Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:

El quiebro.
Se fue imponiendo poco a poco hasta ser una de las más bellas suertes del segundo tercio.
Antonio Carmona, El gordito, la ejecutó con gran maestría.
Para el quiebro, el torero se deberá de colocar muy recto frente al toro con los pies juntos y le deberá llamar con la voz.
Cuando el toro embiste y el diestro le deja llegar, el banderillero inclina los brazos y el cuerpo hacia un lado para engañarle y para marcarle la salida.
Cuando el toro humilla, el diestro recobra su posi-ción ... (ver texto completo)
Banderillas de frente.
Es cuando el torero desde el centro de la arena se dirige con rectitud hacia el toro.
La velocidad del paso dependerá de la prontitud del toro para la embestida.
El torero entra en el terreno del toro y se dirige de frente al animal, se cuadra ante el careto del toro y alargando los brazos iguala y consuma la suerte.
Para salir del lance el diestro ejecutará un pequeño quiebro en el momento en que humille el animal.
Esta suerte de varas tiene una gran similitud con ... (ver texto completo)
Banderillas a la media vuelta.
Está es una suerte de recurso.
Cuando el toro tiene la tendencia de marcharse ha las tablas, el torero se deberá poner detrás, un poco al costado, pero muy cerca del toro.
Le deberá de citar de golpe y al volverse al toro, el torero rápidamente le mete los brazos y se sale por los terrenos de adentro.
El público suele protestar con esta suerte porque el banderillero entra a clavar citando por la espalda.
El quiebro.
Se fue imponiendo poco a poco hasta ser una de las más bellas suertes del segundo tercio.
Antonio Carmona, El gordito, la ejecutó con gran maestría.
Para el quiebro, el torero se deberá de colocar muy recto frente al toro con los pies juntos y le deberá llamar con la voz.
Cuando el toro embiste y el diestro le deja llegar, el banderillero inclina los brazos y el cuerpo hacia un lado para engañarle y para marcarle la salida.
Cuando el toro humilla, el diestro recobra su posi-ción ... (ver texto completo)
Las banderillas al cuarteo.
Es la manera más corriente de ponerle los palos al toro.
El torero se deberá de situar de frente al toro y por los terrenos de afuera deberá de llamar la atención del toro moviendo el cuerpo y los brazos.
La distancia dependerá del transcurso de la lidia. Una vez que ya está fijado el toro, el banderillero deberá de comenzar a correr a pasos muy cortos, describiendo una ligera curva hasta llegar al centro de la suerte en donde se cuadra con el toro y es cuando este ... (ver texto completo)
Banderillas a la media vuelta.
Está es una suerte de recurso.
Cuando el toro tiene la tendencia de marcharse ha las tablas, el torero se deberá poner detrás, un poco al costado, pero muy cerca del toro.
Le deberá de citar de golpe y al volverse al toro, el torero rápidamente le mete los brazos y se sale por los terrenos de adentro.
El público suele protestar con esta suerte porque el banderillero entra a clavar citando por la espalda.
Las banderillas.
Son unos palos que suelen medir entre 60 y 80 cm de longitud, que se hallan adornados con papeles de colores y en una de las puntas tiene adaptado un pequeño arpón bien afilado para que penetre en el morrillo del toro con facilidad.
Se colocan en el toro a pares en número no inferior a dos ni superior a seis.
Normalmente son los peones más expertos de cada cuadrilla quienes ponen las banderillas, aunque sea más frecuente que cuando se dan cita a toreros que son hábiles con ... (ver texto completo)
Las banderillas al cuarteo.
Es la manera más corriente de ponerle los palos al toro.
El torero se deberá de situar de frente al toro y por los terrenos de afuera deberá de llamar la atención del toro moviendo el cuerpo y los brazos.
La distancia dependerá del transcurso de la lidia. Una vez que ya está fijado el toro, el banderillero deberá de comenzar a correr a pasos muy cortos, describiendo una ligera curva hasta llegar al centro de la suerte en donde se cuadra con el toro y es cuando este ... (ver texto completo)
El segundo tercio en una corrida de toros bravos es el llamado tercio de banderillas y éste lance parece tener su origen en el siglo XVIII.
Éste tiene por objeto reanimar y enfadar de hecho al toro, porque éste se ha quedado muy aplomado por los puyazos del picador.
Las banderillas.
