Oremos:
Señor DIOS, que dominas los
Cielos y la Tierra y calmas las tempestades, escucha nuestras súplicas y aleja la furia de la
naturaleza de nuestros
pueblos y de todas las tierras que se encuentran en peligro y guarda a nuestros hermanos, que este huracán de nombre Irma se dirija al
mar abierto y pierda su fuerza para que nuestro temor se convierta en jubilosa acción de gracias. Por Jesucristo, nuestro Señor, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu
Santo y es DIOS, por los siglos
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