Mensajes de ALCONCHEL DE LA ESTRELLA (Cuenca) enviados por Qnk:
Sabuesos, mastines y perros de pastor son usados para estas misiones, eligiendo las razas según el terreno, la climatología y las características dominantes de las regiones en las que desarrollarán su trabajo.
Sin embargo, la resistencia, dureza, decisión y temperamento son facultades más comunes en determinados tipos.
Canes de rescate y salvamento
El sentido del olfato resulta primordial en aquellos animalitos que hayan de dedicarse a la localización de personas extraviadas en la naturaleza, sepultados por aludes o que han podido sufrir algún tipo de accidente, y casi todas las razas caninas pueden en principio cumpllr este requlslto.
El adiestramiento exige una larga y paciente estancia de los candidatos en escuelas especiales dirigidas por auténticos profesionales, que irán paso a paso seleccionando los animales más aptos.
Cualquier perro, bastardo o de pura raza, puede llegar a ser un magnífico guía, pero insistimos en los mayores porcentajes alcanzados por las razas antedichas.
Las hembras son más utilizadas que sus compañeros en tan abnegada labor, que precisará una compenetración perfecta con el dueño, ya que estos animales no pueden reaccionar por sí mismos a estímulos exteriores y deben ignorar todo lo que no sea la seguridad del amo.
Perros lazarillos
Una de las más duras y bellas tareas que asume el mejor amigo del hombre es la guía o custodia de invidentes. Pastor alemán y labrador retriever son las razas que dan mayor cantidad de animales 'lazarillos', pero hay que tener en cuenta que de cien ejemplares sólo cinco o seis llegarán a terminar sus 'estudios' suficientemente preparados para poder acoplarse posteriormente a su nuevo amo.
Adiestramientos Especiales
Auxiliares valiosos e insustituibles
La plasticidad y docilidad en el carácter del perro, junto con su proverbial fidelidad hacia el amo, ha permitido a lo largo del tiempo la utilización de estos animales en tareas sumamente delicadas e importantes. Sin embargo, no todos los ejemplares, independientemente de la raza, son aptos para aprovechar las enseñanzas de cada tipo de adiestramiento, y mucho menos serán capaces de alcanzar el 'doctorado' en disciplinas especiales, si bien las constantes de carácter equilibrado y genio de ciertas razas aseguran porcentajes más elevados de éxito respecto a la dedicación que les será encomendada. ... (ver texto completo)
Este defecto debe achacarse a un entrenamiento defectuoso y puede ser corregido a base de paciencia.
Otra de las metas complementarias para estos canes consiste en el trasporte suave, pero firme, de las piezas hasta el lugar donde aguarda el cazador. La boca dura, que lleva a los canes a morder la pieza, incluso llegando a destrozarla, es un defecto muy grave, que puede haberse contraido al no iniciar la enseñanza con objetos inanimados o animales muertos. Las presas vivas tienden a moverse espasmódicamente, por lo que los perros, impidiendo que escapen, muerden y muerden hasta ematarlas
Aunque hasta los trece o catorce meses de edad no podemos esperar que el perro de cobro comience su especialización ya desde los seis u ocho meses, será conveniente foguearle en las jornadas venatorias, a ser posible, acompañando a un colega veterano, de buen oficio y mayor experiencia.
Los jóvenes perritos pronto se habitúan a considerar la persecución y alcance de la bola emplumada como un deporte gratificante y consustancial con sus propias inclinaciones. Un paso más adelantado que ya debe tratarse como fase inicial del entrenamiento serio, es el lanzamiento de un objeto adecuado, que el animalito a la carrera atrapará entre sus dientes y nos traerá alborozado. Sin embargo, para los retriever y otras razas de cobro, no debemos volver a lanzar el señuelo inmediatamente, sino recogerlo ... (ver texto completo)
Cuando los cachorros han sido separados de la madre, desde la edad de los dos meses, puede invitárseles a jugar con un señuelo forrado de plumas y otro construido con piel de liebre o conejo. Estas falsas piezas se atan con un largo cordel del que podemos ir tirando con movimientos bruscos, pero no muy fuertes, imitando los saltos y revoloteos de un animal silvestre certeramente herido por los disparos del cazador.