Son unos palos que suelen medir entre 60 y 80 cm de longitud, que se hallan adornados con papeles de colores y en una de las puntas tiene adaptado un pequeño arpón bien afilado para que penetre en el morrillo del toro con facilidad.
Se colocan en el toro a pares en número no inferior a dos ni superior a seis.
Normalmente son los peones más expertos de cada cuadrilla quienes ponen las banderillas, aunque sea más frecuente que cuando se dan cita a toreros que son hábiles con ... (ver texto completo)
El segundo tercio en una corrida de toros bravos es el llamado tercio de banderillas y éste lance parece tener su origen en el siglo XVIII.
Éste tiene por objeto reanimar y enfadar de hecho al toro, porque éste se ha quedado muy aplomado por los puyazos del picador.
El galleo.
Es un quiebro que el torero realiza delante del toro ayudado de la capa.
El más conocido es el que se denomina, bu, que se ejecuta habitualmente a la salida de un quite.
Para ejecutarlo, se deberá de colocar el capote en su forma natural y será cuando el toro se encuentra ya humillado en medio de la embestida cuando se debe de girar los brazos desde la derecha hasta la izquierda y quebrar con el cuerpo.
El toreo al alimón.
Es el pase realizado por dos diestros cada uno de los cuales sujeta el capote por un extremo.
Se cita de frente y cuando el astado embiste se de-berá de elevar el capote rozando con él el lomo del animal y de inmediato los dos matadores se giran cambiando el capote de mano y se preparan para el próximo pase.
La chicuelina.
Manuel Jiménez Moreno, Chicuelo, fue quizás el único torero que la recreó a la perfección.
Para ejecutarla se deberá citar al toro de frente con el capote sujeto con ambas manos a la altura del pecho y después remata la faena como la Navarra pero más ceñida.
El galleo.
Es un quiebro que el torero realiza delante del toro ayudado de la capa.
El más conocido es el que se denomina, bu, que se ejecuta habitualmente a la salida de un quite.
Para ejecutarlo, se deberá de colocar el capote en su forma natural y será cuando el toro se encuentra ya humillado en medio de la embestida cuando se debe de girar los brazos desde la derecha hasta la izquierda y quebrar con el cuerpo.
La revolera serpentina.
Es cuando el giro del capote del matador se realiza algo más complicado y requiere más gracia.
La chicuelina.
Manuel Jiménez Moreno, Chicuelo, fue quizás el único torero que la recreó a la perfección.
Para ejecutarla se deberá citar al toro de frente con el capote sujeto con ambas manos a la altura del pecho y después remata la faena como la Navarra pero más ceñida.
La revolera.
Es un remate que se ejecuta citando al toro con el capote extendido a dos manos.
Cuando el toro embiste se suelta una de ellas y se le da al capote una vuelta por la espalda haciendo girar al toro en torno al torero.
La revolera serpentina.
Es cuando el giro del capote del matador se realiza algo más complicado y requiere más gracia.
La gaonera.
Se ejecuta con el capote cogido por detrás.
Cuando el toro embiste, el torero mantiene cada lado del capote sujeto con una mano dando salida al toro por el lado del brazo estirado a la vez que carga la suerte.
La revolera.
Es un remate que se ejecuta citando al toro con el capote extendido a dos manos.
Cuando el toro embiste se suelta una de ellas y se le da al capote una vuelta por la espalda haciendo girar al toro en torno al torero.
El farol.
Para hacer el farol de deberá citar de frente con las dos manos y en el momento de apartar el capote de la cara del toro se deberá realizar un rápido movi-miento, levantando los brazos y dándole toda una vuelta al capote en torno a la cabeza del torero.
La gaonera.
Se ejecuta con el capote cogido por detrás.
Cuando el toro embiste, el torero mantiene cada lado del capote sujeto con una mano dando salida al toro por el lado del brazo estirado a la vez que carga la suerte.
La Navarra.
Para ejecutar esta suerte, que era la preferida del matador Cúchares, se deberá de citar al toro como para hacer una verónica y cuando está humillado y comenzando a salir de la suerte, el torero le retira por abajo el capote y da media vuelta en redondo hacia el lado contrario a el de la salida del astado. Quedando el torero de frente al toro en posición de repetir al lance.
El farol.
Para hacer el farol de deberá citar de frente con las dos manos y en el momento de apartar el capote de la cara del toro se deberá realizar un rápido movi-miento, levantando los brazos y dándole toda una vuelta al capote en torno a la cabeza del torero.
