PASEANDO POR LA RIBERA DE LA RÍA DE EUME
Cuando sientes la brisa desbocada,
entre sueños de vientos padecidos,
vas notando la vida allí buscada
sin pensar que los días son perdidos.
En los días de Eclipse fuimos viendo
esa marea que vimos rebajada,
parecía que el tiempo iba sufriendo
esas horas de Ría desquiciada.
Eran fechas de echar la vista al cielo
revisando las nubes que llegaban,
El Eclipse que nunca fue consuelo
nos marcaba las horas que impregnaban.
Y por La Ría de Eume voy sintiendo
esa tierra soñando la esperanza,
hoy sus aguas que no vienen fingiendo
hacen tiempo marcando su balanza.
Entre perros, algunos ladradores,
voy paseando sintiendo la distancia,
no lo dudo que existen los señores
que su mundo se vuelve extravagancia.
Entre sombras que vienes persiguiendo
en La Ría demuestran su arrogancia,
ciertas gentes que no van padeciendo
ni parece que tengan mente lacia.
En La Ría de Eume voy embelesado
encontrando los vientos responsables,
muchas tardes me siento ilusionado
con los ecos de niños impensables.
Entre patos que siguen navegando
ves La Ría de Eume tan encantada,
con las brisas que a veces van notando
en la tarde repleta y visitada.
G X Cantalapiedra. 6 – 9 – 2026. ... (ver texto completo)
Cuando sientes la brisa desbocada,
entre sueños de vientos padecidos,
vas notando la vida allí buscada
sin pensar que los días son perdidos.
En los días de Eclipse fuimos viendo
esa marea que vimos rebajada,
parecía que el tiempo iba sufriendo
esas horas de Ría desquiciada.
Eran fechas de echar la vista al cielo
revisando las nubes que llegaban,
El Eclipse que nunca fue consuelo
nos marcaba las horas que impregnaban.
Y por La Ría de Eume voy sintiendo
esa tierra soñando la esperanza,
hoy sus aguas que no vienen fingiendo
hacen tiempo marcando su balanza.
Entre perros, algunos ladradores,
voy paseando sintiendo la distancia,
no lo dudo que existen los señores
que su mundo se vuelve extravagancia.
Entre sombras que vienes persiguiendo
en La Ría demuestran su arrogancia,
ciertas gentes que no van padeciendo
ni parece que tengan mente lacia.
En La Ría de Eume voy embelesado
encontrando los vientos responsables,
muchas tardes me siento ilusionado
con los ecos de niños impensables.
Entre patos que siguen navegando
ves La Ría de Eume tan encantada,
con las brisas que a veces van notando
en la tarde repleta y visitada.
G X Cantalapiedra. 6 – 9 – 2026. ... (ver texto completo)