Las etapas de la enseñanza
Las facultades innatas de estos canes requieren muy poco esfuerzo por parte del adiestrador. Sin haber sido enseñados los
ejemplares de este grupo reaccionarán en el campo tal como de ellos se espera. No obstante, la facilidad natural para el desempeño de un cometido permite cotas de especialización sorprendentes, fruto del trabajo cotidiano entre el cazador y su auxiliar.
De temperamento dulce, muy adiestrables y trabajadores, los Labrador retriever no sólo gozan la merecida fama de codearse entre los mejores animales capaces de conseguir entre la fronda y llevar a su propietario los frutos de una jornada cinegética, sino que han sabido convertirse en auxiliares valiosísimos de los seres humanos para tareas muy especializadas como el salvamento o la guía de invidentes, perros lazarillo.
Adiestramiento Razas de Cobro
Precisión, belleza y rapidez
Tal vez sean los atributos más adecuados para sintetizar la labor de un buen perro de caza, especializado en la recuperación de las piezas y su entrega al dueño. Generalmente suelen combinarse en numerosas razas la aptitud para señalar el animalillo escondido, la muestra, con la tenacidad en la captura de la presa ya abatida, que especificamente se denomina cobro. Curly coated retriever, Flat coated retriever, Golden retriever y Labrador ... (ver texto completo)
El ejercicio continuo, pero suave y progresivo antes de la prueba de fuego, puede ir corrigiendo paulatinamente los pequeños defectos y ayudará a compenetrar hombre y perro en la singular aventura de la caza a mano.
Conseguidas, aunque no excesivamente pulidas, las posturas de denuncia de la pieza se impone la salida a la naturaleza y los primeros pasos de la verdadera tarea de estos fieles amigos. Casi todos los ejemplares jovenes, poco 'fogueados', tlenden a alejarse excesivamente de su amo que no podrá observar la muestra, permitiendo así la huida del animal acosado. Mediante una correa extensible atada a un collar corredizo se obligará al fogoso perro a mantenerse a la distancia adecuada, ... (ver texto completo)
El adiestramiento puede comenzar en fincas de 'caza artificial', soltando animales 'de granja' y observando las reacciones del can hasta que éste fija la estampa inmóvil a la distancia correcta y de manera diferenciada, incluso, según la especie de la pieza.
La predisposición natural hacia la muestra ha de ser lógicamente potenciada, sucesiva y pacientemente. Los perros muy 'finos' son capaces de sentir la presencia de las bestezuelas silvestres a distancias considerables, así como detectar pequeños roedores o pajarillos que no son objeto de las ansias cinegéticas del deportista.
Desde muy jóvenes, casi cachorros, los pequeños cazadores irracionales deben ejercitar su olfato, sentido imprescindible en la propia naturaleza. Cuando captan 'dos vientos' de la eventual presa quedan inmóviles con la cabeza apuntando al lugar que albergue al animal silvestre y, según las razas, con una mano 'levantada' y la cola rígida horizontal. Estas posturas, lamadas con mayor propiedad 'muestras', son algo innato en los canes que, de forma espontánea, reaccionan ante el estímulo olfatorio. ... (ver texto completo)
Adiestramiento específico de canes de muestra
Las variedades caninas más empleadas para señalar al cazador la presencia del ave escondida entre las hierbas o matojos, suelen ser aptas también para efectuar la recogida del animal abatido y llevarlo a manos de su dueño, pero esta es otra especialización totalmente distinta a pesar de que frecuentemente se aúnen en el mismo perro.
El perro fue adaptando su morfología y estructura a las funciones que sus amos le encomendaron y, por ende, los canes cazadores se fueron especializando hasta que la aparición y uso común de las armas de fuego origina una auténtica revolución en el mundo cinegético. Cualquier presa, antes inaccesible, se sitúa a 'tiro' a largas distancias.