He aquí algunos de los principales quites llamados de adorno:
La Navarra.
Para ejecutar esta suerte, que era la preferida del matador Cúchares, se deberá de citar al toro como para hacer una verónica y cuando está humillado y comenzando a salir de la suerte, el torero le retira por abajo el capote y da media vuelta en redondo hacia el lado contrario a el de la salida del astado. Quedando el torero de frente al toro en posición de repetir al lance.
El quite del perdón.
Es el ejecutado por un diestro con un toro que no le pertenece, para la remisión posible de la totalidad de una actuación pésima.
He aquí algunos de los principales quites llamados de adorno:
El quite de poder a poder,
Es el que es ejecutado por el lidiador, para ayudar a un picador caído ante la cara del toro.
El quite del perdón.
Es el ejecutado por un diestro con un toro que no le pertenece, para la remisión posible de la totalidad de una actuación pésima.
Los quites de la suerte de varas son estos:
El quite a cuerpo limpio.
Es el que se realiza sin utilizar engaño alguno.
El quite de poder a poder,
Es el que es ejecutado por el lidiador, para ayudar a un picador caído ante la cara del toro.
La suerte de varas.
Tiene como principal objetivo restar fuerza al toro sin quitarle sus facultades y corregir en lo posible sus posibles defectos para poder facilitar la óptima faena de banderillas y de muleta.
El trabajo que hacen los picadores en las plazas es cuestionado con frecuencia, pero hoy creemos que la labor del picador en la plaza resulta fundamental para el correcto desarrollo de la lidia, porque a los toros hay que sangrarlos para restarle fuerza y para poder medir su bravura.
Los ... (ver texto completo)
Los quites de la suerte de varas son estos:
El quite a cuerpo limpio.
Es el que se realiza sin utilizar engaño alguno.
La media verónica.
Ésta suerte se suele emplear para rematar bien una seria de verónicas.
En este lance uno de los brazos del torero se queda en la cadera y el otro hace describir medio círculo al toro en torno al torero.
La suerte de varas.
Tiene como principal objetivo restar fuerza al toro sin quitarle sus facultades y corregir en lo posible sus posibles defectos para poder facilitar la óptima faena de banderillas y de muleta.
El trabajo que hacen los picadores en las plazas es cuestionado con frecuencia, pero hoy creemos que la labor del picador en la plaza resulta fundamental para el correcto desarrollo de la lidia, porque a los toros hay que sangrarlos para restarle fuerza y para poder medir su bravura.
Los ... (ver texto completo)
La Verónica.
Éste pase ha recibido esa denominación por tener esa similitud, entre la actitud que el torero adopta para poder ejecutarla, y por la actitud de la Virgen Verónica para enjugar con su paño el sangrante rostro de Cristo.
Atribuida a al matador Joaquín Rodríguez apodado Costillares, la suerte la ejecuta el torero situándose de frente al toro con la capa recogida y sujeta por ambas manos, para después poder cargar la suerte al entrar el toro en su jurisdicción y darle la salida llevando ... (ver texto completo)
La media verónica.
Ésta suerte se suele emplear para rematar bien una seria de verónicas.
En este lance uno de los brazos del torero se queda en la cadera y el otro hace describir medio círculo al toro en torno al torero.
La larga afarolada cambiada.
Fue una innovación de Rafael, el Gallo.
Ésta consiste en citar al toro por el lado derecho y darle después la salida por el izquierdo, cambiando el capote por encima de la cabeza.
La Verónica.
Éste pase ha recibido esa denominación por tener esa similitud, entre la actitud que el torero adopta para poder ejecutarla, y por la actitud de la Virgen Verónica para enjugar con su paño el sangrante rostro de Cristo.
Atribuida a al matador Joaquín Rodríguez apodado Costillares, la suerte la ejecuta el torero situándose de frente al toro con la capa recogida y sujeta por ambas manos, para después poder cargar la suerte al entrar el toro en su jurisdicción y darle la salida llevando ... (ver texto completo)
Estos lances son:
Larga cordobesa o lagartijera:
Ésta fue ejecutada con gran maestría por el diestro y matador de toros, Lagartijo.
Su remate preciso, se hace llevando el brazo hacia atrás y echándose el capote sobre el hombro.
La larga afarolada cambiada.
