GUITIRIZ (Lugo)


Iglesia de San Juan de Lagostelle
Visita obligada a Guitiriz. Hacía años que no volvía por estas fechas, finales del mes de Abril. Pasear a primeras horas de la mañana por sus calles me ha dado una sensación de libertad y paz que llevaba tiempo sin sentir. Quizás estos meses tan diferentes y especiales han hecho que llegara hasta aquí en un momento muy especial. Comprar la torta, pasar por "As pontes" y caminar hasta el lugar de los siete molinos. El conctacto con la tierra, y los pies sobre la hierba son sensaciones únicas.
Ahora volveré sobre mis pasos y delante del Ayuntamiento haré la foto de familia y para la colección.
Visitar Guitiriz es sentir una pertenencia propia a una tierra que he hecho mía a base de su silencio y mi silencio compartido por las calles.
Son muchos veranos de mi niñez los que se agolpan de mi niñez en Guitirz. Unas tierras ricas en aguas. Amables en aquella época en lluvias.
Esa torta de la estación que era motivo de la fiesta de Santiago casi siempre y en otros ocasiones.
Allí están las fotos que hoy llevo en mi cartera junto con toda la familia. Los abuelos, los padres y y la generación de bisnietos. Así Guitiriz vivió a golpe de corazón.
Allí escuché a Cela, con las palabras altisonantes, veía sus aguas y espere sus trenes con los que tanto disfrutaba entre ida y venida.
Esa esa la tieerra y es el pueblo que llevo en el corazón y hoy, cuando recién tomada la foto con mi móvil miro a sus gentes me doy cuenta que siempre seré uno de ellos
Hoy pasaba cerca de la Rúa de Concello en la que se encuentra un conjunto de hayas singulares. Visitando el Concello de Guitiriz quiero destacar su patrimonio arboreo por su singularidad y riqueza que aconsejo conocer. Me comentan que algunos de sus arbóles o conjuntos han recibido distinciones destacando por su valor ecológico. Creo que ese patrimonio tan olvidado es de obligada visita en el municipio de Guitiriz. Quizás a la espera de poder disfrutar de una visita guiada para caminantes y senderistas.
La ruta de Sete muiños da Augua con sus siete piedras y cinco molinos, con su generosa vegetación que deleita la pupila, su olor inconfundible, y su verde que nos recuerda constantemente la esperanza de vida de estos parajes y en el agua.
Una ruta para hacer en familia, o en la soledad de un atardecer de invierno. El juego de la luz y la vegetación, los sonidos con los pequeños saltos de agua como testigo, y en ocasiones, como la mía, con los rayos de Sol. Hoy un silencio que deja sentir el palpitar de Terra Cha. La recomiendo también por su área recreativa, su fàcil acceso y por poderse practicar otras rutas senderistas dentro del mismo término municipal de Guitiriz.
El juego de los Sete Muiños con ese juego entre sus siete piedras que me recuerdan los pilares en los que la vida se sostiene cad día y los 5 molinos que en su juego constante con el agua dan vida y guìan la vida a través de la tiera.
Un universos para abrir la mente, para pensar, para volverte sentir la conexiòn con la tierra, y en mi caso para sumar aquellos baños en su piscina natural de tantos momentos felices
Recomiendo esta visita por la belleza, singularidad y encanto del lugar y por traer esa belleza natural y sencilla a nuestra mente y a nuestros corazones. Esa suavidad en su tierra y su característico olor según la zona me han hecho entender, nuevamente hoy, que en lo sencillo está lo más complejo de la naturaleza, la expresión de su máxima harmonía y a si se puede ver en Sete Muiños
Bien merece una visita 30.01.2020
Hacía muchos años que no volvía por los lares de Siete Muiños. Me impresionó su belleza en estas fechas. Mis recuerdos de verano con la gente disfrutando de sus gélidas aguas, han dejado huella en mi pupila a una gran belleza natural
Un reencuentro lleno de encanto y un sueños que comparto con todos a quienes les guste la práctica del senderismo
Desde Granada con cariño para esas tierras
Es un pueblo en que me comentaban que viven muy pocas personas en la actualidad
He pasado algunas veces por el pueblo de Baxoi. La última vez que lo vi todo estaba muy cambiado y vi una casa más cerrada.
Algunas de sus gentes creo que viven en Guitiriz por la mayor edad
He tenido la oportunidad de volver a deleitarme con la Torta de Maiz y es estupenda. Hacía tiempo que no pasaba por Guitiriz y hoy que lo he hecho no he podido resistir la tención. Supongo que todos la conocéis pero si alguno que no por viajar de paso os la recomiendo
Será otro nuevo fin de semana de encuentros. De destinos cruzados y senderos de San Salvador y Guitirz.
Los colores del otoño engalan esta naturaleza que en las horas del atardecer remueven los recuerdos más tempranos.
Serán 10,11, 12 días para disfrutar de mi tierra que tanto añoro en las horas tempranas del día
Hoy, después de visitar Guitirz tomo consciencia de la importancia del tiempo y de la pertenencia a un lugar. Esos amigos de la infancia y adolescencia con los que recorría las calles de Guitiriz. Y esa Familia de la cual disfruto cada día, han hecho de este día algo especial. Recomiendo una visita, no sólo por la nostalgia que puede representar, sino por la belleza de muchos de sus lugares. Algunos de ellos los he visitado este fin de semana. Un recuerdo para siempre.
No había estado antes. Este fin de semana he practicado senderismo en la zona. Es un lugar estupendo para caminar.
