No obstante ahora y ante la imperiosa voluntad del Papa, Dimitrius se hallaba al presente investigando el más escabroso dilema que pueda existir bajo la faz de la tierra.
El profundo misterio del Arca de la Alianza.
El cómo Abad, monje y literato, tenía por su rango el forzoso deber de guardar y velar, como hombre religioso y investigador, por los interés del Papa.
Además debía de condensar la extensa y exhausta información que tenían para poder dar el definitivo final al misterioso manuscrito miniado que los dos monjes escriben a mano en secreto, por el expreso encargo y deseo del Santo Padre de Roma.
El Abad no se entrometía jamás en los temas de la biblioteca, porque no entraban en sus cálculos para los trabajos diarios, la ardua tarea de supervisar en un sólo periodo de tiempo el delicado trabajo de la escritura y el miniado de los nuevos libros.
No obstante ahora y ante la imperiosa voluntad del Papa, Dimitrius se hallaba al presente investigando el más escabroso dilema que pueda existir bajo la faz de la tierra.
El profundo misterio del Arca de la Alianza.
El costoso laberinto que englobaba todos los libros no es una edificación normal y corriente; porque la enorme casona era más bien un epítome secreto de los profundos misterios que les interesaba ocultar a los príncipes de la Iglesia.
El Abad no se entrometía jamás en los temas de la biblioteca, porque no entraban en sus cálculos para los trabajos diarios, la ardua tarea de supervisar en un sólo periodo de tiempo el delicado trabajo de la escritura y el miniado de los nuevos libros.
Estas paredes rodeaban al edificio, que contenía la bien dotada y seductora biblioteca del Monasterio Benedictino, subiendo hasta una altura de las ocho plantas hechas de roble antiguo, que remataban en una bella cúpula gótica.
El costoso laberinto que englobaba todos los libros no es una edificación normal y corriente; porque la enorme casona era más bien un epítome secreto de los profundos misterios que les interesaba ocultar a los príncipes de la Iglesia.
La maciza edificación de piedra de sillería y forma octogonal, está edificada con unas paredes de ocho caras primorosamente labradas.
Estas paredes rodeaban al edificio, que contenía la bien dotada y seductora biblioteca del Monasterio Benedictino, subiendo hasta una altura de las ocho plantas hechas de roble antiguo, que remataban en una bella cúpulagótica.
Alexis estaba en su propia salsa delante del gran montón de libros que tenía a su disposición.
Preparaba en el monasterio los libros secretos y los viejos manuscritos para un sinfín de secretas tareas acopiadas en el más exacto orden.
Los libros y los manuscritos ocupaban toda el ala sur del inmenso monasterio.
La maciza edificación de piedra de sillería y forma octogonal, está edificada con unas paredes de ocho caras primorosamente labradas.
El Abad Dimitrius se pasaba muchas horas del día en la grata compañía de su más preciado hermano, que era el cómplice de los más recónditos secretos de la vieja biblioteca del monasterio.
Alexis estaba en su propia salsa delante del gran montón de libros que tenía a su disposición.
Preparaba en el monasterio los libros secretos y los viejos manuscritos para un sinfín de secretas tareas acopiadas en el más exacto orden.
Los libros y los manuscritos ocupaban toda el ala sur del inmenso monasterio.
Un día como hoy del año 1937, en plena Guerra Civil, vio la luz de la vida, en San Pedro de Mérida, un varón al que pusieron de nombre Críspulo Rufino Cortés Cortés, como consta en el acta de nacimiento que guarda el Registro Civil del Ayuntamiento.
Hijo de Catalina Cortés Reyes y de Carlos Cortes Mateo.
pues muchas felicidades y que cumplas muchos mas en compañía de tus seres. queridos y de amigos un abrazo de parte de garbiñe.
Gracias a ti estimada señora
cortes ha gustado mucho lo que pusiste en redecilla del camino gracias. garbiñe
En honor del foro de Redecilla del Camino
CANTO DEL SEGADOR
Por la extensa geografía,
De las tierras Castellanas.
Frente al sol entre trigales,
Los segadores cantaban.