Fue una innovación de Rafael, el Gallo.
Ésta consiste en citar al toro por el lado derecho y darle después la salida por el izquierdo, cambiando el capote por encima de la cabeza.
Las faenas llamadas largas y la verónica son unos de los lances principales que se llevan a cabo con el capote.
Las largas, son los lances realizados con el capote a una mano, en los que se cita al toro de frente y se le da una salida natural.
Estos lances son:
Larga cordobesa o lagartijera:
Ésta fue ejecutada con gran maestría por el diestro y matador de toros, Lagartijo.
Su remate preciso, se hace llevando el brazo hacia atrás y echándose el capote sobre el hombro.
El primer tercio.
El primer tercio, para que pueda comenzar la faena del matador, se llama tercio de varas.
En ese primer tercio se pica y se lancea de capa al toro y siendo un tercio del comienzo de la corrida que es de suma importancia para el torero, porque a través de esa suerte el matador puede conocer los posibles defectos y todas las virtudes del toro, que pueden ser una posible cojera, tener mansedumbre o tener mucha bravura.
Cuando el toro bravo sale de los corrales de la plaza al albero ... (ver texto completo)
Las faenas llamadas largas y la verónica son unos de los lances principales que se llevan a cabo con el capote.
Las largas, son los lances realizados con el capote a una mano, en los que se cita al toro de frente y se le da una salida natural.
El primer tercio.
El primer tercio, para que pueda comenzar la faena del matador, se llama tercio de varas.
En ese primer tercio se pica y se lancea de capa al toro y siendo un tercio del comienzo de la corrida que es de suma importancia para el torero, porque a través de esa suerte el matador puede conocer los posibles defectos y todas las virtudes del toro, que pueden ser una posible cojera, tener mansedumbre o tener mucha bravura.
Cuando el toro bravo sale de los corrales de la plaza al albero ... (ver texto completo)
Francisco Rivera. Paquirri.
Nueve años después de ese hecho, fue muerto por hasta de toro Paquirri, cuando fue bien cogido en la plaza de Pozoblanco por el toro Avispado, de la ganadería de Sayalero y Bandrés, el cual le prendió largamente por el muslo derecho con rotura de las venas y las arterias de gran importancia.
Esa dramática cogida, que fue filmada por uno de los cámaras eventuales de la TV y sus angustiosas imágenes fueron largamente divulgadas por toda la geografía española y en el extranjero. ... (ver texto completo)
José Cubero. Yiyo.
Menos recordado todavía y hasta diríamos que ya está prácticamente olvidado, fue ese extraordinario matador llamado El Yiyo, cuando fue corneado en el mismo corazón el día 30 de agosto de 1985 por el toro Burlero de la ganadería de Marcos Núñez en la plaza de Colmenar Viejo.
Falleció a los pocos instantes.
Antonio Mejías Jiménez. Bienvenida.
Ya retirado de la profesión taurina se desplazó el 4 de octubre de 1975, hasta la finca del Escorial que posee la ganadera Amelia Pérez Tabernero a torear unas vaquillas.
Una de ellas, de nombre Conocida, le embistió por la espalda lanzándole al aire.
El maestro Bienvenida cayó de tan mala postura que le causaron unas lesiones que fueron irreversibles en las vértebras, a consecuencia de las cuales falleció el día 7.
Francisco Rivera. Paquirri.
Nueve años después de ese hecho, fue muerto por hasta de toro Paquirri, cuando fue bien cogido en la plaza de Pozoblanco por el toro Avispado, de la ganadería de Sayalero y Bandrés, el cual le prendió largamente por el muslo derecho con rotura de las venas y las arterias de gran importancia.
Esa dramática cogida, que fue filmada por uno de los cámaras eventuales de la TV y sus angustiosas imágenes fueron largamente divulgadas por toda la geografía española y en el extranjero. ... (ver texto completo)
José Falcón.
El día 11 de agosto del año 1974 muere en la enfermería de la Plaza Monumental de Barcelona, este diestro portugués, que fue víctima de una mortal cornada en su muslo derecho con el desgarro de la femoral, que le infirió un astado que se llamaba Cuchareto y pertenecía a la ganadería del Hoyo de la Gitana.
Antonio Mejías Jiménez. Bienvenida.
Ya retirado de la profesión taurina se desplazó el 4 de octubre de 1975, hasta la finca del Escorial que posee la ganadera Amelia Pérez Tabernero a torear unas vaquillas.
