PISAR LLOVIENDO LAS RÍAS
Suenan voces delicadas
entre sombras que no brillan,
estas tardes tan buscadas
nos parecen hoy sencillas.
Llueva sin prisa en Galicia
con su calma bien nombrada,
este tiempo de delicia
tiene su ruta marcada.
Las Rías siguen su marcha
que parece silenciosa,
su nivel siempre te engancha
de una forma vanidosa.
Rías que tienen niveles
que el mar las sigue marcando,
con sus tardes de vaivenes
que a nadie llegan dañando.
El viento deja su rostro
con caricias y lamentos,
es precioso el mes de agosto
si no arrastra sufrimientos.
La Ría viene dejando
sueños que no son posibles,
el mar que sigue esperando
ve las lluvias invisibles.
La lluvia como testigo
entre grandes eucaliptos,
donde se ve el buen amigo
sin pensar en fuertes gritos.
G X Cantalapiedra. 27 – 8 – 2026.
Suenan voces delicadas
entre sombras que no brillan,
estas tardes tan buscadas
nos parecen hoy sencillas.
Llueva sin prisa en Galicia
con su calma bien nombrada,
este tiempo de delicia
tiene su ruta marcada.
Las Rías siguen su marcha
que parece silenciosa,
su nivel siempre te engancha
de una forma vanidosa.
Rías que tienen niveles
que el mar las sigue marcando,
con sus tardes de vaivenes
que a nadie llegan dañando.
El viento deja su rostro
con caricias y lamentos,
es precioso el mes de agosto
si no arrastra sufrimientos.
La Ría viene dejando
sueños que no son posibles,
el mar que sigue esperando
ve las lluvias invisibles.
La lluvia como testigo
entre grandes eucaliptos,
donde se ve el buen amigo
sin pensar en fuertes gritos.
G X Cantalapiedra. 27 – 8 – 2026.