Pocas veces había coincidido la Fiestas del Santo Apostol en Guitirz. Pero si recuerdo algunas de ellas entre Parga, Trasparga (...) Noches largas y amaneceres tempranos.
Pero lo más importante era ver como cada año cada uno de los pueblos tomaban nuevo aliento para el año siguiente y que es y no otra ya fuera el mejor y el más recordado.
Pasados los años tienen un sabor especial. Momento de encuentro de la familia extensa y el deambular de casa en casa en una sobremsa sin fín.
Ahora en muchas de esos pueblos y aldeas poca gente queda y cada año, gracias a los foráneos se tintan y se engalanan. Ni antes era el campo que todos querían ni ahora es el que se sueña.
Por esa época, muchas vece toco la siega del centeno. hierba seca....
Y los chapuzones en a piscina "Los siete molinos" o de "As pontes"
Lejos quedan esos años. Todo ha cambiado. Mucho para "bien"
Comentaban que cerca de Guiritirz capitalidad de municipio una aldea, la de Baxoi, con pocas casas había sido desde siempre lugar y enclave de pasos.
Pocos conocen esos lugares, encrucijada que señala un futuro diferente para la zona. Conocer a sus agendas, de pequeña aldea me llenó de emoción, su forma de hacer, de vivir, de pensar.
Ahora quisiera recuperar su historia, de cómo fue, como creció, y como quizás ahora mengua resultado de las nuevas formas de hacer y de socializarse.
No sé si alguno ... (ver texto completo)
Es un pueblo en que me comentaban que viven muy pocas personas en la actualidad
Cuando encara Julio, esa Galicia recibía a sus gentes nacidas "A terra Chá". Unos Julios, y otros Agostos. En algunas ocasiones días de septiembre.
La próxima vez que vuelva a esa "casa" en este "Municipio" ´seré un extraño entre sus gentes. No quedará ningún apego a la tierra, ni tan siquiera la tierra que tanto años pisara.
Ahora quedan esos nuevos cultivos, esas nuevas formas de hacer, y esas nuevas pequeñas empresas que han nacido de una ilusión renovada, de los proyectos nacidos de la perseverancia y de las ganas de conservar esos muchos lugares que por sus aguas medicinales otrora hicieron famosas esta contradas y en los que participo activiamente Ahora volveré para empezar a estudiar la energía geotérmica y las aguas subterráneas. Sin equipaje, sin prisa y como un extranjero en su propia casa. Sin tierra ya no hay prisa. Sin raíces eliges tu pertenencia
Mucho ha cambiado el pastoreo desde aquella época que los "pastizales" eran lugar de encuentro, de concentración y en los veranos recogía la algarabía formaba por los niños que más que acompañar al ganado al pasto, era la excusa para disfrutar en libertad toda una tarde a sus anchas.
En estos meses donde el día alargo más que nunca, a las once de la noche todavía se podía discurrir por caminos, senderos y entre pinos.
Fue por los pueblos del municipio de Guitiriz donde descubrí el secreto de los árboles, la vegetación y los primeros pasos con los cientos de insectos de diversos de la zona. Y como fui descubriendo a sus gentes, sus costumbres, sus historias, sus familias y las miles de variantes de quesos que en cada eran elaborados para venderlos, en muchas ocasiones en el mercado. Mucho se ha transformado, pero, en días recientes al pisar nuevamente esas tierras y con los pies desnudos en la hierba he revisado mis notas sobre los nuevos cultivos que se podrían producir en la zona. Ahora a la espera de preparar la primera cosecha, vuelvo a escuhar a esos jóvenes que aunque difícil ven quedarse buscan alternativas que les permitan disfrutar de una forma de vivir más cercana con la naturaleza, más tranquila aunque afanosa y fructífera.
Ahora pasaré, finalmente por la que fuera casa de los abuelos, hoy cerrada, como tantas otras, aunque buen estado. Hubiera sido tierra adecuada para esa primera cosecha y para una primera aventura agroalimentaria. Anoche camino de Santiago donde me espera el avión para volver a mi ciudad.
Recuerdo esas tardes interminables mientras el paso del ganado vacuno era conducido a los pastizales que tanto facilitaron el crecimiento y sostenimiento del municipio de Guitiriz y sus parroquias.
Aprendí de ese modelo ganadero- incipiente y no autosuficiente y vi cuando evolucionaba en su concepto. Las necesidades de la familia estaban todas completas así que no había una intención de cambios inmediatos o al menos ninguna prisa. Quizás ese ritmo ya hecho propio de las aldeas llevó al adormecimiento que saldría años después.
Ahora los pagos, las fincas ha visto como llegaba su otro aire. No todo estaba cubierto. Las familias muchas de ellas se habían disgregado y los mayores los habían dejado por la edad como Ley de vida.
Aprendí de esas parroquias y aldeas que es bueno mudar y ni acomodarse. Cuando tenemos las necesidades cubiertas el cambio nos da pereza o simplmente ya no lo necesitamos y dejamos que viva en nuestra mente de forma constante.
Ahora, que los próximos días volveré a pisar esas aldeas pues quiero recordarlas a todas sé que todo puede cambiar y esta vez puede ser un cambio definitivo. Llevo mi lapiz, mi Ipad y montón de ideas nuevas que espero ver sobre el terreno si se podrán convertir en el futuro que quiero para esas tierras. Quizás sea hora de mudar. Ojalá alguna de esas ideas se conviertan en proyectos definitivos con sus gentes y con nuevas gentes que crean en ese Municipio y la posibllidad de desarrollar nuevos proyectos y disfrutar de los muchos recovecos naturales que todavía están vivios. Miremos las fotos que se recogen en este blog que son muestra de ello