Una de ellas, de nombre Conocida, le embistió por la espalda lanzándole al aire.
El maestro Bienvenida cayó de tan mala postura que le causaron unas lesiones que fueron irreversibles en las vértebras, a consecuencia de las cuales falleció el día 7.
José Mata.
Han de transcurrir dieciocho años para anotar la muerte de otro espada de alternativa.
Éste matador fue a torear a la plaza de Villanueva de los Infantes para sustituir en la lidia de la tarde a Juan Asenjo, Calero, el día 25 de julio del año 1971.
Su esposa francesa Marie Goudard, intervino en el sorteo matinal.
Al entrar a matar al toro que abrió la plaza esa tarde, que se llamaba Cascabel, de la ganadería de Luis Frías, fue empitonado por el muslo derecho con rotura de la femoral. ... (ver texto completo)
José Falcón.
El día 11 de agosto del año 1974 muere en la enfermería de la Plaza Monumental de Barcelona, este diestro portugués, que fue víctima de una mortal cornada en su muslo derecho con el desgarro de la femoral, que le infirió un astado que se llamaba Cuchareto y pertenecía a la ganadería del Hoyo de la Gitana.
Aurelio Puchol. Morenito de Valencia.
El día 11 de octubre del año 1953, fue herido mortalmente en el vientre, con salida del paquete intestinal, el diestro, cuando éste toreaba de rodillas al toro Ciqué, del hierro de Lorenzo Tous.
Ocurrió en la plaza ecuatoriana de Guayaquil.
José Mata.
Han de transcurrir dieciocho años para anotar la muerte de otro espada de alternativa.
Éste matador fue a torear a la plaza de Villanueva de los Infantes para sustituir en la lidia de la tarde a Juan Asenjo, Calero, el día 25 de julio del año 1971.
Su esposa francesa Marie Goudard, intervino en el sorteo matinal.
Al entrar a matar al toro que abrió la plaza esa tarde, que se llamaba Cascabel, de la ganadería de Luis Frías, fue empitonado por el muslo derecho con rotura de la femoral. ... (ver texto completo)
Manuel Rodríguez. Manolete.
Pero la muerte que ha generado más literatura en la historia del toreo, es la de Manolete, cogido por el toro Islero de la casta de los Miura en la plaza de Linares el día 28 de agosto de 1947 en el curso de la feria de San Agustín.
Aún hoy aparecen libros dedicados a su memoria que vienen a enriquecer la amplísima bibliografía que generó su fallecimiento posterior en el hospital de los marqueses de Linares.
La muerte de Manolete reunió todos los ingredientes melodramáticos ... (ver texto completo)
Aurelio Puchol. Morenito de Valencia.
El día 11 de octubre del año 1953, fue herido mortalmente en el vientre, con salida del paquete intestinal, el diestro, cuando éste toreaba de rodillas al toro Ciqué, del hierro de Lorenzo Tous.
Ocurrió en la plaza ecuatoriana de Guayaquil.
Ignacio Sánchez Mejías.
Un diestro intelectual y comediógrafo, fue cogido el día 11 de agosto de 1934 en el coso manchego de Manzanares, por un toro llamado Granadino de la ganadería de Aya que le corneó profundamente en el muslo izquierdo.
Trasladado a petición propia a Madrid falleció el día 13.
La singularidad de Ignacio Sánchez Mejías reside en su relación con el grupo de poetas del año 1927, que estaba formado por estos intelectuales:
Pedro Salinas.
Jorge Guillén.
Gerardo Diego. ... (ver texto completo)
Manuel Rodríguez. Manolete.
Pero la muerte que ha generado más literatura en la historia del toreo, es la de Manolete, cogido por el toro Islero de la casta de los Miura en la plaza de Linares el día 28 de agosto de 1947 en el curso de la feria de San Agustín.
Aún hoy aparecen libros dedicados a su memoria que vienen a enriquecer la amplísima bibliografía que generó su fallecimiento posterior en el hospital de los marqueses de Linares.
La muerte de Manolete reunió todos los ingredientes melodramáticos ... (ver texto completo)
Manuel Báez. Litri.
Hasta el 11 de febrero de 1926 no se produjo otra víctima mortal en la fiesta.