Allá en la plaza del pueblo,
Bajo la Iglesia romana.
Las mozas están llorando, ... (ver texto completo)
Maravilloso, gracias.
Cientos de segadores se dispersaban por Castilla a recoger el grano; en entretanto las mozas bordaban. Era el oro, era el oro.
Un día cambiaron la hoz por la llave inglesa, y los mozos se fueron no a Castilla, sino de Castilla. Y luego tambien la mozas.
Pero han dejado en el pueblo tesoros vividos que hay que rememorar... y levantar...
Una tarea gigantesca por su gran complejidad y la delicada responsabilidad con unos manuscritos que son de capital importancia para los intereses de la Iglesia y para el universo católico que los requería.
El Abad Dimitrius se pasaba muchas horas del día en la grata compañía de su más preciado hermano, que era el cómplice de los más recónditos secretos de la vieja biblioteca del monasterio.
Todo cuanto tocaba este congelado frió, lo dejaba solidificado. Porque sin la calida fogosidad del sol y el calor humano, en esas tierras tan gélidas nadie podía sobrevivir indemne a tan crudo invierno. La gruesa capa de nieve recién caída era apilada a mano con la nieve antigua ya hecha hielo, cerca de los amplios soportales del claustro; y aunque todos los fraternos religiosos se afanaban en estos meses del invierno para aliviarse de la cantidad de nieve caída, casi nunca concluían de quitarse ... (ver texto completo)
Una tarea gigantesca por su gran complejidad y la delicada responsabilidad con unos manuscritos que son de capital importancia para los intereses de la Iglesia y para el universo católico que los requería.
El dicho Dónatelo (que sudaba la gota gorda entre las mesas del amplio antiguo y sombrío comedor del monasterio) vertía café en las tazas, hechas de barro cocido en el mismo convento, el caliente y oscuro brebaje, servido con un pedazo de pan para cada monje. Los monjes de la orden de San Benito son los que rezan y viven en el viejo monasterio en este día del crudo invierno. La viveza de la etapa fría, acongojaba a la gente en las sombrías aldeas de montaña y tampoco permitía el clima invernal rezar ... (ver texto completo)
Todo cuanto tocaba este congelado frió, lo dejaba solidificado. Porque sin la calida fogosidad del sol y el calor humano, en esas tierras tan gélidas nadie podía sobrevivir indemne a tan crudo invierno. La gruesa capa de nieve recién caída era apilada a mano con la nieve antigua ya hecha hielo, cerca de los amplios soportales del claustro; y aunque todos los fraternos religiosos se afanaban en estos meses del invierno para aliviarse de la cantidad de nieve caída, casi nunca concluían de quitarse ... (ver texto completo)
Dónatelo (el encargado de las despensas y cocinas) era un gordo y fornido ejemplar de la zona italiana del Piamonte, en alta Italia, con el padre originario del Tirol austriaco y la madre oriunda de Italia.
El dicho Dónatelo (que sudaba la gota gorda entre las mesas del amplio antiguo y sombrío comedor del monasterio) vertía café en las tazas, hechas de barro cocido en el mismo convento, el caliente y oscuro brebaje, servido con un pedazo de pan para cada monje. Los monjes de la orden de San Benito son los que rezan y viven en el viejo monasterio en este día del crudo invierno. La viveza de la etapa fría, acongojaba a la gente en las sombrías aldeas de montaña y tampoco permitía el clima invernal rezar ... (ver texto completo)
Mientras el Abad Dimitrius pensaba en la tardanza del correo, los hermanos frailes, habían finalizado los maitines diarios. Después del acto litúrgico, era cuando la mayoría de los monjes penetraban en el comedor en la preestablecida y ordenada fila india, para degustar el habitual y frugal desayuno diario.
Dónatelo (el encargado de las despensas y cocinas) era un gordo y fornido ejemplar de la zona italiana del Piamonte, en alta Italia, con el padre originario del Tirol austriaco y la madre oriunda de Italia.
