando el Sol sale brillando
sobre sus playas queridas,
la vida se va notando
entre misiones cumplidas.

Días de luces brillantes
que apetecen ser vividos,
en muchos de los instantes
vives sueños elegidos.

Ramblas sembradas de flores
entre brisas marineras,
Alicante tiene amores
con miradas altaneras.

Calles que marcan destinos
y que las gentes veneran,
vives momentos divinos
soñando con lo que quieras.

Alicante te da sueños
con madrugadas floridas,
sin ver jamás los empeños
ni las tristes despedidas.

Cuando los calores brotan
sobre las suaves arenas,
hasta parece que flotan
para borrarnos las penas.

Alicante de destino
sin tapujos ni cadenas,
no vale ser adivino
cuando las horas son buenas.
G X Cantalapiedra.
ALICANTE ESPERANDO A LOS REYES MAGOS.
En el cinco de Enero
ciertos Reyes venían,
publicando un te quiero
que los niños querían

Eran sueños y anhelos,
entre frases queridas,
conociendo los vuelos
de sus noches perdidas.

Alicante esperando
esa fecha imprimida,
que los niños soñando
la perciben sentida.

Entre brisas marinas
los camellos desfilan,
y se ven las colinas
que los Reyes perfilan.

Esta noche de Reyes
entre rutas erguidas,
no sabremos de leyes
ni de fuerza elegida.

Llegaran a las casas
de ventanas sencillas,
y por muchas terrazas
dejarán maravillas.

Esta noche soñando
las palmeras altivas,
se verán abrazando
estas fechas festivas.

Regalando juguetes
en las noches activas,
pisaran los templetes
que a las gentes motivan.

Alicante esperando
esta fiesta bonita,
y algún niño pensando
ve su tierra exquisita.
G X Cantalapiedra.
5 -1 -2019.
SOÑANDO CON ALICANTE
Desde distintos destinos
soñamos con Alicante,
cada cual busca sus signos
de una manera constante.

Sin temores ni lamentos
pensamos en Alicante,
olvidando sufrimientos
que se borran al instante.

Soñamos con bellas flores
entre palmeras hermosas,
donde se viven amores
en las horas más dichosas.

Sueños que cruzan caminos
buscando nuevas razones,
entre viejos adivinos
que pregonan sensaciones.

Soñando con claridades
viendo las viejas palmeras,
que pueden decir verdades
y hacer cortas las esperas.

El despertar de los sueños
en un terreno distante,
es vivir tiempos risueños
al pensar en Alicante.

Cuando los sueños se alejan
sin aclarar sus pasiones,
parece que te acomplejan
rompiendo tus ilusiones.

Quiero soñar con palmeras
viendo las olas delante,
con calor de primaveras
en la ciudad de Alicante.

Cuando sueñas los placeres
que la vida puede darte,
piensas que existen mujeres
que son la flor de Alicante.
G X Cantalapiedra.