Fue el diestro Litri, quien toreando en la plaza de Málaga una corrida regia, sufrió una cogida en el muslo derecho de pronóstico gravísimo, causada por el toro extremeño del marqués de Guadalest.
Al presentarse una gangrena en la herida se le tuvo que amputar la pierna el día 17 del mismo mes y falleciendo al día siguiente.
Ignacio Sánchez Mejías.
Un diestro intelectual y comediógrafo, fue cogido el día 11 de agosto de 1934 en el coso manchego de Manzanares, por un toro llamado Granadino de la ganadería de Aya que le corneó profundamente en el muslo izquierdo.
Trasladado a petición propia a Madrid falleció el día 13.
La singularidad de Ignacio Sánchez Mejías reside en su relación con el grupo de poetas del año 1927, que estaba formado por estos intelectuales:
Pedro Salinas.
Jorge Guillén.
Gerardo Diego. ... (ver texto completo)
Manuel Granero.
Falleció en la plaza de toros de Madrid el día 7 de mayo de 1922, siendo víctima de la desafortunada cornada que un toro llamado, Pocapena, del duque de Veragua, le infirió en el ojo derecho destrozándole la masa encefálica y fracturándole diversos huesos del cráneo.
El matador herido, entró en un estado agónico en la enfermería de la plaza y falleció momentos después.
Manuel Báez. Litri.
Hasta el 11 de febrero de 1926 no se produjo otra víctima mortal en la fiesta.
Fue el diestro Litri, quien toreando en la plaza de Málaga una corrida regia, sufrió una cogida en el muslo derecho de pronóstico gravísimo, causada por el toro extremeño del marqués de Guadalest.
Al presentarse una gangrena en la herida se le tuvo que amputar la pierna el día 17 del mismo mes y falleciendo al día siguiente.
José Gómez Ortega. Joselito.
La primera muerte con literatura de la necrológica taurina por su enorme eco en los periódicos y en las revistas de la época, se produce el 16 de mayo de 1920, tras la muerte de Joselito en la plaza de Talavera de la Reina víctima del toro, Bailaor, que era de la ganadería de la viuda de Ortega.
El parte facultativo del caso que fue firmado por el doctor Luque, que decía:
“Herida en el vientre y en la región inguinal derecha con salida de epiplón, intestino y vejiga, ... (ver texto completo)
Manuel Granero.
Falleció en la plaza de toros de Madrid el día 7 de mayo de 1922, siendo víctima de la desafortunada cornada que un toro llamado, Pocapena, del duque de Veragua, le infirió en el ojo derecho destrozándole la masa encefálica y fracturándole diversos huesos del cráneo.
El matador herido, entró en un estado agónico en la enfermería de la plaza y falleció momentos después.
Domingo del Campo. Dominguín.
Murió en la ciudad de Barcelona la noche del 7 de octubre de 1900, cuando había sido herido por un Miura llamado, Receptor, en la nueva plaza de Las Arenas.
Un toro le hirió al salirse de la suerte de varas, causándole una profunda cornada en la zona inguinal izquierda.
José Gómez Ortega. Joselito.
La primera muerte con literatura de la necrológica taurina por su enorme eco en los periódicos y en las revistas de la época, se produce el 16 de mayo de 1920, tras la muerte de Joselito en la plaza de Talavera de la Reina víctima del toro, Bailaor, que era de la ganadería de la viuda de Ortega.
El parte facultativo del caso que fue firmado por el doctor Luque, que decía:
“Herida en el vientre y en la región inguinal derecha con salida de epiplón, intestino y vejiga, ... (ver texto completo)
Manuel García Cuesta. El Espartero.
Le mató el toro llamado, Perdigón, un colorao ojo de perdiz de los Miura el día 27 de mayo del año 1894.
La brava res le infirió una cornada mortal de necesidad en la región hipogástrica, ha causa de la cual falleció a los veinte minutos de su ingreso en la enfermería de la plaza madrileña de la carretera de Aragón.
Domingo del Campo. Dominguín.
Murió en la ciudad de Barcelona la noche del 7 de octubre de 1900, cuando había sido herido por un Miura llamado, Receptor, en la nueva plaza de Las Arenas.
Un toro le hirió al salirse de la suerte de varas, causándole una profunda cornada en la zona inguinal izquierda.
Entre las fieras astas de los toros de la divisa de los Miura, murieron los siguientes matadores:
Manuel García, El Espartero.