A lo largo del tiempo, el desarrollo de las sociedades humanas, la industrialización y tecnificación de agricultura y ganadería, así como la degradación galopante de las áreas naturales, ha convertido la caza en un deporte o una diversión que, sin embargo provoca en el hombre un sentimiento de triunfo sobre las fuerzas naturales, como en los tiempos paleolíticos, cuando el cobro de las piezas significaba algo tan ... (ver texto completo)
La identificación del territorio 'a proteger' queda establecida en los límites de la valla que recorrerán por su interior cuando sean liberados de los jaulones en sus turnos correspondientes.
Conseguida la obediencia fulminante, debe intentarse el rehusado de alimentos y golosinas, pues a través de cebos envenenados podrían intentar algunos desaprensivos deshacerse de los insobornables guardianes. Esta fase, no demasiado complicada, exige que el alimento sea servido siempre en el mismo lugar y por un grupo reducido de personas familiares para el can. El auxilio del veterinario es absolutamente imprescindible, ya que ha de preparar eméticos o vomitivos de acuerdo con el peso del perro, que se ocultan en albóndigas de carne y se dejan abandonados en el itinerario que recorra o le son ofrecidos por extraños. Al tragar estos 'manjares' el perro detecta la sustancia amarga o que le produce arcadas y asocia el consumo de golosinas no incluidas en su dieta con la sensación desagradable. Repitiendo este proceso llegará el día que el perro no acepte nada y reaccione violentamente contra el 'inductor' que le ofrece los cebos. ... (ver texto completo)
Fases obligadas de la enseñanza
Como ya se ha citado, el pilar básico sobre el que gira la enseñanza inicial para la guardería es la obediencia ciega a las órdenes del dueño o cuidador. Congelar con un gesto o una voz un ataque ya iniciado no es, en absoluto, tarea sencilla. Los perros de guardería no deben ser jamás peligrosas fieras, sino instrumentos manejables que puedan proteger propiedades y personas, pero nunca agredir gratuitamente, ni con ferocidad.
A pesar de las advertencias carteles y medidas de seguridad que se tomen, siempre ha de reducirse el riesgo del accidente mediante un adiestramiento riguroso en obediencia del can o los canes dedicados a esta actividad.
En lugares visibles desde el exterior, cada veinte o veinticinco metros sobre la verja o vallado, así como en las puertas, se situarán carteles de aviso de la existencia de perros peligrosos con siluetas internacionalmente reconocidas.
Guardería de viviendas unifamiliares e instalaciones valladas
Si para todas las razas es preceptivo y aconsejable la vacunación y desparasitación periódica, en el caso de los perros de guardería, esta medida es absolutamente imprescindible por las posibles consecuencias que una herida producida por el animal pudiera causar en una persona además del inicial traumatismo. Por otra parte, y no nos cansamos nunca de aconsejarlo, debemos contratar un seguro de responsabilidad civil, que cubra razonablemente los virtuales daños materiales causados por nuestro pupilo en un accidente. No hay que olvidar que el propietario es responsable ante la ley de las acciones de su perro. ... (ver texto completo)
Adiestramiento Perros de Guarderia
Condiciones del perro guardián
El apego de los canes hacia sus dueños, así como el territorio que consideran de su círculo propio, ha sido potenciado por la selección artificial hasta depurar numerosas razas de 'guardería' que, en muchos casos, tienen en sus venas sangre de perros de pastor. La 'inteligencia', obediencia al dueño, rapidez, potencia y capacidad agresiva son condiciones necesarias que han de aglutinar estos nobles animales. La función primordial de estos guardianes irracionales es la disuasión y la advertencia, que, solamente en casos límite, pasará al ataque como última solución. Lógicamente la talla, peso y dentadura de estos canes, deben tener unas medidas y potencia mínimas que les faculten para cumplir su cometido. ... (ver texto completo)
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Saludos y a la carga.
La serenidad y conocimiento de los amos, deberá distinguir la escaramuza eventual de la rarísima 'pelea verdadera' poniendo coto a esta última, si fuera necesario, pero dejando que los propios animales arreglen sus asuntos cuando no exista riesgo para su integridad física.
Es lógico, sin embargo, que todos los canes de la vecindad establezcan un orden jerárquico dirimido a veces con 'los recién llegados' mediante pequeñas disputas o 'revolcones'.
