Son las 0,20 horas, sentado en la orejera de la salita y el televisor apagado, a mi lado y sobre un arca antigua está la primera radio que tuvimos en la casa de Ares casa en la que me crié, la radio fue comprada en el año 1956, todo un acontecimiento para aquel entonces y aun que teniendo solo seis años daté, costumbre que mantuve siempre que surgía un acontecimiento que para mi era significativo, quizás una reminiscencia de lo que con el tiempo se ha ido desarrollando en mí, la debilidad por la ... (ver texto completo)