Esperaba la llegada del jinete correo que ya debía de haber llegado desde la distante Suiza, con datos importantes para poder rematar dos de los valiosos códices que preparaba y escribían en el monasterio con la valiosa ayuda de los mejores eruditos en esa materia que había entre los monjes Benedictinos y Dominicos de la iglesia.
Mientras el Abad Dimitrius pensaba en la tardanza del correo, los hermanos frailes, habían finalizado los maitines diarios. Después del acto litúrgico, era cuando la mayoría de los monjes penetraban en el comedor en la preestablecida y ordenada fila india, para degustar el habitual y frugal desayuno diario.
El Abad se inquietaba por la tardanza en recibir las importantes noticias que esperaba con impaciencia del Santo Padre. Una urgente encomienda que él esperaba de la secreta congregación (desde tiempo inmemorial) de la Abadía Suiza de Saint Gallen.
Esperaba la llegada del jinete correo que ya debía de haber llegado desde la distante Suiza, con datos importantes para poder rematar dos de los valiosos códices que preparaba y escribían en el monasterio con la valiosa ayuda de los mejores eruditos en esa materia que había entre los monjes Benedictinos y Dominicos de la iglesia.
En una fría mañana en el mes de enero de un crudo invierno montañés, el viejo Abad Dimitrius estaba algo más nervioso que de costumbre y mucho más inquieto que en los pasados días del severo ayuno monacal obligatorio. Duros días con una severidad extrema por el ayuno y por el hambre que apretaba agudamente a su anciano vientre.
El Abad se inquietaba por la tardanza en recibir las importantes noticias que esperaba con impaciencia del Santo Padre. Una urgente encomienda que él esperaba de la secreta congregación (desde tiempo inmemorial) de la Abadía Suiza de Saint Gallen.
Santo Toribio de Liébana es un arcaico convento, que está oculto a cualquier mirada de los seglares, en lo más escondido de un oculto Valle. Un lugar que se esconde enclavado en las montañas de los Picos de Europa. Una relegada e inhóspita zona a la cual los exiguos habitantes de las aldeas llaman la Liébana. Unas altas tierras que están confinadas en las altas estribaciones de agrestes cordilleras y rápidos ríos que riegan al mar cantábrico.
En una fría mañana en el mes de enero de un crudo invierno montañés, el viejo Abad Dimitrius estaba algo más nervioso que de costumbre y mucho más inquieto que en los pasados días del severo ayuno monacal obligatorio. Duros días con una severidad extrema por el ayuno y por el hambre que apretaba agudamente a su anciano vientre.
2
El longevo monje Dimitrius, es el responsable y el gran Abad y Prior del Monasterio de Santo Toribio en Liébana, por voluntad propia.
Santo Toribio de Liébana es un arcaico convento, que está oculto a cualquier mirada de los seglares, en lo más escondido de un oculto Valle. Un lugar que se esconde enclavado en las montañas de los Picos de Europa. Una relegada e inhóspita zona a la cual los exiguos habitantes de las aldeas llaman la Liébana. Unas altas tierras que están confinadas en las altas estribaciones de agrestes cordilleras y rápidos ríos que riegan al mar cantábrico.
Pero tengo la esperanza de que en su último, hálito, el hombre recupere la esperanza de reconquistar la semejanza al Creador que nos erigió, para que en el día del juicio final podamos ser perdonados.
Críspulo Cortés
El Hombre de la Rosa.
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El longevo monje Dimitrius, es el responsable y el gran Abad y Prior del Monasterio de Santo Toribio en Liébana, por voluntad propia.
Las generaciones de los seres humanos en la tierra, se turnan en fomentar la brutalidad primero, y en el arte del arrepentimiento, después de haber vertido la sangre de sus hermanos; y todo ello ha sido posible en la vida de la especie humana. La despiadada crueldad que podamos imaginarnos es realizada sin piedad por el hombre, en contra de sí mismo.
Pero tengo la esperanza de que en su último, hálito, el hombre recupere la esperanza de reconquistar la semejanza al Creador que nos erigió, para que en el día del juicio final podamos ser perdonados.
Críspulo Cortés
El Hombre de la Rosa.