Domingo del Campo, Dominguín.
Faustino Posadas.
Mariano Canet, Llusió.
Manuel Sánchez Criado.
Pedro Carreño.
Manuel Rodríguez, Manolete.
Otros tres matadores de toros, dos novilleros, un banderillero y un puntillero, también murieron en la plaza al ser corneados por reses de la divisa de Eduardo Miura.
Manuel García Cuesta. El Espartero.
Le mató el toro llamado, Perdigón, un colorao ojo de perdiz de los Miura el día 27 de mayo del año 1894.
La brava res le infirió una cornada mortal de necesidad en la región hipogástrica, ha causa de la cual falleció a los veinte minutos de su ingreso en la enfermería de la plaza madrileña de la carretera de Aragón.
José Dámaso Rodríguez. El Pepete.
Matador de toros que falleció el día 20 de abril de 1862 ha los tres minutos escasos de su ingreso en la enfermería de la plaza de toros de Madrid cuando fue corneado por un toro de la ganadería de los Miura que se llamaba, Jocinero, el cual le causo una herida mortal en un pulmón.
Era el segundo matador con ese nombre, ya que el primero fue el Pepe Hillo, muerto en la plaza de la carretera de Aragón y fue la primera víctima de un toro de Miura, una ganadería ... (ver texto completo)
Entre las fieras astas de los toros de la divisa de los Miura, murieron los siguientes matadores:
Manuel García, El Espartero.
Domingo del Campo, Dominguín.
Faustino Posadas.
Mariano Canet, Llusió.
Manuel Sánchez Criado.
Pedro Carreño.
Manuel Rodríguez, Manolete.
Otros tres matadores de toros, dos novilleros, un banderillero y un puntillero, también murieron en la plaza al ser corneados por reses de la divisa de Eduardo Miura.
José Delgado Guerra. Pepe Hillo.
Autor de La Tauromaquia o Arte de Torear, murió el 11 de mayo del año 1801 en la madrileña plaza de la Puerta de Alcalá.
Barbudo, que era un toro de la ganadería que Don José Gabriel Rodríguez tiene en la localidad de Peñaranda de Bracamonte, le corneó sin misericordia en el vientre, falleciendo a los veinte minutos en la enfermería de la plaza.
José Dámaso Rodríguez. El Pepete.
Matador de toros que falleció el día 20 de abril de 1862 ha los tres minutos escasos de su ingreso en la enfermería de la plaza de toros de Madrid cuando fue corneado por un toro de la ganadería de los Miura que se llamaba, Jocinero, el cual le causo una herida mortal en un pulmón.
Era el segundo matador con ese nombre, ya que el primero fue el Pepe Hillo, muerto en la plaza de la carretera de Aragón y fue la primera víctima de un toro de Miura, una ganadería ... (ver texto completo)
José Cándido. Expósito.
Fue el primer matador muerto oficialmente por el asta de un toro bravo.
Era una figura cimera del toreo durante la segunda mitad del siglo XVIII, cuando el matador Cándido fue contratado para torear una corrida en El Puerto de Santa María en Cádiz el día 23 de junio del año 1771.
El sexto toro que era un magnifico ejemplar de la ganadería de los Bornos, de la provincia de Cádiz, fue el que propinó dos fuertes cornadas al matador al realizar un quite a un banderillero ... (ver texto completo)
José Delgado Guerra. Pepe Hillo.
Autor de La Tauromaquia o Arte de Torear, murió el 11 de mayo del año 1801 en la madrileña plaza de la Puerta de Alcalá.
Barbudo, que era un toro de la ganadería que Don José Gabriel Rodríguez tiene en la localidad de Peñaranda de Bracamonte, le corneó sin misericordia en el vientre, falleciendo a los veinte minutos en la enfermería de la plaza.
José Cándido. Expósito.
Fue el primer matador muerto oficialmente por el asta de un toro bravo.
Era una figura cimera del toreo durante la segunda mitad del siglo XVIII, cuando el matador Cándido fue contratado para torear una corrida en El Puerto de Santa María en Cádiz el día 23 de junio del año 1771.
El sexto toro que era un magnifico ejemplar de la ganadería de los Bornos, de la provincia de Cádiz, fue el que propinó dos fuertes cornadas al matador al realizar un quite a un banderillero ... (ver texto completo)
La fiesta de los toros bravos de lidia, tanto como si fuese un espectáculo aislado de todos los pueblos de España y como si estuviese en el organigrama de las fiestas patronales y tradicionales de nuestro país, siempre estuvieron sujetos a la intervención de la autoridad local y gubernativa.
