“PIÉNSATELO”
En el comedor de su vivienda de Hoyo de Manzanares, la voz de su esposa retumbo, Si piensas subir al Picazo, “piénsatelo”. El marido con 78, años, hizo mutis, se calló, pero su amigo de siempre, no pudo acudir, tenía un resfriado grande del día anterior, y se quedó en su cama, para curárselo. El hombre ni corto ni perezoso, se lanzó a la conquista de aquel alto de la sierra. Eran las once y media de la mañana, del mes de noviembre, más aquel hombre con su fuerza de siempre, se decidió ... (ver texto completo)
En el comedor de su vivienda de Hoyo de Manzanares, la voz de su esposa retumbo, Si piensas subir al Picazo, “piénsatelo”. El marido con 78, años, hizo mutis, se calló, pero su amigo de siempre, no pudo acudir, tenía un resfriado grande del día anterior, y se quedó en su cama, para curárselo. El hombre ni corto ni perezoso, se lanzó a la conquista de aquel alto de la sierra. Eran las once y media de la mañana, del mes de noviembre, más aquel hombre con su fuerza de siempre, se decidió ... (ver texto completo)