Unos hechos que han sucedido a través del tiempo, en la corta vida humana en la cual los hombres han permanecido obedientes y dóciles ante los insondables caprichos de Jehová.
Las generaciones de los seres humanos en la tierra, se turnan en fomentar la brutalidad primero, y en el arte del arrepentimiento, después de haber vertido la sangre de sus hermanos; y todo ello ha sido posible en la vida de la especie humana. La despiadada crueldad que podamos imaginarnos es realizada sin piedad por el hombre, en contra de sí mismo.
Es la hora de guardar en secreto el conocimiento de estos trágicos sucesos, para no hacer ningún daño a la inteligencia humana.
Unos hechos que han sucedido a través del tiempo, en la corta vida humana en la cual los hombres han permanecido obedientes y dóciles ante los insondables caprichos de Jehová.
Tragedias celebradas en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Es la hora de guardar en secreto el conocimiento de estos trágicos sucesos, para no hacer ningún daño a la inteligencia humana.
Fue el Santo Padre con su poder, el que consintió estas masacres ensalzadas por sacerdotes y obispos que fueron responsables de la historia de la iglesia y de la sangrienta verdad ante Dios y ante un Jesús caritativo que llamaban Cristo. Y ellos han sido los regios responsables de esa variedad de estragos.
Tragedias celebradas en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Los llamados clérigos inquisidores antiguos, de la mal llamada fe cristiana, son los que aportaron a la iglesia y a estas aterradas clases sociales la más espantosa consternación, manejando entre la sangre y el miedo a un militante cristiano, de una nominada iglesia de Cristo, al que han sometido hasta el día de hoy.
Fue el Santo Padre con su poder, el que consintió estas masacres ensalzadas por sacerdotes y obispos que fueron responsables de la historia de la iglesia y de la sangrienta verdad ante Dios y ante un Jesús caritativo que llamaban Cristo. Y ellos han sido los regios responsables de esa variedad de estragos.
Evitan provocar entre los habitantes de los pueblos, en el área rica occidental, alarma social de ninguna clase, adormilando a la población con fútbol y con un sabio marujeo de inmoralidades de toda clase en todas las cadenas de la televisión Nacional.
Los llamados clérigos inquisidores antiguos, de la mal llamada fe cristiana, son los que aportaron a la iglesia y a estas aterradas clases sociales la más espantosa consternación, manejando entre la sangre y el miedo a un militante cristiano, de una nominada iglesia de Cristo, al que han sometido hasta el día de hoy.
Esa es la dictadura más sutil que existe hoy bajo la faz de la tierra. Es una dictadura que quiere y que desea sacar de la circulación a todos los ciudadanos que sean significativos y rebeldes. Los gobiernos lo realizan y lo establecen despacio, en silencio, pero sin ninguna pausa ni respiro durante todos los días del año.
Evitan provocar entre los habitantes de los pueblos, en el área rica occidental, alarma social de ninguna clase, adormilando a la población con fútbol y con un sabio marujeo de inmoralidades de toda clase en todas las cadenas de la televisión Nacional.
Ahora no hay hogueras ni se tortura públicamente a los seres humanos, pero la dictadura social mundial se implanta cada día sin clemencia alguna entre las sociedades modernas. La terrible sarta de mentiras se introduce ladinamente en todas las viviendas de los fieles creyentes del dios dinero, y consumen sin ningún control miles de productos envenenados, y los inservibles trastos que la televisión le ofrece.
Esa es la dictadura más sutil que existe hoy bajo la faz de la tierra. Es una dictadura que quiere y que desea sacar de la circulación a todos los ciudadanos que sean significativos y rebeldes. Los gobiernos lo realizan y lo establecen despacio, en silencio, pero sin ninguna pausa ni respiro durante todos los días del año.
Porque ya no disponen de tiempo para pensar en lo que se les viene encima.
Ahora no hay hogueras ni se tortura públicamente a los seres humanos, pero la dictadura social mundial se implanta cada día sin clemencia alguna entre las sociedades modernas. La terrible sarta de mentiras se introduce ladinamente en todas las viviendas de los fieles creyentes del dios dinero, y consumen sin ningún control miles de productos envenenados, y los inservibles trastos que la televisión le ofrece.