Las reuniones, sobre todo nocturnas, de dueños de perros, que a la misma hora salen de sus casas para pasear, suelen convertirse en agradables tertulias de amigos, que no podemos disfrutar si nuestro animal es agresivo o desobediente.
Utilizando la traílla se combinará este adiestramiento elemental para el paseo parándonos en seco o girando a derecha e izquierda de forma que el animalito se habitúe a circular correctamente por la calle.
Este tipo de aprendizaje, ha de iniciarse desde que el cachorro cumple los tres meses, pero muy suavemente, alternándolo con grandes períodos de 'libertad' que se irán amoldando, de forma que el perro libre ejecute los mismos ejercicios y acompase su andar al de sus amos.
Tanto sujeto por la traílla, como suelto en los lugares en que esté permitido por las leyes municipales, el can deberá siempre obedecer prestamente las órdenes de su amo. Estas enseñanzas, difíciles, con cierta frecuencia han de sustentarse en el reflejo instantáneo a la llamada. Con esta base ineludible, se acostumbrará a pasear con el animal atado muy corto a la izquierda de la persona y tirando suavemente si intenta adelantarse o lo que es mejor dando en su hocico un ligero 'papirotazo' con ... (ver texto completo)
Libertad y obediencia
Es un binomio muy difícil de conseguir con determinados ejemplares de perros que, independientemente de la raza, se obstinan en tirar de su dueño si van atados con la correa o se escapan de él molestando a otros canes, entablando peleas o cruzando peligrosamente las calles con riesgo para su propia vida y lo que es peor, siendo, a veces, causantes de accidentes de circulación.
En cualquier caso, el propietario ha de dedicar bastante tiempo a esta actividad en la que generalmente establece lazos de amistad con otras personas que se reúnen en algún parque o descampado próximo a la zona urbana de residencia. Las dos o tres horas diarias de paseo con buen o mal tiempo, de día y de noche, serán ratos inolvidables, de gozo y comunicación con nuestro perro o, por el contrario, auténticos suplicios en los que evitaremos el encuentro con otras personas y canes, estando además ... (ver texto completo)
No solamente los canes de ciudad, sino también aquellos que en el campo dedican su vida útil a la guardería y vigilancia de viviendas o propiedades rurales, se sienten o parecen mostrarse especialmente alegres cuando su amo les dedica unos minutos para deambular por áreas abiertas, parques o zonas silvestres. Estos momentos que, por supuesto, no son tan necesarios para los perros ... (ver texto completo)
En algunas razas agresivas supone un éxito que a una voz del adiestrador los animales permitan impasibles el manoseo y apertura de las fauces por un extraño, aunque de él dependa el ansiado título.
Superadas estas difíciles, aunque parezcan sencillas metas, habrá de completarse el adiestramiento de las futuras estrellas con la docilidad ante el posible examen de su dentadura o anatomía por parte de algún miembro del jurado.
Los animales muy fogosos o temperamentales deben ser 'desfogados' antes del concurso con carreras y ejercicios moderados que 'ahormen' sin agotar al ejemplar.
Para este ejercicio se requiere una práctica repetida del mismo en condiciones similares a las del acontecimiento, es decir, con otros perros, a veces menos educados e incluso agresivos.
La carrera armónica, con el paso adecuado en cada raza, sujetos por la traílla del paseador o adiestrador, es otra de las pruebas de fuego capaz de descalificar magníficos animales poco habituados a estas exhibiciones.
La perfección en la inmovilidad y sucesión de actitudes 'interesantes' marca de inmediato una diferencia a su favor, ya que los jueces no suelen apartar la vista de los apolos caninos.
Conseguida la indiferencia, ha de pasarse al capítulo de la pose, que debe adoptar el eventual campeón nada más entrar en el ring o superficie de exhibición.
Las clases deben iniciarse entre diferentes animales, que preferiblemente deben cambiarse para que no se familiaricen con sus competidores.
Esta indiferencia con el resto de los perros es la parte más difícil en estas lecciones, que muchos animales no pueden llegar a superar.