Jabato, esta tarde hemos ido de
paseo por la zona del Valhondo y me acordé de este
olivo, tenía curiosidad de admirarlo, pero nada, hemos debido errar el
camino y no lo hemos encontrado, a lo mejor se ha hecho invisible a nuestros ojos. Hemos seguido sendas que mis pies nunca habían recorrido, y cómo daba gusto recorrerlas. Pero empezaba a
anochecer y hemos vuelto sobre nuestros pasos. Otro día será porque no me rindo con facilidad.
Al fondo veíamos La
Torre ya con las luces encedidas.