Lo otro y lo demás, es nada más que paja sobre la paja, en una infinidad de egoísmos personales para poder marear la perdiz y el resentido ordenamiento social en los solícitos seres humanos.
Porque ya no disponen de tiempo para pensar en lo que se les viene encima.
Porque es el hombre el que asesina y depreda por propio instinto por tener una naturaleza ansiosa de ambicionar más poder cada día que sobrevive en el planeta Tierra.
Lo otro y lo demás, es nada más que paja sobre la paja, en una infinidad de egoísmos personales para poder marear la perdiz y el resentido ordenamiento social en los solícitos seres humanos.
Nada de lo que ha escrito el hombre, le sirve a Dios para mejorar unas relaciones sociales de cualquier sociedad ya sea moderna o primitiva, con bondad y misericordia. Y nada de lo que está escrito por el hombre le sirve al ser humano para convivir en paz con las otras sociedades, ya sean estas vecinas o alejadas de su entorno vital.
Porque es el hombre el que asesina y depreda por propio instinto por tener una naturaleza ansiosa de ambicionar más poder cada día que sobrevive en el planeta Tierra.
Incomprensiblemente el texto bíblico atañe bastante más a los fundamentales cabecillas de alguna de las determinadas congregaciones de las millares de iglesias que pululan ahora por nuestra aciaga época que es tan incierta e imprevisible.
Nada de lo que ha escrito el hombre, le sirve a Dios para mejorar unas relaciones sociales de cualquier sociedad ya sea moderna o primitiva, con bondad y misericordia. Y nada de lo que está escrito por el hombre le sirve al ser humano para convivir en paz con las otras sociedades, ya sean estas vecinas o alejadas de su entorno vital.
Nada se halla escrito en las páginas de los llamados libros sagrados por la propia mano de Dios. Porque lo que está escrito en estos libros fue redactado por criaturas tan humanas como soy yo ó como es cualquier otro ser inteligente que habite sobre la tierra.
Los legos y los sacerdotes y religiosos ungidos nos dicen todos los días y a todas horas, que lo escrito en los dudosos libros sagrados son el mensaje y el ardor del propio Dios y que esta escrito para que el hombre comulgue con esta fuente ... (ver texto completo)
Incomprensiblemente el texto bíblico atañe bastante más a los fundamentales cabecillas de alguna de las determinadas congregaciones de las millares de iglesias que pululan ahora por nuestra aciaga época que es tan incierta e imprevisible.
Hasta el día de hoy, somos ciudadanos que piensan libremente sin trabas de ningún tipo y por todo ello no cabe a nuestro entender, que los hombres hayan sido creados a la imagen y la semejanza de un Dios que permite tanta crueldad y es tan inhumano hacía sus propias criaturas.
Nada se halla escrito en las páginas de los llamados libros sagrados por la propia mano de Dios. Porque lo que está escrito en estos libros fue redactado por criaturas tan humanas como soy yo ó como es cualquier otro ser inteligente que habite sobre la tierra.
Los legos y los sacerdotes y religiosos ungidos nos dicen todos los días y a todas horas, que lo escrito en los dudosos libros sagrados son el mensaje y el ardor del propio Dios y que esta escrito para que el hombre comulgue con esta fuente... (ver texto completo)
Y hay más de uno entre los católicos que creen sin dudar un instante, esta humana afirmación sin tener el sostén ni una plataforma documentada que fuese viable para aseveración tan rotunda.
Hasta el día de hoy, somos ciudadanos que piensan libremente sin trabas de ningún tipo y por todo ello no cabe a nuestro entender, que los hombres hayan sido creados a la imagen y la semejanza de un Dios que permite tanta crueldad y es tan inhumano hacía sus propias criaturas.
Los padres de la iglesia católica nos afirman y nos aseveran, que hay un poderoso Dios en el Universo que fue el creador de los hombres, de las plantas, de los animales y del Cosmos.
Y hay más de uno entre los católicos que creen sin dudar un instante, esta humana afirmación sin tener el sostén ni una plataforma documentada que fuese viable para aseveración tan rotunda.
