Apenas si pudía aguantar
las ganas de llorar,
cuando asida a mi brazo
llevaba a mi hija al altar.
Cuánto la voy a extrañar porque ella, desde chiquinina, era un remolino que no paraba. Mitad de mi otra mitad (es gemela) que formaban juntas un todo en nuestro hogar, desde ya, se nota su ausencia. Alegre, con genio pero de corazón grande y noble como ella sola, estaba esplendorosa vestida de novia. Es guapa y tiene tipo la condená. Se nota que la mitad de la sangre que corre por sus venas, es ... (ver texto completo)
las ganas de llorar,
cuando asida a mi brazo
llevaba a mi hija al altar.
Cuánto la voy a extrañar porque ella, desde chiquinina, era un remolino que no paraba. Mitad de mi otra mitad (es gemela) que formaban juntas un todo en nuestro hogar, desde ya, se nota su ausencia. Alegre, con genio pero de corazón grande y noble como ella sola, estaba esplendorosa vestida de novia. Es guapa y tiene tipo la condená. Se nota que la mitad de la sangre que corre por sus venas, es ... (ver texto completo)
¡Que bonito! ¡Qué bonito! ¡Qué bonito! "REALITO"... Como no es lo mismo una hija que un hijo... La protagonista sigue siendo la novia, que es la que realmente está guapa... el novio es un buen señor, que algunas veces hasta lo visten de difraz; perdón: frac. Ya pasó todo... y a esperar la "condecoración". SALUDOS.