La Crisis IV.
He oido decir, he leido estos dias, que del debate sobre el Estasdo de la Nación, celebrado el pasado martes, pueden sacarse algunas conclusiones: una de ellas es la ingenuidad con la que el Gobierno central actuó desde un principio ante la crisis. La infravaloración de la gravedad, estensión y duración de la misma llevaron al ejecutivo a tomar una serie de medidas con las que como ciudadano de a pie podría estarse de acuerdo pero que analizadas a corto plazo pueden ser duramente criticables en cuanto a su grado de eficacia. Como no estar de acuerdo con la ayuda de los 450 euros para fomentar el consumo y paliar la perdida de poder adquisitivo, pero claro siempre que se hubiera hecho de forma selectiva y solo a coletivos realmente afectados y mas desfavorecidos. Como no puede parecer bien la ayuda a la mujer que tiene un hijo si hasta desde los gobiernos autonómicos se imitó y se incremento o complemento esta ayuda. Que decir de las ayudas para la compra de un automovil que tanto han echo crecer la demanda y tanto han incrementado las ventas de los concesionarios. O caso se puede negar la necesidad de crear un fondo de 50.000 millones para ayudar a la banca. Y a caso ¿no produjo efectos a corto plazo la dotación del plan E de ayuda a los ayuntamientos para la creación de empleo immediata?.
Pero todas estas y la mayoria del resto de medidas tomadas han tenido una eficacia limitada y acotadas en un plazo de tiempo corto. Siendo la mayoria de ellas de un pronunciado corte social, son propias, y por ello exigibles, de un gobierno de signo como el partido que lo sustenta. Pero mirando a medio y largo plazo tambien se puede deducir que han sido un coadyuvante necesario que ha formado parte junto a otros de la creación de la deuda publica que hoy se nos exige que reduzcamos. Si bien la existencia de deuda pública no es criticable en sí y menos aún cuando tenga su origen en la existencia de medidas sociales, es necesario reequilibrar la balanza de gastos e ingresos maxime cuando es uno de los compromisos que se adquieren cuando se entra a formar parte del club europeo. Ahora bien, cuando se ha estado generando deuda pública para fomentar la actividad económica y cuando el sector público ha sido cuasi el único generador de empleo en este último periodo, pretender reducir la inversión publica y que esto no incremente el número de desempleados, parece algo irrisorio.
He oido decir, he leido que la reforma laboral que en esto momento se encuentra en tramite parlamentario tiene como principal argumento la reacctivación del mercado laboral y claro, uno no entiende de estas cosas pero la gente de la calle no cree que este sea su objetivo. Hasta ahora parece que el contenido mas impopular es el abaratamiento del despido y la ampliacion del periodo de vida laboral, aunque se cree que existen en su articulado otras medidas mas perjudiciales para los trabajadores como son todas aquellas que pretenden modificar la negociación colecctiva, la eficacia de los convenios colectivos, su ambito de aplicación y el descuelgue del mismo de las empresas en determinados supuestos.
En cuanto al abaratamiento del despido cabría pensar que nuestra legislación laboral, que emana principalmente del Estatuto de los Trabajadores del 81, es heredera de una concepción paternalista que recojida en el Fuero del Trabajo pretendía un supuesto proteccionismo frente a un total desamparo de derechos laborales y sindicales de los trabajadores en el anterior regimen. Entendiendo la indemnización por despido como una forma de paticipación del trabajador en las plusvalias generadas durante su prestación de servicios en una empresa, su reducción no puede verse de otro modo que el recorte de derechos de una parte para favorecer a otra. Muchas horas de trabajo y lucha han dedicado los tan criticado ahora representantes sindicales a la consecución de derechos como este para que sean borrados de un plumazo y se mantenga impasibles ante ello. En una sociedad aparentemente desclasada como la occidental el abuso de las clases dominantes sobre las mas desfavorecidas no puede ejecutarse impunemente sin que se de una respuesta adecuada......
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