Son unos sucesos que en nada tienen que envidiar a la brutalidad del largísimo periodo inquisitorial, ni tampoco al desatino de una acumulación de hostilidades sangrientas entre los seres humanos, desde el mismo día que la vida supuestamente inteligente fue implantada a las criaturas por Jehová en el Jardín del Edén.
Los padres de la iglesia católica nos afirman y nos aseveran, que hay un poderoso Dios en el Universo que fue el creador de los hombres, de las plantas, de los animales y del Cosmos.
Los seres humanos que son inteligentes, activos, y los que analizan a la sociedad actual, sonríen hasta morir viendo ese teatro de soez perversidad.
Son unos sucesos que en nada tienen que envidiar a la brutalidad del largísimo periodo inquisitorial, ni tampoco al desatino de una acumulación de hostilidades sangrientas entre los seres humanos, desde el mismo día que la vida supuestamente inteligente fue implantada a las criaturas por Jehová en el Jardín del Edén.
Cuando los mafiosos dirigentes y otros poderosos crápulas pretenden que creamos que hoy es posible encontrar una reconciliación entre los humanos, usando como argumento guerras y armas que dan muerte y que produce el hombre en Naciones que se llaman democráticas.
Los seres humanos que son inteligentes, activos, y los que analizan a la sociedad actual, sonríen hasta morir viendo ese teatro de soez perversidad.
Un fanatismo, que se encuentra más cerca del mal que del bien, al involucrarse en el holocausto más irreverente y más sanguinario de toda la historia de humanidad. Como fue el genocidio ocasionado por los nazis a millones de disidentes políticos de todas las naciones de la tierra, y dicho con todo mí dolor, a seis millones de judíos que son masacrados en las tristemente famosas cámaras de gas alemanas, en la terrible y despiadada llamada sin razón la Segunda Guerra Mundial.
Cuando los mafiosos dirigentes y otros poderosos crápulas pretenden que creamos que hoy es posible encontrar una reconciliación entre los humanos, usando como argumento guerras y armas que dan muerte y que produce el hombre en Naciones que se llaman democráticas.
Este libro, que ahora escribo, pretende ser un extracto del carácter y la forma de entender la dictadura del catolicismo más fanático y perverso que a existido sobre la faz de la tierra.
Un fanatismo, que se encuentra más cerca del mal que del bien, al involucrarse en el holocausto más irreverente y más sanguinario de toda la historia de humanidad. Como fue el genocidio ocasionado por los nazis a millones de disidentes políticos de todas las naciones de la tierra, y dicho con todo mí dolor, a seis millones de judíos que son masacrados en las tristemente famosas cámaras de gas alemanas, en la terrible y despiadada llamada sin razón la Segunda Guerra Mundial.
Como punto final y durante todo el siglo XVIII, se queman en las hogueras a los masones y los laicos, que germinaban por toda Europa en la vida social de esta triste época.
Este libro, que ahora escribo, pretende ser un extracto del carácter y la forma de entender la dictadura del catolicismo más fanático y perverso que a existido sobre la faz de la tierra.
Persiguieron metódicamente en el inicio a todos los judíos conversos, para más tarde poder perseguir con verdadero sadismo y saña, a los moriscos, a los protestantes, a las brujas y a muchas e inventadas desviaciones heréticas.
Como punto final y durante todo el siglo XVIII, se queman en las hogueras a los masones y los laicos, que germinaban por toda Europa en la vida social de esta triste época.
Todo dio comienzo cómo un mero tribunal político hasta que algunos años más tarde, se vio vinculada por intereses personales, finalmente con la iglesia. Y ha sido sólo durante los primeros cincuenta años de este permanente martirio, cuando los bestiales y brutales sacerdotes de una iglesia que debía de ser piadosa, porque se fundaba en la comprensión y en la misericordia como lo practicaba Jesús el Cristo.
Persiguieron metódicamente en el inicio a todos los judíos conversos, para más tarde poder perseguir con verdadero sadismo y saña, a los moriscos, a los protestantes, a las brujas y a muchas e inventadas desviaciones heréticas.