Es cierto que el estado español no intervino en los espectáculos públicos, hasta comienzos de la Edad Moderna y siempre de forma local.
En cuanto a las prevenciones de vigilancia y de policía, fue siendo ... (ver texto completo)
Pero fue, gracias a poderosos intereses económicos que siempre se agitan alrededor de la fiesta de los toros, cuando se propició en los ámbitos taurinos una actuación cotidiana y punible, de la picaresca taurina que alcanzó su fase más vergonzosa en los tiempos de El Cordobés, con el perritoro utrero y el afeitado.
Pero no sería justo cargar sobre Manuel Benítez la responsabilidad de unos hechos que se remontan a muchos años atrás.
Los matadores o sus apoderados siempre rechaza-ron el riesgo ... (ver texto completo)
La fiesta de los toros bravos de lidia, tanto como si fuese un espectáculo aislado de todos los pueblos de España y como si estuviese en el organigrama de las fiestas patronales y tradicionales de nuestro país, siempre estuvieron sujetos a la intervención de la autoridad local y gubernativa.
Es cierto que el estado español no intervino en los espectáculos públicos, hasta comienzos de la Edad Moderna y siempre de forma local.
En cuanto a las prevenciones de vigilancia y de policía, fue siendo ... (ver texto completo)
Desde Francia destacan:
Pierre Pouly III.
Christian Montcuoquiol, Nimeño II.
Éste último fue la figura más sobresaliente de la escasa torería francesa y por causa de los ruedos fue afectado por una paraplejia que le causó el toro llamado Pañolero, de la casta de los Miura, en la plaza de Arles en el año 1989 y posteriormente se suicidó en su casa de Caveirac el año 1991.
Últimamente la por la gran afición a los toros y ha la fiesta española, los aficionados japoneses tratan de emular la fiesta en su esencia total y alguno de ellos ha pretendido torear sin gran éxito en España.
El continente asiático se esta aficionando cada vez más a el folclore y a la fiesta de los toros española.
China ha sido la que ha tenido el protagonismo y la ocasión de celebrar en su territorio la primera corrida de toros en este continente.
Desde nuestro país vecino Portugal en donde no se da muerte a los toros, siempre han surgido buenos espadas que han hecho buena carrera en España:
Manuel dos Santos.
Paco Mendes.
Victor Mendes.
Este ultimo fue el más regular en toda la geografía taurina.
Desde Francia destacan:
Pierre Pouly III.
Christian Montcuoquiol, Nimeño II.
Éste último fue la figura más sobresaliente de la escasa torería francesa y por causa de los ruedos fue afectado por una paraplejia que le causó el toro llamado Pañolero, de la casta de los Miura, en la plaza de Arles en el año 1989 y posteriormente se suicidó en su casa de Caveirac el año 1991.
El territorio peruano tuvo en Raúl Ochoa, Rovira, a su torero más destacado.
Desde nuestro país vecino Portugal en donde no se da muerte a los toros, siempre han surgido buenos espadas que han hecho buena carrera en España:
Manuel dos Santos.
Paco Mendes.
Victor Mendes.
Este ultimo fue el más regular en toda la geografía taurina.
El país colombiano, tiene en su matador de toros César Rincón su figura más brillante.
Éste torero tiene su gran fama consolidada en la plaza de Las Ventas de Madrid.
El territorio peruano tuvo en Raúl Ochoa, Rovira, a su torero más destacado.
Los toreros venezolanos más relevantes en la fiesta del toro, son:
César Girón.
Curro Girón.
El país colombiano, tiene en su matador de toros César Rincón su figura más brillante.
Éste torero tiene su gran fama consolidada en la plaza de Las Ventas de Madrid.
LOS TOREROS AMERICANOS.
La tierra mejicana ha dado a la fiesta de los toros a una infinidad de renombrados matadores, como:
Armillita.
Rodolfo Gaona.
Carlos Arruza.
Manuel Capetillo.
Silverio Pérez.
Luis Procuna.
Fermín Rivera.
Juan Silveti. ... (ver texto completo)
Los toreros venezolanos más relevantes en la fiesta del toro, son:
César Girón.
Curro Girón.