MANANTIALES DE VIDA
Hay espacios abiertos con mucha
agua tranquila, donde apenas pasa el tiempo ni el alma se deteriora; hay lugares tan bellos que enamoran o dejan absorta la mente que escucha cuando la
naturaleza habla. Tuve suerte de nacer en una atmósfera sencilla, rodeado de gente cauta;
calles llenas de poyos pétreos, de culos que en ellos paran. Silencios compartidos bajo las
sombras de los recuerdos que las
estaciones reclaman. Ahí, bajo la gorra, se extiende una mirada; se olvida el
... (ver texto completo)